Cool
TELEVISIÓN

Muere Brenda Fricker, ganadora de un Oscar y uno de los personajes más recordados de ‘Solo en casa 2’, a los 81 años

Brenda Fricker, actriz irlandesa conocida por ganar el Oscar por Mi pie izquierdo y por interpretar a la inolvidable mujer de las palomas en Solo en casa 2: Perdido en Nueva York, ha fallecido a los 81 años, según ha confirmado su representante a través de un comunicado. La intérprete era una de las actrices más queridas del cine y, como señalaba su manager, Phil Belfield: «Nunca volveremos a ver a alguien como ella y el mundo es un lugar más pobre por su ausencia». Por el momento, no han trascendido las causas de su muerte.

Brenda Fricker pasó a la historia del cine gracias a su interpretación de la madre de Christy Brown, el personaje encarnado por Daniel Day-Lewis, en Mi pie izquierdo (1989), la película dirigida por Jim Sheridan que narraba la historia real del escritor y pintor irlandés, nacido con parálisis cerebral y capaz de expresarse artísticamente utilizando únicamente su pie izquierdo.

Aquella interpretación marcó un antes y un después en la carrera de ambos actores. Brenda Fricker hizo historia al convertirse en la primera mujer irlandesa en ganar el Oscar a la mejor actriz de reparto. Sin embargo, para varias generaciones de espectadores, su rostro siempre estará ligado a la entrañable mujer de las palomas de Central Park de Solo en casa 2: Perdido en Nueva York (1992), uno de los personajes más recordados y queridos de la saga protagonizada por Macaulay Culkin.

Además de estos dos papeles icónicos, la actriz participó en películas como El prado (1990), Moll Flanders (1996), Tiempo de matar (1996) o Veronica Guerin (2003), consolidándose como uno de los grandes nombres del cine irlandés contemporáneo.

Nacida en Dublín en 1945, Brenda Fricker también fue una presencia habitual en la televisión británica e irlandesa. Entre sus trabajos más destacados figuran producciones como Casualty, Arriba y abajo y la popular Coronation Street, una de las series más emblemáticas del Reino Unido.

Su carrera también estuvo estrechamente ligada al teatro, participando en montajes como Lavender BlueoA Pagan’s Place en escenarios tan prestigiosos como el National Theatre y el Royal Court Theatre. En Irlanda, Brenda Fricker era considerada toda una institución cultural. Su Oscar abrió el camino a futuras generaciones de intérpretes irlandesas y consolidó una trayectoria marcada por el talento y la sensibilidad interpretativa.

Las reacciones a su fallecimiento no han tardado en producirse. Entre ellas destaca la del embajador de Estados Unidos en Irlanda, Edward Walsh, quien definió a la actriz como «una gigante del cine irlandés» y recordó el impacto internacional de su trabajo. «De Dublín a Hollywood, su trabajo llevó las historias de Irlanda al mundo e inspiró a generaciones a ambos lados del Atlántico. Deja un legado extraordinario y quiero trasladar mi más sentido pésame a su familia, amigos y a todos los que la quisieron», escribió en la red social X.

Su marcha deja huérfano a uno de los rostros más queridos del cine irlandés y a uno de los personajes más entrañables de una de las películas navideñas más populares de todos los tiempos. Porque para millones de espectadores, Brenda Fricker siempre será aquella mujer rodeada de palomas en Central Park que ayudó a Kevin McCallister cuando más lo necesitaba.