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Qué pasa si veo una araña caminando sobre mi cuerpo y qué significa

Aunque a muchas personas las arañas no les dan miedo, e incluso son aficionadas a ellas, ya sea para estudiarlas, o tenerlas, lo cierto es que para la mayoría, notar que de repente una araña va caminando sobre el cuerpo resulta toda una pesadilla. De hecho, con sólo pensar en ello es normal que el cuerpo reaccione, de modo que si alguna vez nos pasa, no es suficiente con dar un salto y quitárnosla de encima sino que queremos entender porqué sucede.

¿Es normal que pase? ¿Podría haberme picado? ¿Debería preocuparme si ocurre más veces? Lo primero que conviene aclarar es bastante simple, y es que aunque no lo parezca en ese momento no significa nada especial y no podemos decir tampoco que tenga un significado concreto.

Qué pasa si veo una araña caminando sobre mi cuerpo y qué significa

Las arañas no suelen ir en busca de las personas, es decir, que para ellas no somos un objetivo o una presa, como sí que lo son los insectos. Y tampoco desean cruzarse con nosotros, es más si nos ven lo normal es que corran a esconderse a un sitio seguro y tranquilo. Pero en ese ir y venir, a veces pasan por donde no toca. Y ahí podemos acabar en medio de su camino sin quererlo.

Esto suele ocurrir, sobre todo, cuando estamos quietos o medio dormidos. En ese contexto, tu cuerpo deja de ser alguien y pasa a ser otra superficie más. Para la araña, no hay mucha diferencia entre un brazo y la pared de al lado. Además, también hay otro factor bastante común y que son las telarañas. Si hay una cerca, la araña puede descolgarse, perder el equilibrio o moverse por su red y terminar cayendo sobre ti. No es que te haya elegido. Es más bien mala suerte o casualidad, según se mire.

¿Puede picarte? Lo que realmente pasa

Aquí es donde mucha gente se pone en lo peor. Pero lo cierto es que no es lo habitual. Una araña no va a picar porque sí de modo que para que normalmente tiene que sentirse atrapada o amenazada. Por ejemplo, si al intentar quitártela la aplastas sin darte cuenta contra la piel.

Si simplemente está caminando, lo más probable es que quiera seguir su camino. Sin más. Por eso, aunque cueste, lo mejor es no reaccionar de forma brusca y basta con apartarla con cuidado o incluso soplar ligeramente y veremos como desaparece sin que pase nada.

Cuándo sí habría que preocuparse

Las picaduras problemáticas existen, pero son poco frecuentes. Aun así, conviene tener claro cuándo algo no va bien. Si después de una posible picadura aparecen síntomas como dolor fuerte (no el típico escozor leve), calambres, dificultad para respirar, náuseas o una sensación general de malestar, ahí sí hay que prestar atención. También si notas hinchazón en la cara, hormigueo o debilidad fuera de lo normal. No es lo común, ni mucho menos. Pero si ocurre, lo prudente es acudir a un médico y que lo valoren. Mejor eso que quedarse con la duda.

El significado entre la realidad y lo que se dice

Aquí hay dos planos distintos. Por un lado, el científico. Por otro, el cultural. Desde la ciencia no hay misterio ya que la araña estaba moviéndose y coincidió contigo, de modo que no hay explicación mística alguna.  Ahora bien, si te vas a lo simbólico, la cosa cambia bastante. Las arañas llevan siglos teniendo interpretaciones. En muchos sitios se asocian con la paciencia, con la idea de construir poco a poco, con la creatividad. Tiene lógica si piensas en cómo hacen sus telas sin prisa, pero sin parar.

Por otro lado, hay quien ve en estos encuentros una especie de recordatorio. Como una llamada a ir más despacio o a fijarse en los detalles .Pero también en algunas culturas, la araña se relaciona con mala suerte o con avisos de que algo no va del todo bien. Son lecturas más negativas o más supersticiosas, pero nadie puede garantizar al 100% que sea verdad.

Un detalle que casi siempre se olvida

Con todo esto, hay algo que rara vez se menciona: las arañas, en realidad, ayudan bastante, si tenemos en cuenta que se alimentan de mosquitos, moscas y otros insectos que sí pueden resultar molestos. De este modo podemos entender que tener alguna en casa, sin que sea exagerado, actúa como una especie de control natural.

En definitiva, y en la mayoría de los casos, un araña corriendo por nuestro cuerpo se trata simplemente de una coincidencia que ha pasado porque tenía que pasar sin que haya detrás una explicación o un significado oculto. De hecho, si no te hubieras dado cuenta, la araña habría seguido su camino sin dejar rastro, de modo que como otras muchas cosas parece más de lo que es, aunque en realidad no es algo tan profundo.