Stephen Hawking, científico: «No es necesario invocar a Dios para encender la mecha y darle inicio al Universo»
Esa capacidad humana que siempre nos ha caracterizado para investigar y comprender fenómenos que ocurren a enormes distancias
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En una sociedad donde la inmediatez reina, el astrofísico teórico británico Stephen Hawking nos recuerda que una de las fortunas de la vida es adoptar una actitud abierta hacia la curiosidad y el aprendizaje. «Recuerda mirar hacia las estrellas y no hacia tus pies. Intenta darle sentido a lo que ves y conserva esa curiosidad infantil por saber qué es lo que hace que el universo exista».
Dentro de sus obras de su pensamiento, Hawking ofreció varias reflexiones sobre el lugar de la especie humana en el universo. Su cita no solo aplaude la sorpresa y la disposición a aceptar el misterio, sino que lo considera una de las partes fundamentales que han precedido los grandes hallazgos científicos. Esa capacidad humana que siempre nos ha caracterizado para investigar y comprender fenómenos que ocurren a enormes distancias y escalas de tiempo.
Otras de las interpretaciones que se hacen de la frase es que hay que «mirar a las estrellas» en vez de «mirar a los pies», recordándonos que somos una parte ínfima del universo. Se trata de una manera eficaz de darle perspectiva al tamaño de nuestros problemas, deseos y preocupaciones.
El universo según Hawking
Otra de sus frases más conocidas fue: «No es necesario invocar a Dios para encender la mecha y darle inicio al Universo». Esta afirmación la escribió en 2010 en su libro ‘El gran diseño’, una obra en la que defendía que las leyes de la física pueden explicar la existencia del universo sin necesidad de recurrir a una intervención divina. Llegó a esa conclusión tras décadas de investigación sobre el big bang y la cosmología.
Estas afirmaciones generaron un gran e intenso debate mundial. Unos vieron una demostración de la capacidad de la ciencia para responder grandes preguntas; otros defendieron que la religión sigue ocupando un espacio distinto al del conocimiento científico. Estas ideas provenían de una de las figuras científicas más influyentes de la era contemporánea, con trabajos y reflexiones que siguen siendo hoy en día una referencia para científicos, estudiantes y lectores interesados en comprender el Universo.
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