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Champions League: Atlético-Tottenham

De ver y no creer: el Tottenham se hace el harakiri con tres errores garrafales que aprovechó el Atlético

El portero del equipo inglés, Kinsky, se resbaló en un gol y no acertó a golpear el balón en otro

Fue sustituido en el minuto 16 por Vicario y se marchó cabizbajo y ante la ovación del Metropolitano

El aficionado que llegara a su localidad con quince minutos de retraso bien se acordará del tráfico de Madrid. Se perdió tres goles del Atlético en tres errores garrafales del Tottenham. Dos de ellos, obra y gracia de Kinsky, el portero del conjunto inglés. Resbalón en el primero y patada al aire en el tercero. El primero lo castigó Llorente y el segundo Julián Álvarez tras empujar el balón a la red.

Entre medias, Van de Ven, el central del Tottenham, también concedió unas facilidades ajusticiadas por Griezmann. La situación tan anómala que Tudor, técnico del Tottenham, cambió al portero cuando el reloj apenas había superado el primer cuarto de hora de partido. A grandes males, grandes remedios. Se marchó Kinsky, cabizbajo, tras recibir el ánimo de sus compañeros de la grada del Metropolitano, que le rindió una respetuosa ovación.

Ingresó Vicario, meta titular del Tottenham en lo que va de temporada, entre las peticiones de calma de Tudor a sus jugadores. No había terminado de gesticular cuando el balón estaba de nuevo en la red inglesa. Una falta lateral fue peinada por la zaga del Tottenham y aprovechada por Le Normand para anotar el cuarto gol rojiblanco en apenas veinte minutos de partido. Lo nunca visto.