Toni Kroos conoce de cerca la exigencia de ganar en el Real Madrid y de pelear la Champions cada temporada. Con cinco Copas de Europa en su palmarés, cuatro de ellas en el club blanco, el alemán ha repasado el ejercicio físico y mental que supone jugar en el Santiago Bernabéu y el ADN ganador instalado por Florentino Pérez. Una etapa que quiso recordar escenificando sus recuerdos de una de las etapas más doradas de la historia, como lo son las famosas tres Champions seguidas.
Aunque ya han pasado casi dos años desde que Kroos se retiró, el ex jugador recuerda con cariño cómo fue su despedida y los motivos que le hicieron retirarse cuando tenía fuelle para seguir siendo el director del juego: «Lo decidí así porque no quería que llegase el momento donde no me sintiera bien y empezase a tener problemas físicos. El toque del balón nunca se va, todavía lo tengo. Quería irme como me merecía, y también como quería que me recordasen en el Real Madrid y los aficionados. Fue como siempre quise irme. Al final todo salió bien, ganando Champions y Liga, mejor imposible».
También reconoció que, detrás de los éxitos jugando en el Real Madrid, hay mucho trabajo de exigencia: «Tuve hambre de ganar hasta el final. Cuando ganabas la Champions, el presidente te decía de ir a por la siguiente. Primero disfrutas unas horas hasta que llega el día siguiente, que es cuando te dice Florentino ‘Muy bien y nos vemos el año que viene aquí otra vez, en el mismo sitio y con la misma copa’. Eso parece una tontería, pero eso impide relajarte. Jugar aquí significa que tienes que tener la Champions metida en la cabeza», añadió.
Kroos, la magia del Bernabéu y el ADN Real Madrid
Un discurso que tuvo cuando Zinedine Zidane estaba al frente del Real Madrid cuando ganaron en 2016, 2017 y 2018. Etapa donde el equipo dominaba Europa: «En esa etapa fuimos un equipo. Había muy buenos jugadores. Cuando pitaba el árbitro, todos buscábamos lo mismo. Si eres un equipo malo, no ganas la Champions». Sobre la magia del Bernabéu, Kroos explicó el aura que se respira: «Esto no se da en muchos estadios. Da fuera al equipo y se la quita al rival. Hubo remontadas contra equipos que parecen muy buenos y eso nos ayudó mucho. El Bernabéu es muy especial porque solo necesita un momento para cambiarlo todo», explicó en la Semana Blanca de la Escuela Universitaria Real Madrid Universidad Europea.
«Es un club muy humano y por dentro muy familiar. Esto ya es desde lo más arriba. Florentino Pérez me recibió muy bien desde el primer día. No solo a mí, sino a todo el vestuario. Se ve desde fuera. Transmite algo que es muy humano y eso lo valoré mucho. He vivido en diferentes vestuarios, donde se fueron y llegaron muchos futbolistas, pero nunca ha cambiado. Estuve muy cómodo, protegido en los momentos más duros. Mi final fue en lo más alto».
También volvió a lanzar un guiño sobre su heredero: «El equipo fue capaz de subir el nivel, adaptarse al City y motivarse. Hicieron dos partidos muy buenos. En casa nos ayudó mucho el número ‘8’, que me gusta mucho», zanjó.