El de 2026 ha sido un verano lleno de cambios en el Real Madrid de baloncesto. Además de una profunda reestructuración en la plantilla y en la directiva, el equipo blanco sufrió otro cambio en el banquillo, el segundo en dos años. Sergio Scariolo fue cesado al cerrar sin títulos su primera temporada y, junto al italiano, salieron sus tres ayudantes de confianza.
Su mano derecha era Luis Guil (Sevilla, 1971), como durante sus últimos ocho años en la selección española. Unos meses después de su marcha del Real Madrid, el ahora seleccionador de Jordania atiende a OKDIARIO para hablar de su nueva experiencia y de su reciente pasado en el club madridista. «Cuando llegas a un equipo así, sabes a lo que vas y valen las excusas», asegura.
PREGUNTA: Acaba de regresar a España de su primera experiencia allí en Jordania, en su nuevo rol de seleccionador.
RESPUESTA: Sí, fui a Jordania prácticamente cuando firmé el contrato y ya cogimos el avión al día siguiente y fuimos a jugar un torneo a Taiwán de 15 días. Luego hemos jugado la ventana en Filipinas y los Juegos de Asia en Japón, en Nagoya, y desde allí fui a Amán. He estado tres días allí y ahora ya de vuelta a España a esperar la siguiente ventana, que es en noviembre.
P: Es decir, dirigió, recién llegado, los primeros partidos de la segunda fase de clasificación para el Mundial de Qatar 2027.
R: Sí, aunque he entrenado muy poco con el equipo. Me llamaron ellos y sí que llegué a un acuerdo y me fui para allá, pero entrenamientos pocos. Jugamos contra Filipinas y perdimos de uno en la prórroga (81-82) y luego contra Australia (126-93)… La verdad es que ahora mismo está a otro nivel en Asia. No tiene competencia con ningún equipo. De hecho, para mí es uno de los mejores equipos del mundo. Con España, creo que la única vez que le hemos ganado fue en la semifinal del Mundial (de 2019), en la prórroga, cuando estábamos ahí (Scariolo y él). Las demás veces nos han ganado ellos a nosotros.
P: ¿Estaba Patty Mills en el partido contra Jordania?
R: No. Estos partidos en Asia prácticamente juegan con la selección B, como juega España las ventanas muchas veces durante la temporada, pero a pesar de ello tienen muchísimos jugadores NBA, otros que están en Estados Unidos en la NCAA, y luego la liga australiana, que es una liga de muchísimo nivel ahora. Fuera de lo que es NBA y Europa, es de las mejores ligas del mundo.
P: ¿En qué momento diría que está la selección jordana en cuanto a nivel y cuáles son los retos que le han propuesto de cara al futuro?
R: He cogido la selección en un momento complicado, claro, pero bonito a la vez, porque era una generación que era buena con jugadores con experiencia internacional. Estaba Ahmad Al-Dwairi, que jugó en el Fenerbahce de Obradovic y fue campeón de la Euroliga (en 2017). Tenían un americano (nacionalizado jordano), Rondae Hollis-Jefferson, que era un jugador NBA y referente en Asia (juega en Filipinas) y es de muchísimo nivel.
Todos estos jugadores están en el momento de la retirada, de lesiones… de dar paso a una nueva generación de chavales, que muchos están en Estados Unidos y que no han tenido oportunidad de jugar con la selección nacional. La propuesta que me hacen es con el objetivo de intentar clasificar al equipo para el Mundial de Qatar. En este momento vamos en la cuarta posición (se clasifican los tres primeros y el mejor cuarto de los grupos de Asia). Hay opciones de clasificar al equipo, pero hay un objetivo por encima de este: intentar reestructurar el baloncesto en Jordania y las categorías inferiores.
Nuestra idea es crear una selección B que vaya preparando a la selección A, como hicimos en la selección española con el cambio de generación. Es un poco la propuesta que quieren hacer ellos, un trabajo a tres años para intentar volver a estar al nivel que estuvo Jordania, sobre todo en 2019, cuando fuimos campeones del mundo. Ellos jugaron el Mundial y en 2023 también, dos ediciones seguidas.
Esta generación está en sus últimos momentos y tiene que dar paso a los jóvenes. Ese proceso de traspaso es el que me han propuesto a mí y me parece un proyecto muy bonito, interesante, con jóvenes con talento y potencial para que Jordania vuelva a estar entre los cinco o seis mejores países de Asia, que yo creo que es donde puede estar.

