Los conservadores de Notre Dame lanzan un SOS: o se restaura o se cae
La catedral de Notre Dame de París necesita con urgencia ser restaurada. Los arquitectos responsables de mantener en pie uno de los templos más visitados del mundo, en pie desde 1345, alertan de que la gran cantidad de turistas que la pisan a diario y la contaminación están poniendo en peligro su integridad.
De hecho, el estado de la piedra es el peor en muchos años y las famosas gárgolas en lo alto de la estructura no dejan de perder partes, poniendo al mismo tiempo en peligro a quienes se encuentran debajo. «Si no hacemos nada, corremos el riesgo de que se hunda», advierte André Finot, jefe de comunicación.
Los conservacionistas han puesto esto en conocimiento del Gobierno de Francia, ahora con Emmanuel Macron al frente, cuya participación, de apenas 2 millones de euros, es más que insuficiente para costear las obras, para las que se necesitan en torno a 100. Desesperados, han pedido ayuda incluso al otro lado del océano, en Estados Unidos.
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