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Antonio Banderas (65), sobre sus comienzos en Estados Unidos: «Me decían que si trabajaba en Hollywood, siempre iba a interpretar el papel de chico malo»

Puede que perfiles como Antonio Moreno o Conchita Montenegro llegasen antes a la meca del cine, pero ninguna figura patria ha conquistado Hollywood como lo hizo Antonio Banderas en los 90. Impulsado por sus interpretaciones en Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) y ¡Átame! (1989), resulta imposible separar el reclamo del malagueño en el cine estadounidense sin recalar en la autoría cinematográfica de Pedro Almodóvar. Sin embargo, y como le pasa a cualquier pionero, los comienzos del nominado al Oscar no fueron sencillos. Algo que Banderas recuerda de forma constante cuando se le pregunta por su otrora incursión en la industria norteamericana.

Antonio Banderas en ‘Tony’ (A24).

Los reyes del mambo tocan canciones de amor (1992) fue su primera incursión en el audiovisual yanqui. Bajo la dirección de Arne Glimcher, Banderas dio vida al músico cubano Néstor Castillo, memorizando sus diálogos de forma fonética, ya que por aquel entonces todavía no dominaba el inglés. Aunque evidentemente el gran debut en un proyecto relevante llegó de la mano de Tom Hanks y Denzel Washington en Philadelphia (1993). El papel fue tan valiente como transgresor para la época, dejando claro que el actor no había aterrizado en Los Ángeles para ser sólo una prolongación de estereotipos manidos sobre los hispanos, por más que algunos compañeros de profesión le advirtiesen que allí sólo podría ser el «chico malo».

Antonio Banderas: abrir oportunidades para lo hispano

Hace un año, en una entrevista con Michael Parkinson, el presentador le preguntó a Antonio Banderas por esa transformación y cambio generacional que propició su llegada. Antes en Hollywood, lo hispano o latino era marginal, pero tras su impacto mediático, el rostro del español fue un faro para cientos de hablantes de la lengua de Cervantes que llegaron después.

En la entrevista de la que se hace eco la revista Esquire, Banderas explicó que varios de sus compañeros y actores puertorriqueños le advirtieron sobre los estereotipos latentes de la industria:

‘La máscara del Zorro’ (TrisTar Pictures).

«Me decían que si trabajaba en Hollywood, siempre iba a interpretar el papel de chico malo, continuamente iba a ser un delincuente. Me dijeron: ‘Estás aquí, como los negros y los hispanos, solo para hacer de malos».

Por suerte, Banderas no tardó en quitarse cualquier etiqueta. Y, aunque a veces abrazó los tópicos, no tardó en destacar como héroe en producciones como Desperado (1995), La máscara del Zorro (1998) o El guerrero nª 13 (1999).

Sus próximos proyectos

Después de unos años centrado en el teatro y el cine español, Banderas ha vuelto en el último lustro a concentrar una buena parte de participaciones dentro del cine anglosajón. En 2024 estuvo presente en los castings de Paddington: Aventura en la selva y Babygirl.

‘Tony’ (A24).

Este año podremos verle al lado de Forest Whitaker y Richard E. Grant en Rose’s Baby, en el thriller Above and below y, por supuesto, en Tony, el biopic sobre la figura del fallecido chef, Anthony Bourdain.