El rey de Europa se estrena en su competición fetiche. Este jueves, exactamente cuatro meses después de que se le escapase, o le robasen, su duodécima Euroliga en Atenas, el Real Madrid de baloncesto inicia una nueva andadura en la máxima competición europea de clubes. Lo hace con el mismo objetivo de siempre: proclamarse campeón. Como cada año, la misión es más difícil para el equipo blanco, que en la 2026-27 se enfrentará a todo tipo de desafíos.
Primero, a otra durísima fase regular compuesta por 20 participantes (antes de que la próxima temporada el número se amplíe a 24, divididos en dos grupos de 12) y, si avanza, a unos play-offs más exigentes si cabe dado el crecimiento económico de la gran mayoría de clubes. Muchos inician súper reforzados. Por último, la Final Four regresará a Abu Dabi, donde no estuvo en 2025, pero sí triunfó el pasado fin de semana en la primera edición de la Supercopa de la Euroliga. Un éxito que espera repetir en mayo en la competición reina.
Su primer rival aguarda este jueves a las 18:00 horas en el Coca Cola Arena y será el mismo al que derrotó el pasado viernes en la semifinal de la Supercopa con sufrimiento y en la prórroga. El conjunto de Xavi Pascual vuelve a medir a los de Pedro Martínez, que tienen la oportunidad de romper con dos años seguidos de barbecho en el debut a domicilio (Múnich en 2024 y Bolonia en 2025).
El Real Madrid se presenta en una Euroliga llena de talento, también en los banquillos. Hasta siete equipos están dirigidos por españoles. Además del madridista, con Pedro Martínez en su primera temporada, y su oponente, Dubai (Xavi Pascual), Valencia (Xavi Albert), Anadolu Efes (Pablo Laso), Estrella Roja (Ibon Navarro), Partizán de Belgrado (Joan Peñarroya) y Virtus (Álex Mumbrú) cuentan con entrenador de nuestro país.
Un inicio exótico y un déficit por arreglar
Con el partido de este jueves, los blancos pondrán fin a un viaje de casi diez días en Emiratos Árabes Unidos. La coincidencia de que la Supercopa se disputase en Abu Dabi y que su primer rival fuese Dubai facilitaba al Real Madrid alargar su estancia y ahorrarse dos aviones y, sobre todo, dos desplazamientos de ida y vuelta innecesarios.
Los de Pedro Martínez volaron el pasado miércoles a primera hora de la mañana a Abu Dabi, donde permanecieron hasta este miércoles antes de recorrer los 140 kilómetros que separan la capital de Emiratos de Dubái, donde este jueves por fin debutarán en la Euroliga… antes de regresar a casa.
Pero el exotismo de su estreno europeo no termina ahí. El Real Madrid viajará el próximo lunes a Estambul para visitar al Anadolu Efes el martes, previo paso por casa el domingo en el Palacio en la primera jornada de la Liga Endesa contra Unicaja Málaga. De ahí, embarcarán hacia Sofía (Bulgaria), ya que su tercer rival, Hapoel Tel Aviv, aún no ejerce de local en Israel por el conflicto en Oriente Medio.
Su puesta en escena europea ante su gente no será ya hasta el 8 de octubre ante el Partizán, día en el que los blancos esperan redondear un buen inicio a diferencia de los dos años anteriores. Pero por lo que lucha sobre todo el Real Madrid es por acercarse a su increíble récord de la pasada temporada, en la que logró 17 victorias como local (sólo una derrota frente a Panathinaikos) y corregir su déficit lejos del Movistar Arena (14 derrotas como visitante) para quedar lo más arriba posible y alcanzar en la mejor dinámica posible el mes decisivo de competición.