Es una de las series más caras de la historia y acaba de volver a Prime Video: 6 capítulos que costaron 300 millones de dólares
Un producto deficitario para Amazon al que no le vemos un gran futuro por delante
El estreno de la segunda temporada ha estado marcada por varios retrasos
Antes existía una diferencia de calidad audiovisual y técnica evidente, entre el mundo del séptimo arte y la gran pantalla. No obstante, el auge masivo de las series propiciado por el reinado actual del streaming ha llevado a que algunas de estas propiedades intelectuales manejen presupuestos equiparables a los de los blockbuster más costosos. Por ejemplo, la cuarta temporada de Stranger Things tuvo una partida financiera de 40 millones de dólares por episodio, o La casa del dragón empleó más de 20 millones por capítulo para recrear su mundo fantástico. Ahora, Prime Video acaba de estrenar la segunda temporada de uno de sus proyectos más ambiciosos: Citadel, la serie de los 300 millones, está de regreso.

La concepción de este universo de acción fue clara desde el principio. Antes de hacerse con los derechos de James Bond, Amazon quería crear su propia licencia creativa de espionaje. Para ello contó con AGBO, la productora de los hermanos Russo, quienes por aquel entonces acababan de cerrar su etapa en el UCM (Universo Cinematográfico de Marvel) con Vengadores: Endgame, impulsó la idea junto a la jefa de estudios de esa etapa en Amazon, Jennifer Salke y los guionistas de Misión Imposible: Protocolo Fantasma (2011), Josh Appelbaum y André Nemec. El objetivo de Prime Video no era únicamente el de generar una ficción troncal con Citadel. La trama debía poder exportarse y convivir con versiones locales de diferentes países con el argumento norteamericano como eje central de la historia. Así, con los años hemos sido testigos de la aparición de la italiana Citadel: Diana (2024) y la adaptación india, Citadel: Honey Bunny (2024).

A pesar de haber tenido una audiencia respetable, el trepidante serial se siente como una especie de «paciente cero» sobre la compleja rentabilidad de estas superproducciones destinadas a lucir fuera del ecosistema de las salas. La cantidad de visionados (es el segundo programa más visto después de The Boys) de la segunda temporada determinará el interés de Prime Video en continuar la saga televisiva. Independientemente de ello, el servicio de streaming deberá ajustar la partida económica de una nueva ronda de siete episodios que han costado un total de 119 millones de dólares.
Prime Video estrena la segunda temporada de ‘Citadel’

En la segunda temporada estrenada en exclusiva en Prime Video, Citadel explorará la lucha por la redención del espía Mason Kane (Richard Madden). El agente deberá lidiar contra la malvada organización Manticore, al tiempo que sopesa la idea de recuperar la memoria junto a Nadia (Priyanka Chopra Jonas). El seguimiento profundiza en la guerra de clanes y en el origen de la institución enemiga, marcando un tono más oscuro y centrado en las traiciones internas.
Madden vuelve como Kane, la cara visible de la serie y Chopra Jonas reaparece como Nadia. Los nuevos episodios recuperarán a otros intérpretes como Stanley Tucci y Lesley Manville. Entre las nuevas incorporaciones destaca la presencia de Jack Reynor, Matt Berry, Gabriel Leone, Rahul Kohli, Lina El Arabi y Michael Trucco.
La única que le mantiene el tipo a ‘The Boys’

Prime Video no ha querido contenerse en el lanzamiento de la segunda temporada de Citadel. A diferencia de otras grandes IP de su abanico de contenidos, Amazon ha lanzado de golpe los siete capítulos, intentando que el efecto «maratón» le otorgue a la serie un reclamo mediático relevante.
Por el momento, dicha estrategia funciona. La segunda temporada de Citadel es la segunda serie más vista, por detrás de The Boys pero habiendo adelantado a otro fenómeno como La casa de los espíritus, la serie española Cochinas y Scarpetta.

Si Amazon quiere continuar con su ambicioso mundo de acción, deberá reestructurar financieramente el proyecto. Pues la espectacularidad de las secuencias no está aportando un reclamo o valor añadido para unos suscriptores que dentro de poco tiempo terminarán recibiendo al auténtico rey del género: La próxima película del agente 007.