Contaminación digital: una de cada tres fotos almacenadas en el móvil es irrelevante y consume recursos
El 19 de agosto se celebra el Día Mundial de la Fotografía
Este año se harán 1,95 billones de fotos en todo el mundo
Centros de datos: la inteligencia artificial consumirá el agua que necesitan 1.300 millones de personas
Hoy se celebra el Día Mundial de la Fotografía en recuerdo a la fecha en la que Louis Daguerre presentó ante la Academia de Ciencias de Francia un invento que cambiaría el mundo: el daguerrotipo, la máquina que permitía capturar imágenes a través de un proceso químico. Ese 19 de agosto de 1839 también se liberó su patente.
Casi dos siglos después, hoy casi todos tenemos una cámara en el bolsillo gracias a los teléfonos móviles inteligentes, que han convertido la fotografía en una de las formas de expresión más populares y extendidas. Tanto es así que se calcula que este año se harán un total de 1,95 billones de fotos en todo el mundo. La gran mayoría (94%) desde un smartphone.
Además, el número de imágenes almacenadas se acercará a los 13,6 billones, según las previsiones de los expertos. Detrás de esta cifra se esconde un importante problema de contaminación digital, es decir, de impacto ambiental generado por las tecnologías y dispositivos digitales.
Descarbonización digital
Precisamente, la Universidad de Loughborough puso en marcha en 2022 la iniciativa Digital Decarbonisation (Descarbonización Digital) para hacer frente a este reto y fomentar las buenas prácticas en este ámbito.
Según el centro académico, la descarbonización digital es un concepto y un campo de investigación que se ocupa de reducir el impacto ambiental de las tecnologías digitales «mediante un uso más responsable y eficiente de los datos, los sistemas digitales y la infraestructura digital».
Uso en España
Luchar contra la contaminación digital también pasa por hacer un uso más responsable de nuestras fotografías. Esta es la propuesta de Cheerz, empresa especializada en impresión fotográfica desde el móvil, que acaba de hacer público su tercer estudio sobre el uso de la fotografía por parte de los españoles.
Una de las principales conclusiones del mismo es que el desconocimiento y la falta de concienciación social son los dos principales problemas. Y es que siete de cada diez españoles creen que contamina más imprimir fotos que guardarlas en la nube.
Pero, como recalcan los investigadores de la Universidad de Loughborough, los centros de datos —indispensables para sustentar servicios como el almacenamiento en nube— son responsables «del 2,5% al 3,7% de todas las emisiones de dióxido de carbono de origen humano. Esto representa una cifra superior a la de la industria de la aviación (2,1%)».

Una de cada tres
El informe de Cheerz también señala que la población acumula información innecesaria. De hecho, una de cada tres fotos que los españoles conservan en su móvil no tiene ninguna relevancia para ellos.
Además, el 63% de los encuestados acumulan fotografías en sus dispositivos, lo que evidencia la falta de costumbre a la hora de eliminar periódicamente aquellas que no son relevantes. Sólo el 37% tiene por costumbre eliminar todas aquellas que no tienen ningún valor.
Malgastar recursos
«Como sociedad hemos logrado estar muy concienciados de que sólo hay que imprimir lo que sea realmente importante y necesario, para no malgastar recursos y frenar la deforestación», afirma Qui Marín, directora del Sur de Europa en la compañía.
«Sin embargo, la llegada de los teléfonos móviles con cámara ha supuesto no sólo una comodidad para poder sacar fotografías de alta calidad en cualquier momento y lugar, sino que hemos perdido de vista el gran impacto medioambiental que esta práctica supone», añade Marín.

Impresión de fotos
Los datos del estudio revelan una paradoja muy característica del mundo digital: cuantas más fotos hacemos, menos las materializamos. Sólo el 15% de los españoles imprime sus fotografías con frecuencia, mientras que el 60% lo hace únicamente de forma esporádica y el 25% no imprime nunca.
Entre los motivos destacan la falta de espacio para guardar las copias físicas (30%), la pereza (25%) y el olvido (24%). En palabras de la directora: «no hacemos fotos porque sí, las hacemos porque queremos conservar algo que nos importa».
«Y, sin embargo, la mayoría de esas imágenes se quedan olvidadas en una galería del móvil generando un impacto ambiental real en lugar de convertirse en algo que se pueda tocar, guardar o pasar de generación en generación», concluye Marín.

Gestos que ayudan
Más allá de borrar lo innecesario y de seleccionar mejor lo que queremos fotografiar para no conservar nada irrelevante, existen otros pequeños gestos que ayudan a reducir la contaminación digital sin renunciar a disfrutar de la fotografía:
- Desactiva la copia automática si no la necesitas. Evitar que todas las fotos se suban de forma inmediata a la nube reduce el volumen de datos almacenados.
- Elige la máxima calidad sólo cuando sea necesaria. Para muchas imágenes cotidianas no hace falta utilizar siempre la resolución más alta del teléfono.
- Comparte enlaces en lugar de duplicar archivos. Cuando varias personas necesitan acceder a las mismas fotografías, es más eficiente compartir un álbum que enviar varias copias.
- Ordena tus álbumes por eventos o fechas. Así será más fácil encontrar las imágenes importantes y evita crear duplicados innecesarios.
- Descarga y conserva localmente las fotos que quieras archivar. Si no necesitas consultarlas continuamente desde cualquier dispositivo, almacenarlas en un disco duro o en un álbum físico puede reducir el uso permanente de servicios en la nube.