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Psicología

Los expertos en psicología coinciden: las personas que siempre llegan tarde no es que sean maleducadas, sino que tienen otra percepción del tiempo

  • Jorge Sánchez Rico
  • Nacido en 2004, es estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos desde 2022. Entre sus principales inquietudes destacan la cultura, la televisión y el entretenimiento.

¿Qué tan molesto es que tengas que esperar siempre a esa misma persona porque siempre llega tarde? La sociedad española se divide entre los que llegan siempre tarde y los que llegan siempre antes de la hora acordada. Pero esto no determina que las personas que llegan tarde sean maleducadas, de hecho, la psicología formula una hipótesis mucho más compleja. Numerosos estudios avalan que las personas impuntuales perciben el tiempo de manera diferente al resto.

La percepción del tiempo alterada

Un estudio realizado por el psicólogo Jeff Conte en la Universidad de San Diego dividió a sus participantes en dos grupos según sus personalidades: el grupo A, conformado por personas más competitivas, urgentes y organizadas; y el grupo B, conformado por personas más relajadas, creativas y desordenadas.

En este estudio se les pidió a los diferentes grupos que calcularan mentalmente cuánto tardaba en pasar un minuto sin mirar el reloj. Pues los resultados fueron los siguientes:

Esto demuestra que las personalidades del grupo B tienen un reloj interno que corre más despacio a diferencia de los demás. Para ellos, el tiempo real pasa rápido, mientras que su cerebro siente todavía que tiene margen de actuación para seguir haciendo sus cosas.

La multitarea nos hace más lentos

Otro estudio publicado por la American Psychological Association (APA) asegura que las personas que practican el multitasking tienden a perder hasta un 40% de su tiempo. Esto se debe a que tu cerebro tiende a reconfigurarse cada vez que cambias de tarea y, por ende, el cerebro pierde la noción del tiempo.

Por eso, lejos de ser una cuestión de mala educación o no, la cuestión radica en cómo nuestro cerebro procesa el tiempo que le dedicamos a las cosas y cómo nos organizamos al respecto.