Actualidad
Giro de Italia

Una infección provocada por excrementos de vaca deja enfermos a varios ciclistas en el Giro de Italia

El equipo de Lotto-Intermarché ha sido el mayor perjudicado hasta el momento

Liam Slock, Milan Menten y Mathieu Kockelmann tuvieron que acudir al hospital

El Giro de Italia 2026: recorrido, perfil de todas las etapas, favoritos y dónde ver por televisión en directo

Alarma sanitaria en el Giro de Italia 2026. Varios ciclistas que participarán en la gran vuelta italiana han enfermado en los últimos días tras disputar la Famenne Ardenne Classic, celebrada en Bélgica, y los equipos apuntan a una posible contaminación causada por excrementos de vaca presentes en el recorrido de la prueba.

El equipo Lotto-Intermarché es el más afectado hasta el momento. Los corredores belgas Liam Slock y Milan Menten, junto al luxemburgués Mathieu Kockelmann, comenzaron a sufrir dolores abdominales, diarrea, fiebre y vómitos pocas horas después de la carrera. Los tres tuvieron que ser hospitalizados brevemente, según informó la propia formación desde Bulgaria, país desde el que arranca el Giro este viernes.

La situación también ha afectado a Arnaud De Lie, una de las principales bazas del Lotto para la competición. El ciclista belga empezó a sentir náuseas durante el vuelo hacia Bulgaria, aunque el equipo aseguró que, por ahora, su participación en la carrera no corre peligro. De hecho, únicamente cinco de los ocho corredores previstos por la escuadra pudieron asistir a la presentación oficial del Giro de Italia. Slock, además, tuvo que abandonar definitivamente y será sustituido por el británico Joshua Giddings.

Según medios belgas y la televisión flamenca Sporza, otros equipos como Alpecin, Flanders-Baloise y Roubaix-VanRysel también habrían registrado casos similares. El director deportivo Maxime Bouet llegó a afirmar que «la mitad del pelotón está enferma», reflejando la preocupación creciente en el mundo del ciclismo a solo unas horas del inicio de una de las pruebas más importantes del calendario.

La principal hipótesis apunta a una infección por Campylobacter, una bacteria que provoca gastroenteritis y que suele transmitirse por superficies o alimentos contaminados. Los equipos creen que las carreteras mojadas y llenas de estiércol favorecieron las salpicaduras durante la carrera, aumentando el riesgo de contagio. No obstante, las autoridades sanitarias todavía investigan el origen exacto del brote.