Fracaso de TVE en su ‘boicot’ a Eurovisión: pasa del 50% de audiencia de 2025 a un 9% con su ‘Casa de la Música’
Los eurofans dan una bofetada a TVE y su censura a la final de Eurovisión

La fórmula inventada por TVE para boicotear la final de Eurovisión y ningunear a los eurofans ha obtenido como resultado un fracaso rotundo. La audiencia no ha podido ser más clara con su mensaje a la televisión pública, que tuvo un seguimiento masivo en 2025, cuando emitió la final del festival, mientras que este año ha conseguido todo lo contrario con su contraprogramación, destinada a evitar que los espectadores se interesaran por la emisión del certamen.
Para ser exactos, TVE marcó un doble fracaso. Israel se quedó, por segundo año consecutivo, a las puertas de ganar Eurovisión gracias al televoto, es decir, el voto del público. Noam Bettan, el representante del país hebreo, obtuvo 334 puntos tras interpretrar Michelle, una cifra que sólo superó Bulgaria con Dara y Bangaranga.
El representante israelí portó la bandera de su país sin incidentes durante su puesta en escena, pese a que los insultos y consignas propalestinas han sido constantes desde 2023 contra los artistas hebreos, que no representan a un Gobierno. Los espectadores no escucharon abucheo alguno en la retransmisión oficial del canal de YouTube cuando Noam Bettan actuó. Sí que hubo abucheos, en cambio, por parte de las gradas -donde están algunos miembros de las delegaciones y de la prensa internacional- cuando el público aupó a Israel al segundo puesto.
Por su parte, a pesar de que TVE sugirió que haría caso omiso a la final de Eurovisión, no fue del todo cierto, puesto que la corporación difundió un mensaje oficial que condenaba la participación de Israel en el certamen, mensaje del que se hizo eco el presidente de RTVE, José Pablo López.
Mientras unos seguían la final de Eurovisión en YouTube, muchos menos sintonizaban La 1 de TVE para ver el especial de La casa de la música por «el Día Internacional de la Convivencia en Paz». Así promocionó el ente público su programación, sin mencionar en ningún momento la gala del certamen en Viena que se celebraba al mismo tiempo. De los pocos países que abandonaron Eurovisión este año por la participación de Israel, España es el único que ha censurado el festival.
La casa de la música no alcanzó, ni siquiera, los dos dígitos de cuota de pantalla, a pesar de que la franja no era especialmente competitiva para un evento musical excepcional. La gran apuesta de TVE no compensó el vacío de los eurofans, que no eligieron TVE, mientras la corporación sacó pecho de su abandono de Eurovisión con un mensaje emitido a las 21:00 horas, justo cuando arrancó la final: «El festival de Eurovisión es un concurso, pero los derechos humanos no lo son. No hay espacio para la indiferencia. Paz y Justicia para Palestina».
Pero TVE pinchó. La casa de la música anotó un 9,2% de share, con 861.000 espectadores, muy lejos de los números que acostumbran a marcar las finales de Eurovisión en la televisión pública. Lideró La Voz Kids en Antena 3 (12,6%), seguido del Blockbuster de Cuatro con Jungle Cruise (10%).
Los datos que marcó TVE fueron inferiores, incluso, a su media del mes de mayo (11%), y paupérrimos comparados con los que obtuvo el pasado año: la final de Eurovisión 2025 alcanzó un espectacular 50,1% de share con más de 5 millones de espectadores. Fue, así, uno de los grandes fenómenos televisivos del año. Mientras TVE se empeña en desvincularse del festival por motivos políticos, alineada con el Gobierno, el director de Eurovisión, Martin Green defiende la participación de Israel y se plantea, incluso, la posible vuelta de Rusia.
A esta hora, como en los últimos 64 años, debía empezar la música. Pero hoy nuestra sintonía es otra. #Eurovisión2026 pic.twitter.com/g9IJcEHYCe
— José Pablo López (@Josepablo_ls) May 16, 2026
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