Así, sí gana el Madrid

Ver vídeo
Antonio Esteva analiza lo mejor y lo peor del Villarreal 0-2 Real Madrid

Arbeloa: un líder de perfil bajo

El Madrid ya está de vuelta

10 días han sido suficientes para volver a ser Real. Así, sí gana el Madrid. No sólo con las paradas salvadoras de Courtois o los goles de Mbappé. Cierto, fueron dos genialidades más del francés, uno por la gatera y otro de penalti a lo Panenka, los que dieron la victoria y lo hacen pichichi de la Liga con 21 dianas en 21 partidos. Pero el ansiado liderato -provisional hasta que juegue el Barça- es de todos los jugadores. Y de Arbeloa. El espartano que los alienta desde la banda.

Todo encaja. Todo funciona

Con este cambio de actitud, de compromiso, de fútbol incluso, los jugadores han demostrado que si quieres, y puedes, lo haces, lo ejecutas. Asencio pone el coraje y contagia a Huijsen. Más seguro, más valiente. Arda y Mastantuono llevan la dinámica en corto y al espacio. Y Carreras, un protector siempre de guardia. Todos son actores interpretando su propio guión en beneficio colectivo. No era tan difícil. O al menos eso parece por cómo se conectan ahora en el campo. Especialmente Vinicius con todos en el frente de ataque. Fabricó el primero y habilitó también a Mbappé para el penalti del segundo. A balón parado, con y sin balón, al espacio o sin huecos, este Madrid es coral, un bloque.

Un muro de escudos

Ver, ahora sí, cómo se mueven arriba y abajo, como defienden y atacan como uno solo parece inverosímil. En apenas una semana y media y cuatro duelos son un equipo rotundo, serio, consistente. Cuestión de roles y carácter. Un grande que se hace mayor en definitiva, que gana y se gana el respeto del rival y de su público. El madridismo, por fin, se ve reflejado en sus ídolos, antes caídos, criticados y con razón, ahora casi resucitados.

El Madrid nunca negocia el esfuerzo

Y la respuesta estaba dentro, en la casa. La esencia de este club es ganar, compitiendo hasta el final, porque sin eso pierde su aura de grandeza. Arbeloa y los jugadores están en el camino de recuperar todo aquello que los diferencia del resto, que los impulsa a convertir los sueños de todos en realidades propias. Quedan Liga y Champions para seguir siendo eternos…porque la pesadilla de los últimos meses ha pasado ya a mejor vida.