La psicología sugiere que las personas que conservan los recuerdos de su infancia no actúan así por nostalgia, sólo lo hacen para regular sus cambios de ánimo
Pasados los años, la realidad es que esos recuerdos adquieren un valor especial por quedar vinculados a instantes relevantes de la vida familiar
Los expertos en psicología coinciden: las personas que cruzan los brazos cuando hablan con otros no están enfadadas, sólo buscan concentración y protección
Según la psicología, reírse en un funeral puede no significar falta de respeto o frialdad, sino más bien ser una respuesta corporal involuntaria a la tensión excesiva y al malestar emocional
La psicología sugiere que las personas que dan las gracias a los conductores cuando cruzan la calle no lo hacen sólo por gratitud, en realidad están demostrando empatía
Vivimos en una época donde las fotos se acumulan en nubes y los recuerdos se pierden en notificaciones y el ritmo estresante del día a día. Por ello, el hecho de guardar objetos o instantáneas de la infancia de los hijos tiene un significado mayor que una nostalgia. Pasados los años, la realidad es que esos recuerdos adquieren un valor especial por quedar vinculados a instantes relevantes de la vida familiar.
A veces incluso los objetos más diminutos acaban por despertar emociones y escenas que parecían haber quedado atrás. Ante esta situación, la psicología recuerda que recordar experiencias positivas ayuda a regular las emociones. Cuando un padre o madre guarda algo de su hijo, lo que hace es conservar fragmentos de una etapa clave que dio sentido a su identidad y que le ha permitido ser la persona que es hoy en día.
Esto tiene especial importancia en una sociedad donde muchas relaciones pasan por las pantallas y la productividad se valora más que la conexión emocional. Esto además frena los pensamientos negativos y el bucle de la ansiedad y ayuda a liberar dopamina (la hormona que mejora el humor de inmediato) a través de las nostalgias positivas.
Mantenerlos con el tiempo
Los expertos señalan que, para mantenerlos y que perduren con el tiempo, recomiendan seleccionar lo esencial y almacenarlo en contenedores secos y etiquetados; rotar piezas para volver a reencontrarlas y acompañar la labor con historias contadas en voz alta. Todo esto ayuda de vez en cuando a conectar con tu «yo» infantil, recordando quién fuiste.
Conservar los recuerdos también genera una validación personal, viendo lo que superaste de niño, lo que ayuda a elevar la autoestima actual. Asimismo, actúan como un recordatorio físico de que fuiste amado, protegido y cuidado, asociando esos objetos con momentos felices de tu vida.
Lo último en Curiosidades
-
La psicología sugiere que las personas que dan las gracias a los conductores cuando cruzan la calle no lo hacen sólo por gratitud, en realidad están demostrando empatía
-
Sigmund Freud sobre las relaciones: «Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos»
-
Sócrates, filósofo griego, sobre las amistades: «El amigo debe ser como el dinero; antes de necesitarlo, hay que conocer su valor»
-
Ya es oficial la fecha del cambio de hora: éste es el día para el nuevo horario de invierno
-
José Antonio Marina, filósofo español (87 años): «Incluso el más arriesgado explorador lleva algún mapa en su equipaje»
Últimas noticias
-
Luis Enrique avisa al Real Madrid: «No te das cuenta del nivel del Barcelona hasta que te enfrentas a ellos»
-
El ‘descanso’ de Luis Enrique a sus jugadores juega en su contra: tres lesionados en menos de una hora
-
Simeone y la expulsión de Hjulmand: «Cuando el jugador se tira está cerca de ser expulsado, la imagen condiciona y condena»
-
Madrid tiene un nuevo monumento: un caballo de bronce de 6,3 metros es el nuevo protagonista de la Plaza del Carmen
-
La psicología sugiere que las personas que dan las gracias a los conductores cuando cruzan la calle no lo hacen sólo por gratitud, en realidad están demostrando empatía