P: Está bien no tener la exigencia inmediata de ganar, aunque sí exista clasificatoriamente, pero le han dado esa confianza de, incluso quedándose fuera del Mundial, que puede ser hasta lo lógico. Así da gusto coger un proyecto.
R: Sí, siempre estamos acostumbrados a coger proyectos de ganar hoy y, a mi edad (55 años), llega un momento en que te apetecen proyectos deportivos. Los he tenido en Japón, de tres o cuatro años, y en varios sitios, y coger un proyecto sin tanta prisa o urgencia de resultados e intentar hacer un buen trabajo, dejar una identidad, una filosofía, un legado en un sitio como Jordania, que es un sitio de baloncesto, pues es un proyecto bonito, no solamente ganar hoy, que también es un objetivo intentar clasificar el equipo al Mundial porque se puede conseguir. No es fácil. Debemos ganar el partido que nos queda con Filipinas por más de un punto. Y ganar uno de los dos partidos contra Nueva Zelanda, dejando claro que el partido que nos queda contra Australia es una utopía porque están a cuatro niveles diferentes de los demás equipos de Asia. Hay que intentar ganar un partido de Nueva Zelanda y el partido de vuelta contra Filipinas para clasificarnos.
P: Es una situación similar a la de España (cinco victorias y tres derrotas), que llega a la siguiente ventana con la obligación de ganar a Montenegro y Grecia.
R: Sí, tenemos el mismo balance, pero está claro que España es España y nosotros tenemos un grupo en el que está Australia y nosotros no somos España para ganar esos partidos. Quedan cuatro partidos y yo creo que ganando dos nos clasificamos para el Mundial, siendo los dos últimos contra los rivales directos. Quiero tener el equipo al 100% para la ventana de febrero.
P: Puestos a pedir, si mete a Jordania, un enfrentamiento con España sería la leche.
R: Es la primera vez que soy seleccionador nacional. Siempre había sido asistente de Sergio en la selección. Había tenido opciones de alguna selección nacional, pero no las cogí y solamente había entrenado equipos profesionales de diferentes ligas. Y ahora, pues, como dice, ojalá pueda ver a España en el Mundial. Eso querría decir que los dos estamos clasificados. Ojalá pudiéramos jugar contra España y contra Chus (Mateo) y los jugadores en el Mundial. A mí me haría ilusión.
P: ¿Tiene pensado vivir en Jordania? ¿Cómo lleva el tema del idioma a la hora de comunicarse con sus jugadores?
R: Jordania es un país culturalmente increíble. Toda la gente habla muy bien inglés, con lo cual es muy fácil comunicarte. Nos comunicamos en inglés. En el cuerpo técnico tengo dos entrenadores españoles: está César Cámara, que estuvo conmigo de ayudante en Japón, en Venezuela y en Indonesia, donde no entrenaba, pero llevaba el proyecto y ha sido campeón de Indonesia este año. Y luego está Nacho, que es un entrenador español que está de recruiter en uno de los mejores high school de Estados Unidos, que está en Daytona. Él estaba ya en este cuerpo técnico y sigue estando conmigo ahora. Hay dos ayudantes jordanos, un preparador físico, dos fisioterapeutas, un médico… La verdad es que la estructura está bien y queremos mejorarla. La comunicación con los jugadores ha sido bastante fácil y fluida porque todos hablan inglés.

P: En redes sociales vi cómo publicaba una imagen espectacular de una cancha en plena naturaleza. ¿Era en Jordania?
R: Era en Filipinas. Creo que es el país donde el baloncesto es casi una religión. Está la religión y el baloncesto juntas porque en cualquier isla desierta, como una que íbamos en barco y no había nada, pero vimos una pista de basket en la arena. Tengo más de 200 fotografías de canchas de baloncesto que he sacado recorriendo Filipinas durante estos 15 días. En cualquier esquina, aunque fueran niños y jóvenes jugando sin zapatillas… Allí la gente en la calle no está con un balón de fútbol, sino con uno de baloncesto. Hace poco, la final universitaria la vieron 18.000 personas en directo. La final de la liga entre los equipos top la pueden ver 50.000 personas en directo y otras 50.000 en el pabellón. Es algo increíble, todos los niños practican el baloncesto.
P: Transmite que su adaptación ha sido fugaz, pero ¿cuándo le llega la llamada para ser seleccionador?
