Curiosidades
Ciclismo

Miguel Induráin, ex-ciclista navarro con 5 Tours de Francia (62 años): «De mi época lo que más echo de menos son las contrarreloj un poco más largas»

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Miguel Induráin cumplió 62 años en este 2026 y al día de hoy se lo sigue respetando como una de las figuras más representativas de la historia del deporte español. El ciclista navarro, ganador de cinco Tours de Francia consecutivos entre 1991 y 1995, sigue siendo una referencia obligada cada vez que se habla de resistencia, disciplina y grandes gestas sobre una bicicleta.

Pese a llevar casi tres décadas retirado de la competición, Induráin sigue de actualidad. En una charla distendida, repasó recuerdos de su carrera, opinó sobre el ciclismo que se practica hoy y no dudó en comparar la exigencia de las pruebas actuales con las que él mismo corrió durante los años noventa, cuando su nombre resultaba sinónimo de victoria casi asegurada.

Miguel Induráin y la nostalgia de las contrarrelojes más largas de antes

Preguntado directamente por lo que más echa en falta del ciclismo de su época, Miguel Induráin no dudó: las contrarrelojes largas.

No es una opinión menor viniendo de él, que fue precisamente uno de los grandes especialistas históricos de esa disciplina, en la que llegó a ganar el oro olímpico en Atlanta 96 y sobre la que construyó buena parte de su dominio en los cinco Tours de Francia que ganó de forma consecutiva.

Según explicó, las pruebas contra el crono actuales le resultan demasiado cortas comparadas con las que él disputaba, jornadas que exigían un esfuerzo sostenido durante mucho más tiempo.

«De mi época lo que más echo de menos son las contrarreloj un poco más largas», resumió, convencido de que ese formato es el que mejor separa a un buen corredor de un verdadero campeón. Y es que hoy día cada vez resulta más complicado ver contrarrelojes de más de 35 o 40 km en una gran vuelta, mientras que en la época de Indurain eran habituales las CRI de 60 o de 70 kilómetros.

Sin rituales ni música: así vivía Miguel Induráin los días de carrera

Lejos de la imagen de corredores actuales rodeados de rutinas muy específicas antes de cada etapa, Induráin reconoce que nunca tuvo manías ni supersticiones.

Su única constante era alimentarse bien, desayunar con calma y afrontar cada jornada sin rituales de ningún tipo. Tampoco llevaba música durante las carreras, algo que hoy resulta habitual entre buena parte del pelotón.

Así lo explicó Miguel Induráin en una entrevista concedida al diario Sport, en la que también se sinceró sobre otro elemento muy propio del ciclismo moderno: el pinganillo.

A su vez, reconoció que le resultaría difícil correr con esa tecnología, ya que en su época todo pasaba por memorizar la pizarra y fijarse en cada detalle de la carrera con sus propios ojos, aunque admitió que hay que saber adaptarse a las herramientas actuales.

¿En qué corredor actual se ve reflejado Miguel Induráin?

Otra de las preguntas de la entrevista apuntaba a algo más personal: en qué ciclista actual se ve reflejado. Induráin mencionó a un corredor alemán, alto, de estilo clásico y algo más compacto que el suyo propio, aunque reconoció con naturalidad que no recordaba su nombre con exactitud.

Lejos de resultar incómodo, ese detalle retrató bien la distancia que separa su generación de la actual, mucho más mediática y pendiente de cada nombre propio. El nombre que mejor encaja con la descripción es Georg Steinhauser, sobrino de Jean Ulrich, un exciclista alemán profesional.

Y ese despiste, lejos de restarle credibilidad, encaja con la forma en la que Induráin siempre se ha manejado en público: sin necesidad de aparentar que sigue cada detalle del ciclismo actual al milímetro, pero con criterio propio a la hora de valorarlo.

Su generación, explicó, tenía un estilo más agazapado sobre la bicicleta, mientras que hoy predominan posiciones más erguidas y clásicas entre los corredores jóvenes.

Miguel Induráin apuesta por Filippo Ganna para el récord de la hora y no se moja con el podio del Tour

Sobre quién podría llevar más lejos el récord de la hora, Induráin se decantó por el italiano Filippo Ganna, al que definió como un corredor con piernas, motor y un dominio absoluto de la pista. En su opinión, hoy en día las fuerzas físicas están muy igualadas entre los especialistas, así que la clave para superar la marca pasa, sobre todo, por ganar aerodinámica.

Lo cierto es que Ganna ya posee el récord vigente, fijado en 56,792 kilómetros desde 2022, así que la apuesta de Induráin apunta más bien a que siga estirando esa marca en el futuro.

Sobre el podio del próximo Tour de Francia, el navarro prefirió no arriesgar demasiado: mencionó a Tadej Pogačar y a Jonas Vingegaard como nombres casi seguros, aunque reconoció que, en el momento de la entrevista, todavía no sabía ni quién iba a estar en la salida.

Hoy, 29 años después de su retirada, en enero de 1997, esa mezcla de humildad y autoridad sigue siendo su sello: Induráin opina sobre el ciclismo actual sin necesidad de subirse al podio de la nostalgia, y deja que sean las contrarrelojes más cortas de hoy las que hablen por sí solas de lo que, según él, se ha perdido por el camino.