Cómo limpiar tus sandalias de moda y mantenerlas como nuevas
Cuidar el tipo de material que se utiliza para limpiar las sandalias podría eliminar las manchas, los malos olores y la suciedad acumulada

En verano, las sandalias se convierten en un básico imprescindible para utilizarlas de manera diaria, gracias a su frescura y comodidad. Aunque los malos usos que se hagan de las mismas, como la acumulación de polvo o el propio sudor, hacen que pierdan su aspecto original. Por eso, mantener limpio este calzado hará que los materiales se conserven como al principio.
¿Cómo se realiza la limpieza?
La limpieza de unas sandalias depende de la sandalia, es decir, no todas las sandalias están compuestas por los mismos materiales y es importante elegir qué método de limpieza favorece más a la sandalia:
- Para las sandalias de cuero o piel. Se recomienda la limpieza con un paño húmedo y un poco de jabón neutro. Después, es recomendable secarlas con un paño limpio y dejarlas al aire, evitando la exposición directa al sol. Al mismo tiempo, se aconseja aplicar un acondicionador específico para cuero de manera puntual para que no pierdan su flexibilidad.
- Para las sandalias de ante o gamuza. Lo más recomendable es retirar el polvo primero con un cepillo de cerdas suaves. Además, las gomas para ante son una de las soluciones más utilizadas para eliminar las manchas en las sandalias.
- Para las sandalias de goma o materiales sintéticos. Con un poco de agua tibia, jabón neutro y un cepillo suave para eliminar la suciedad acumulada, se conseguirá la limpieza total de la sandalia.
Las manchas de las plantillas
Un remedio casero para evitar que las marcas que dejan los pies sean un inconveniente consiste en preparar una pasta con bicarbonato de sodio y unas gotas de agua. Esto se aplica en la plantilla y, tras dejar actuar unos minutos, se frota con un cepillo de cerdas suaves antes de retirar los restos con un paño húmedo.
En el caso de los malos olores
En el momento en el que una sandalia desprenda algún tipo de olor, espolvorear bicarbonato sobre la plantilla y dejarlo actuar durante varias horas ayuda a absorber la humedad y neutralizar los olores. Posteriormente, hay que retirar el producto con un cepillo o paño seco.
Otros consejos
La limpieza es algo fundamental, pero también es recomendable para su mantenimiento llevar a cabo lo siguiente:
- Guardarlas siempre secas, nunca húmedas.
- No dejarlas durante horas bajo el sol.
- Limpiarlas después de haber estado en contacto con arena o agua salada.
- Alternar su uso con otros pares para reducir el desgaste diario.
Unos cuidados que harán que las sandalias conserven mejor su aspecto original y se mantengan en mejor estado durante varios años, sin perder su esencia, comodidad y estilo.