La historia de Fanta y su nacimiento en plena Segunda Guerra Mundial
El nacimiento de Fanta se produjo durante la Segunda Guerra Mundial ante la escasez de Coca-Cola.
¿Dónde esconden el secreto más oculto de Coca-Cola?
¿Sabías que Pepsi evitó que se desvelará la fórmula de la Coca-Cola en 2006?
¿Qué fue de estos refrescos que fracasaron en España?
Marcas de refrescos de cola pagaron estudios para desvincularse de la obesidad
Fanta es quizás, y con permiso de Coca-Cola (a la que pertence), una de las bebidas más populares en todo el mundo. En la actualidad y solo en nuestro país, se venden 38 millones de botellas de Fanta al año, una bebida de éxito que sin embargo nació de la escasez. Conozcamos más sobre la historia o el origen de Fanta y su nacimiento en plena Segunda Guerra Mundial.
La historia de Fanta y su nacimiento en plena Segunda Guerra Mundial
La mayoría de gente no lo sabe, pero el pasado de esta bebida con sabor a naranja está íntimamente ligado a la Alemania nazi. El nacimiento de Fanta se produjo en 1940, en plena Segunda Guerra Mundial, algo que la marca en sí suele obviar bastante y de hecho no le gusta demasiado que le recuerden su pasado.
Como prueba podemos viajar hasta el año 2015, cuando en algunos países salió un anuncio en honor al 75 aniversario de Fanta. Un anuncio que no fue bienvenido porque contenía la frase «estamos recuperando la sensación de los buenos tiempos» que parecía aludir al origen nazi de la bebida. Esto provocó mucha polémica y que el anuncio se acabara retirando. Además, un portavoz de Fanta dijo que el anuncio no se refería a la década de 1940 sino a la de 1960, que es cuando la bebida dio cambio al diseño en sus botellas.
La escasez de Coca-Cola
Sin embargo, por mucho que Fanta casi nunca lo mencione, el nacimiento de esta bebida se debe a la guerra. Los alemanes de la década de 1930 ya estaban enamorados de Coca-Cola. En la Alemania nazi, se vendían 4,5 millones de cajas de Coca-Cola por año. La bebida fue tan popular que fue elegida como patrocinador de los Juegos Olímpicos de 1936. Para satisfacer la creciente demanda, la empresa estadounidense abrió cincuenta fábricas de esta bebida en Alemania. Sin embargo, con el estallido de la guerra, fue cada vez más difícil conseguir los ingredientes para la preparación de su famosa y misteriosa fórmula.
El nacimiento de Fanta
En 1940, el director de la empresa estadounidense en Alemania, Max Keith, decidió no cerrar las fábricas sino crear una nueva bebida. Ante la escasez de materias primas, optó por utilizar los residuos de otros procesos industriales. La primera Fanta, de hecho, no tenía el típico sabor a naranja sino a manzana mezclada con sobras de otras frutas y aromatizada con suero de leche.
El nombre Fanta deriva de la palabra alemana Fantastisch que significa fantástico. La bebida fue inmediatamente amada por los alemanes. El típico sabor a naranja en cambio se debe a Italia, en la fábrica de Nápoles por primera vez se decidió utilizar naranjas italianas para la preparación.
Temas:
- bebidas
Lo último en Curiosidades
-
La reflexión de Séneca, filósofo, sobre la felicidad: «Para ser feliz debes eliminar el miedo a un mal futuro»
-
El motivo por el que los jardineros instan a la población con huerto a colgar sus tomateras boca abajo en 2026
-
El Código Civil lo avala: puedes arrancar las ramas y plantas de tu vecino si irrumpen en tu jardín en estos casos
-
Éste es el ranking de los apellidos más utilizados en España: el más común viene del País Vasco
-
La Policía revela cuáles son las contraseñas más peligrosas: millones de usuarios siguen cometiendo el mismo error
Últimas noticias
-
Sánchez, Ábalos, Oltra y Ximo Puig: el PP esgrime la foto de la «realidad judicial» de PSOE y Compromís
-
8 kg de carga, 14 programas y programable: esta lavadora de Bosch te va a hacer la vida mucho más fácil
-
El POCO F8 Pro «destroza» a los flagships de 1.200 € y ahora está rebajado en AliExpress
-
Isco regresa a una convocatoria con el Betis cinco meses después
-
Víctimas de la tragedia de Adamuz arremeten contra Puente: «Con este Gobierno no vuelvo a subirme a un tren»