R: Prácticamente me llega el momento en que el Real Madrid comunica que Sergio no sigue y, por tanto, no seguimos los entrenadores que estábamos con él en el cuerpo técnico (Stefan Ivanovic y Matteo Cassinerio, además de él mismo). Ellos se enteran de que estaba libre para poder trabajar y en un par de días me explican el proyecto. Tengo un par de entrevistas y me parece interesante. A mí me encanta competir y ganar, pero no requiere eso, sino montar una buena estructura, tanto a nivel de entrenadores como de jugadores y en las categorías inferiores. Y me gustó mucho la idea.
No me requiere estar todo el tiempo en Jordania, que antes me ha hecho la pregunta. Puedo ir y venir. Ahora estaré un mes y pico en España y volveré para la ventana. Eso también me permite conciliar bien con la vida familiar y con los amigos y estar en mi casa, que también este último año con el Real Madrid lo he estado, sin parar de viajar, porque llevaba 15 años sin vivir en Madrid. Soy sevillano de nacimiento, pero madrileño de adopción.
P: ¿Se quedó con la espina de que no le diesen la confianza que sí puede haber en otros clubes que no son el Real Madrid? Más si cabe en una temporada en la que al final la mala suerte con las lesiones influyó mucho.
R: Sinceramente, se lo digo claro: cuando vas a un equipo como el Real Madrid, el mejor equipo y la mejor organización del mundo, que solamente tiene un objetivo claro, ganar, sabes a qué vas. Y cuando no ganas, no hay más. Las excusas en el Real Madrid no valen. El Real Madrid busca simplemente la excelencia, ganar y, además, intentando jugar lo mejor posible. Cuando en un año no lo consigues, es normal que se puedan tomar decisiones. En este caso se toma una decisión sobre el entrenador, que era Sergio Scariolo, y como consecuencia, del cuerpo técnico que había propuesto para ir con él al Real Madrid.
Es una consecuencia lógica. Tampoco le doy más vueltas. Para mí ha sido una experiencia increíble e inolvidable. Máxima exigencia, en el mejor club del mundo y consiguiendo jugar la final de la mejor competición para mí que hay en el mundo, que es la Final Four, contra Olympiacos, en Grecia, y perder en el último segundo. Ojalá hubiese sido con el broche de haberlo llevado a la Euroliga, pero bueno… Hubo muchas circunstancias que ocurrieron: las lesiones en la misma posición de tres jugadores claves para nosotros como Usman Garuba, Edy Tavares y Alex Len.
Eso hace que, sin excusas, sea más difícil competir. De todas formas, competimos muy bien, llevamos el partido hasta el último minuto y tuvimos ese triple incluso de Andrés (Feliz), nuestro mejor tirador. Un jugadorazo. Es de esos que tiene carácter o lo que quiera ponerle con la C. Al final falló el tiro y ya está. El equipo dio el 200% y nos quedamos a nada, a un tiro de poder ser campeones de la Euroliga. Luego acaba la temporada y se toman esas decisiones.

P: La temporada ya comenzó marcada por la primera de las tres derrotas en las finales (la de la Supercopa contra Valencia). Desde entonces, ¿sufrió o se divirtió más? Hubo muchas críticas hacia usted al atribuírsele la etiqueta de especialista defensivo.
R: No sé si me dieron palos porque no tengo ni idea. No tengo Twitter (ahora X) e Instagram lo tengo para la gente que me interesa, simplemente para lo que me interesa, con lo cual no sé lo que hay en redes sociales, te lo puedo asegurar. Ni bueno ni malo. Ni cuando hemos ganado ni cuando hemos perdido. Para mí, el criterio final es el de la gente que te rodea y está a tu alrededor, que te dice las cosas con objetividad. No tengo ni idea de lo que se dijo. Lo de especialista defensivo es porque en la selección española me encargaba de la defensa, pero que yo he sido primer entrenador. Solamente he sido ayudante de Sergio Scariolo en la selección española. Él divide en defensa y en ataque a los entrenadores, pero al final la defensa que hacemos es la que decide hacer Sergio y entre todos, que nos ha dado tantos éxitos muchas veces con la selección española.
