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Verano

El electrodoméstico que hay que poner al mismo tiempo que el aire acondicionado para reducir el consumo, según ingenieros

  • Xabier Vergara García
  • Xabier Vergara (Pamplona, 2004). Especialista en periodismo de SEO y en actualidad deportiva. Con experiencia en medios nacionales de referencia como El País (Grupo Prisa), el Diario Marca y ahora en OkDiario. Perfil mixto entre redacción de noticias y análisis de métricas en tendencia.

El verano llega, y con él las altas temperaturas. Un calor que hace que la gente opte por el aire acondicionado como el remedio para paliar el calor. Sin embargo, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios, esto puede elevar la factura eléctrica entre 30 y 90 euros mensuales, dependiendo del aparato y la tarifa y el aislamiento con el que cuente el domicilio.

Asimismo, este problema no es solo económico, sino también social. Según los últimos datos, alrededor del 20% de los españoles no puede mantener su vivienda a una temperatura correcta en verano, debido a la denominada pobreza energética. Por lo que se debe combinar el aire con este electrodoméstico para ahorrar en la factura.

El calor no depende sólo de la temperatura

Durante varios años, el aire acondicionado ha sido considerado como la única solución eficaz para soportar el calor dentro de casa cuando llega el verano. sin embargo, varios estudios han concluido que esa idea es errónea, ya que la sensación térmica no depende exclusivamente de los grados que marque el termómetro, sino de la forma en la que el aire circula por la casa.

El cuerpo humano percibe el calor de forma distinta cuando el aire está en constante movimiento. La corriente favorece la evaporación del sudor, además de ayudar a disipar el calor corporal. Esto consigue que la sensación térmica dentro de la habitación resulte bastante más agradable, incluso sin reducir realmente la temperatura ambiente.

El ventilador como solución al gasto

Gracias a esto, el ventilador ofrece una mejor manera de refrescarse dentro de la estancia. Según los últimos estudios de The Lancet Planetary Health, una estancia podría resultar agradable entre 28 y 30 grados con ventilación, mientras que con un aire acondicionado se necesitaría bajar hasta los 25 grados para que sea agradable.

La clave reside en que el ventilador no enfría el aire, sino que facilita la disipación del calor corporal. En situaciones de calor moderado, eso puede ser suficiente para mantener una sensación agradable. Mientras que el aire acondicionado enfría la estancia, regulando la temperatura corporal en función de la cantidad de grados a los que se mantenga la estancia.

Cabe destacar que no realizan el mismo trabajo, pero sí que el ventilador permite alcanzar niveles de confort similares con un gasto energético muchísimo menor al del aire acondicionado.