Una pregunta recorrió la cabeza de los aficionados brasileños durante el debut mundialista de Brasil contra Marruecos. ¿Quién es el de la melena? Ayyoub Bouaddi (Francia, 2007) tocaba y tocaba (60 de 66 pases), recortaba y abría el campo, lanzaba contragolpes, mordía en la presión, hacía coberturas a sus centrales, se asociaba y posicionaba con inteligencia… Lo hacía como si no le costara, con naturalidad y confianza. Refrendó sus prestaciones contra Escocia y volverá a engrasar a su equipo contra Países Bajos en dieciseisavos de final.
Los que más y mejor le han visto describen a Bouaddi como un adelantado a su edad. «Me pareció un futbolista espectacular por el número de recursos que maneja y por la madurez con la que interpreta cada situación. Es un jugador con un potencial muy alto, especialmente en contextos de juego combinativo, donde sus capacidades interpretativas, técnicas y asociativas encuentran un entorno ideal para potenciarse. Cuanto más participa el equipo a través del balón, más presencia e influencia tiene en el juego», cuentan OKDIARIO fuentes que trabajan con el futbolista en la selección marroquí.
Bouaddi, además de destacar por su técnica con el balón, también es un estandarte de la inteligencia futbolística. Siempre bien posicionado, genera ventajas tanto con como sin balón. «Es un futbolista muy completo, con capacidad para intervenir en diferentes alturas del juego y aportar soluciones en múltiples contextos. Destaca por su sensibilidad técnica, su capacidad para conducir y ganar metros con balón, así como por su habilidad para generar ventajas tanto en el inicio de la jugada como en zonas más avanzadas. Es un jugador que puede recibir y jugar de espaldas con naturalidad, asociarse con criterio y dar continuidad al juego sin que la presión le afecte», añaden las fuentes mencionadas a este periódico.
Bouaddi también mira hacia atrás. «A nivel defensivo presenta una buena predisposición al trabajo, implicándose en las tareas sin balón y aportando equilibrio al equipo. Es un futbolista al que no le quema la pelota, que asume responsabilidades, la pide constantemente y demuestra una personalidad poco habitual para su edad. No se esconde en los momentos de dificultad y transmite confianza a sus compañeros a través de su comportamiento competitivo», finaliza.
Hace algo más de un mes, antes de que el balón echara a rodar en el Mundial, a Ayyoub Bouaddi le sonó el teléfono y al otro lado le hablaba su porvenir. Nada menos que, Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, con una seductora propuesta. Sumarse con un papel preponderante a un proyecto al alza como es la selección de Marruecos, vigente semifinalista mundialista y campeona del mundo Sub-20. Claro que, a sus 18 primaveras, esos cantos de sirena le sedujeron a primera escucha. Tanto que Bouaddi, cuya decisión hasta ese momento era contraria a realizar el trasvase a los Leones del Atlas, cambió de parecer. «No quería venir hasta que el presidente actuó», cuentan a OKDIARIO fuentes muy cercanas a la Federación de Marruecos.
Este verano se espera una subasta fuerte por sus servicios. Por ello, su equipo, el Lille, le ha puesto un precio de salida que ronda los 75 millones de euros. El Real Madrid ha estado presente en los partidos de Marruecos en el Mundial y quedaron fascinados con el mencionado Bouaddi. El equipo blanco es amigo de los Mundiales y un cazador de revelaciones mundialista, que le pregunten a James Rodríguez. Y ahora sus radares se ciernen sobre Bouaddi. El Lille lo tasa en 75 millones de euros. ¿Alguien da más?