Aquí ha habido altibajos defensivos durante la temporada, como en todo juego en general que hemos tenido en el Madrid. Ha habido momentos mejores, momentos peores. Yo he hecho mi trabajo, el que Sergio me ha pedido: intentar ayudar a los jugadores, que es el objetivo de un entrenador durante todo este periodo, y ayudar a Sergio, que es el primer entrenador, para intentar conseguir el del Madrid, que es ganar títulos. Todo lo que hay por detrás… Te puedo asegurar que no tengo ni idea porque no lo he seguido. Quité Twitter e Instagram lo tengo para baloncesto, comidas, viajes y los amigos.
P: ¿Es esa la mejor manera de centrarse en el trabajo de uno mismo?
R: Nosotros somos personajes públicos. Puede ocurrir esto y creo que lo mejor es mantenerte al margen de todo esto. Para mí, es salud mental. Estar mirando las redes todo el día no es salud mental, para nada. El que lo haga, no creo que le sea muy bueno.
P: Algún jugador había en la plantilla…
R: Cada uno lo hace como cree.
P: ¿Consultó a Scariolo su opinión antes de aceptar este nuevo desafío?
R: No, es una decisión que tenía claro que me apetecía después de la experiencia de haber sido asistente en la selección durante ocho años. Tuve la oportunidad de llevar diferentes selecciones nacionales, algunas por estar en el Real Madrid, y durante la pasada temporada no podía hacerlo. Era incompatible con el Real Madrid. De hecho, lo hablé con él en su momento, con nuestro director general, que era Sergio Rodríguez, el Chacho, y era incompatible.
Ahora, teniendo la oportunidad, me apetecía hacerlo después de casi 25 años en la Federación Española con diferentes categorías. Esa experiencia que he tenido quería llevarla como primer entrenador en una selección nacional y en una que tuviera opciones de clasificar para el Mundial. Una de un buen nivel en la región que fuera. Jordania lo tiene.
P: ¿Acabó bien su relación con Sergio?
R: ¿Cómo no? Lo único que tengo es agradecimiento a Sergio por todo lo que ha hecho por mí. Para mí es un referente en el baloncesto. Él apostó por mí cuando estaba en las categorías inferiores. La gente cree que él me llevó a la selección nacional viniendo de otro sitio. Yo estaba en la Federación Española desde 2003. Él decidió llevarme como ayudante, aparte del primer año en compatibilizar con la selección sub-20. Sigo manteniendo una relación personal con él. Muchas veces, cuando tengo que hacer alguna consulta en el tema de baloncesto, en este caso la verdad es que no se la hice, sé que le tengo ahí para poderle llamar y que me ayude en este nuevo proyecto. Seguro que él estará encantado de ayudarme y aconsejarme como siempre lo ha hecho.

P: ¿Se plantea ahora mismo coger un club de ACB o Primera FEB?
R: Me lo puedo plantear porque hasta las ventanas puedo hacerlo, claro. Depende del proyecto. Ahora me apetece disfrutar de Jordania y de la familia, porque si coges un equipo y la selección, estás todo el año. A partir de que haya alguna posibilidad, claro que estoy abierto. Como siempre he dicho, es baloncesto. No me importa que tenga el apellido Primera FEB, Jordania, Japón… El apellido me da lo mismo si el proyecto y el sitio me gustan. Me da lo mismo, incluso si fuera un equipo europeo que quisiera contar conmigo.
P: Aprovecho. ¿Cómo ve la nueva generación de la selección (Hugo González, Aday Mara, Sergio de Larrea, Baba Miller, Izan Almansa…)? ¿La ve ya con opciones de repetir lo que consiguió con ustedes al frente?
R: Creo que el Mundial lo va a jugar seguro. Me apostaría lo que fuera de dinero con el grupo que tiene y el talento de sus jugadores. La generación de jugadores es increíble, comparable a la gran generación de los Niños de Oro en su momento. Otra cosa es si van a llegar a ser lo que han sido ellos. Eso sí que es muy difícil que se vuelva a repetir. Tener el nivel de Pau y Marc (Gasol), Navarro… No voy a decir imposible, pero es muy, muy difícil que puedan llegar.
Cuando estos jugadores eran sub-18, sub-19, sub-20, han conseguido cosas iguales a las que consiguieron. Han sido campeones del mundo y de Europa, han debutado muy jóvenes en la ACB. Son muchos y muy buenos los jugadores que vienen atrás apretando fuerte en el baloncesto español y eso nos hace estar contentos y esperanzados para poder repetir los mismos éxitos que se lograron en los últimos años.