La película sobre el 4 de julio que expone el papel crucial de España en la Guerra de Independencia que EEUU oculta
"Sin la ayuda española, las Trece Colonias no habrían podido lograr su independencia"
'4 de julio: una historia española' cuenta la gesta que ha caído en "un olvido interesado" por parte de Estados Unidos

El papel crucial de España en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos de América (1775-1783) para que el Ejército Continental de George Washington derrotara al Ejército británico es un episodio «muy desconocido» en España que, además, «se ha ocultado de manera intencionada en EEUU». Así lo han explicado los expertos y académicos en la presentación de la película 4 de julio: una historia española, que estrena Canal Historia este sábado a las 22:00 horas, coincidiendo con el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
Tras la Guerra de los Siete Años por la supremacía colonial en América del Norte, en 1763, el Imperio británico ganó poder en el territorio y empezaron a surgir las tensiones con las Trece Colonias (las británicas de la costa este). Los colonos se sentían británicos de segunda: pagaban impuestos a la metrópoli y aportaban riqueza, pero no tenían voz ni voto. La protesta por la subida de los tributos desencadenó unos disturbios en los que un grupo de soldados que participaban en la ocupación militar británica abrió fuego, ofensiva que desembocó en la conocida como Masacre de Boston (1770).
A partir de entonces, las tensiones se desataron y el Parlamento británico declaró el estado de rebelión de las colonias en 1775. Fue en 1776 cuando los españoles comenzaron a mover ficha, en el momento en que Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de EEUU, viajó a París para reunirse en secreto con Pedro Pablo Abarca de Bolea, Conde de Aranda y embajador español. El Conde de Aranda vio en el conflicto una oportunidad para debilitar a Gran Bretaña, un enemigo histórico. Así, empezó a buscar apoyos en la Corte para enviar ayuda a los rebeldes colonos.
Sin embargo, se encontró con la reticencia de quienes temían el contagio de la insurrección a las provincias españolas en América, dada la imposibilidad de conocer el alcance real de la fuerza de los rebeldes. Aun así, finalmente el embajador español consiguió el apoyo de la Corona de Carlos III y encontró una forma de prestar ayuda extraoficialmente: de manera encubierta, enviando a través del financiero y comerciante Diego María de Gardoqui dinero (los Spanish dollars), fusiles, bayonetas y grandes cantidades de pólvora.
La ayuda logística y financiera española fue decisiva para el golpe de la Batalla de Saratoga (en las proximidades del río Hudson, entre Boston y la zona de los Grandes Lagos), donde murieron 440 británicos y casi 700 resultaron heridos, un resultado que se remató con la humillación de la rendición, con la que más de 6.000 soldados fueron arrestados como prisioneros de guerra.
La victoria estadounidense en la Batalla de Saratoga marcó un punto de inflexión en la Guerra de la Independencia: Francia firmó un acuerdo comercial con los rebeldes y España ofreció un apoyo mayor, aunque no de manera oficial, y formalizó una alianza con Francia contra Gran Bretaña, materializada en el Tratado de Aranjuez de 1779.
Los españoles también intervinieron de manera decisiva militarmente en el conflicto, concretamente en la región del Golfo de México y el Misisipi, donde el español Bernardo de Gálvez, gobernador de Luisiana, lideró las campañas militares que frenaron el expansionismo inglés. Tras partir de Nueva Orleans, conquistaron Baton Rouge, Mobile y Pensacola, territorios clave para asegurar las rutas marítimas de suministro.
Por otro lado, el almirante español Luis de Córdova interceptó un convoy británico que se dirigía a América. Su flota hispano-francesa ejecutó la conocida como Acción del Doble Convoy, un ataque naval que aplastó a los ingleses frente a las costas del cabo de San Vicente y el cabo de Santa María. Para ello utilizó la estrategia del engaño de los faroles, con el uso de luces falsas por la noche para desorientar a los barcos enemigos y atraerlos hacia los suyos. Al amanecer, los británicos ya no tenían margen de maniobra para reaccionar: estaban completamente rodeados. Asestó una de las peores derrotas de la historia a la Marina Real Británica, que desembocó en grandes pérdidas en la Bolsa de Londres.
A diferencia de lo que se hizo con Francia, Estados Unidos no reconoció el apoyo español ni la deuda contraída, a pesar de que «sin la ayuda española, las Trece Colonias americanas no habrían podido lograr su independencia de la Corona británica», apunta el historiador Thomas E. Chávez. Según los académicos, se trata de «un olvido interesado», basado en la excusa de que lo que España ofreció fueron «donativos» más que «ayuda», dado que «se unió a la guerra en nombre de Francia, y no de Estados Unidos».
Sin embargo, otros expertos de la película argumentan que «España era una gran potencia en América», lo que le convertía en «competidor» de los estadounidenses. Además, mientras que «Francia ayudó con llegadas triunfales», España «actuó con discreción». Hubo que esperar a 2014 para que el Congreso de EEUU nombrara a Bernardo de Gálvez Ciudadano Honorario de los Estados Unidos, uno de los mayores honores del país concedido únicamente a 8 personas en toda la historia, por el que su retrato ha quedado expuesto de manera permanente en el Capitolio.
En definitiva, 4 de julio: una historia española, dirigida por Andrew Molina, expone cómo «la importante comunidad hispana de la época en Estados Unidos» contribuyó a la derrota inglesa, razón por la que se podría decir que «estábamos antes ahí, en su origen», apunta Eduardo Zulueta, presidente de AMC.
Coincidiendo con el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, descubre el papel decisivo y poco reconocido que tuvo España en la victoria de las Trece Colonias frente al Imperio Británico
📺4 de Julio: una historia española – Estreno el próximo 4 de… pic.twitter.com/mvEXOZNdYD
— Canal HISTORIA (@CanaldeHistoria) June 30, 2026