Antena 3

‘Pasapalabra’ gana sin ‘El Rosco’: ‘AlaZ’ es la nueva prueba final que renueva y da ritmo al concurso

Así es 'AlaZ', la nueva prueba final de 'Pasapalabra' que sustituye a 'El Rosco', añade opciones y suma dificultad

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David, concursante de 'Pasapalabra'. (A3)
Paula M. Gonzálvez

Pasapalabra ha ganado al perder El Rosco. La mítica prueba final del concurso de Antena 3 se despidió para siempre este jueves, para dar paso a un nuevo formato este viernes que suma ritmo a la lucha de los concursantes por el bote, a la vez que aporta un aire renovado al espacio presentado por Roberto Leal. Ahora, para embolsarse el premio, tendrán que resolver AlaZ. «A jugar se aprende jugando», ha pronunciado el presentador para estrenar la nueva prueba.

AlaZ permite que los concursantes de Pasapalabra sigan aprovechando todas las dinámicas y conocimientos que han estudiado a lo largo del tiempo para prepararse el concurso, pero suma un grado de dificultad respecto a El Rosco. Si antes sólo escuchaban la definición y las respuestas podían ser varias, ahora tienen que estar atentos a la lectura de Roberto Leal y a la pantalla, donde encontrarán las pistas para averiguar el único término válido. Esto también da lugar a que el espectador se implique más en el juego desde casa, gracias a los elementos visuales que se incorporan con AlaZ.

En cuanto a los cambios aplicados al escenario, los concursantes aparecen enmarcados en una cabina de líneas rectas. Cualquier forma del programa que se pudiera relacionar con El Rosco por ser una figura curva, se ha eliminado: desde los carteles con los nombres de los concursantes hasta los pulsadores de la prueba musical (una AZ que se ilumina) o los marcadores que reflejan el tiempo acumulado.

Nueva prueba, nueva cabecera, nueva línea gráfica, nueva tipografía… y hasta nueva música. Si antes las letras formaban una circunferencia alrededor del busto del concursante, ahora se despliegan de manera lineal, en horizontal. La pregunta también aparece en pantalla y con cada respuesta correcta se sobreimpresiona la letra con la que se corresponde.

Incluir estos elementos visuales no sólo facilita al concursante atender a su propio recorrido en la prueba final, sino que también le da la oportunidad de estar pendiente del avance de su contrincante.

Cómo funciona ‘AlaZ’: así se juega

Para arrancar, el concursante que más puntos acumula en las pruebas anteriores de Pasapalabra decide en qué orden quiere resolver la prueba final. Las opciones son dos: de la ‘A’ a la ‘Z’ o a la inversa, de la ‘Z’ a la ‘A’. Su rival tiene que resolverlo en el orden que el primero ha descartado.

Ahora, de manera similar al juego del ahorcado, en pantalla aparecen una serie de espacios que indican de cuántas letras se compone la palabra a acertar. Por tanto, los términos acordes a la definición de El Rosco, que eran varios, se reducen con AlaZ a uno.

Se reducen las posibilidades de respuesta, pero se amplían los recursos de los concursantes para acertarlas. Ahora pueden pedir una pista, a la que se refieren como Letra. A cambio, se desvela una más de las letras que componen la palabra. Sin embargo, utilizar este comodín les penaliza en el tiempo, del que pierden 5 segundos por pista. El número de Letras a elegir no tiene límite, más allá de que sólo puede ser una por palabra. Es decir, si el concursante la pide para uno de los términos, tiene la opción de pasar -pasapalabra- o responder a esa definición, pero no de pedir otra Letra para ella.

La introducción de estos cambios ha obligado también a modificar el tiempo inicial con el que parte cada concursante. Con El Rosco eran 85 segundos y con AlaZ son 110 segundos. Esto equilibra de alguna forma el cómputo, después de que los concursantes pierdan tiempo penalizados por cada comodín al que recurren. Además, también les lleva más tiempo pensar en la respuesta al tener que estar pendientes tanto de la lectura de la definición como del número de letras que conforman las palabras.

Más en lo que pensar, más impactos a los que prestar atención, más información a través de las incorporaciones visuales… Todos estos elementos condicionan, al mismo tiempo, la estrategia de los concursantes, y el espectador puede apreciar fácilmente cómo dirigen la mirada a un lado u otro.

Por otro lado, además de aumentar las opciones de los concursantes, AlaZ hace lo mismo con las de los realizadores. Los planos ya no se limitan a mostrar de frente al participante, ni en pantalla partida con los dos rivales, sino que se alternan con otros tomados desde otras posiciones. Cuando sí que aparecen los dos juntos, se juega con el tamaño de cada ventana.

La prueba final de Pasapalabra que sustituye a El Rosco es una adaptación de DallAZetA, de la que se ha respetado incluso la fonética del nombre. Se trata de un formato original de la televisión pública RSI de Suiza, que se emitió durante varias temporadas con normalidad y se ha adaptado de manera fiel. La diferencia más notable es que, mientras que en la televisión suiza concursaba un único participante, aquí compiten dos.