El Real Madrid cayó contra Dubai Basketball en su debut en la Euroliga tras repetir algunos de sus errores que le lastraron como visitante durante la pasada temporada (78-77). Los de Pedro Martínez se desconectaron en el tramo final del partido, en el que desperdiciaron una ventaja de seis puntos al no ser capaces de anotar en los últimos tres minutos. Andrés Feliz, héroe en la final ante Olympiacos, falló este jueves la canasta decisiva.
Apenas siete días después de su duelo en la semifinal de la Supercopa, Dubai y Real Madrid buscaron la manera de sorprenderse en una primera parte ajustada de baloncesto. Esta vez no fue en Abu Dabi, sino en la sede habitual de los dubaitís, un Coca Cola Arena que medía en su estreno al subcampeón de Europa. La puesta en escena fue similar a la del anterior enfrentamiento, pero con diferencias claras.
El Real Madrid supo reaccionar más rápido a su mal comienzo y se levantó de un parcial de 15-7 de salida, con un gran Bacon haciendo pupa en la pintura (ocho puntos en el primer cuarto y 13 en la primera parte). El Real Madrid lograría igualar, pero cinco tantos seguidos de Shengelia daban a Dubai el tanteo inicial (20-16).
Jantunen y Luwawu-Cabarrot elevaron el ritmo anotador en un segundo cuarto de dominio blanco. Al Real Madrid le comenzaron a entrar los triples que demanda el estilo de Pedro Martínez e igualaron en acierto a Dubai, castigando sus cinco pérdidas. Así, llegó a su máxima ventaja con un parcial de 0-11 antes del descanso (33-44), al cual respondían Bacon desde la línea de personal y Kabengele de tres, nuevamente, sobre la bocina.
Y Dubai salió redoblando la inercia positiva con la que se marchó al vestuario con un 9-0 de salida a la segunda parte (14-0 contando los cinco dígitos anteriores). Okobo se desperezó con dos canastas sobre Campazzo y los de Pascual le daban la vuelta al marcador, apoyándose en Bacon. El americano parecía imparable y el Real Madrid trató de igualar fuerzas con los mejores minutos de Jones en cancha.
No le valió para evitar llegar abajo al último acto (63-62) ni para corregir su déficit en el rebote: 35-24 entonces. Jantunen volvió a dar poderío a los blancos en un duelo físico. De hecho, el finlandés salió mal parado de una caída con Kabengele y, al levantarse, anotó la canasta que les daba cierto respiro a seis minutos del final (65-70).
Se sentó dolorido tras la acción y le relevó en ataque un tremendo Feliz, algo que ya es costumbre en el cuadro madridista. El desenlace del partido correspondió a la tónica de este back to back con una sucesión de rebotes que se escapaban de las manos, pérdidas, fallos, pero sobre todo igualdad entre ambos equipos. El caso es que el Real Madrid pasó en menos de tres minutos de mandar (71-77) a estar por debajo a 51 segundos del final (78-77).
Campazzo fallaba en la primera oportunida de los blancos y la defensa dos a uno de Pedro surtía efecto en la respuesta dubaití. 10 segundos separaban