José Mourinho no afloja con Dean Huijsen. Todo lo contrario. El entrenador del Real Madrid conoce perfectamente las condiciones de uno de los centrales con mayor proyección de su plantilla y precisamente por eso ha decidido elevar la exigencia. Huijsen lo sabe, lo acepta y, sobre todo, entiende que esa presión puede ayudarle a convertirse en un futbolista todavía mejor.
«Creo que él sabe de lo que soy capaz y me exige mucho también este año», reconoce el internacional español cuando se le pregunta por la influencia que está teniendo Mourinho en su evolución. El portugués quiere explotar todas las virtudes de un defensa diferente, pero también corregir aquellos aspectos en los que todavía tiene margen de crecimiento.
Un verano para crecer físicamente
Huijsen también ha hecho su parte. El central ha aprovechado el verano para trabajar especialmente su físico y llegar preparado a una temporada en la que sabe que tendrá que responder a una enorme exigencia.
«Este año físicamente he entrenado mucho en verano para llegar físicamente bien y creo que hasta ahora estoy bien físicamente. Me siento bien y espero seguir estándolo», explica.
Una evolución importante para un futbolista todavía muy joven y al que Mourinho quiere llevar un paso más allá. El técnico no se conforma únicamente con las condiciones que Huijsen tiene con balón. La exigencia también está en crecer como defensor y convertirse en un central cada vez más completo.
«Me mete mucha caña»
Huijsen no interpreta esa presión como algo negativo. Al contrario. Entiende que Mourinho aprieta precisamente porque espera mucho de él. «Ya lo he dicho en otras entrevistas, me mete mucha caña y eso es bueno para mí», asegura.
Más adelante vuelve a insistir en la misma idea: «Quiere que mejore. Obviamente quiere que sea bueno para el equipo y eso es bueno». Mourinho aprieta y Huijsen acepta el reto. El entrenador sabe hasta dónde puede llegar su central y no parece dispuesto a permitirle acomodarse. La exigencia es máxima porque también lo son las expectativas.