Xuan Lan desvela la postura que mejora la digestión y reduce la hinchazón: «No todo es alimentación»
Xuan Lan: «El yoga no es sólo físico, es la forma de reprogramar cómo responde tu sistema nervioso al estrés»
Dr. Aguilera: «La inflamación se manifiesta con cansancio constante, niebla mental, hinchazón…»
La salud digestiva no depende únicamente de lo que ponemos en el plato. El estrés, el ritmo de vida acelerado y la falta de movimiento también influyen en cómo funciona nuestro intestino. Cada vez más estudios apuntan a la estrecha relación entre el cerebro y el sistema digestivo, un vínculo que el yoga lleva décadas teniendo muy presente. Para la profesora de yoga Xuan Lan, el primer paso no consiste en hacer una postura perfecta, sino en aprender a detenerse. «Lo que intentamos hacer con el yoga es desconectar de la rutina para reconectar con nosotros mismos. Hay que ralentizar, parar para escucharse», explica. Según la experta, sólo cuando prestamos atención al cuerpo somos capaces de detectar si el estrés está afectando a la digestión, provocando tensión muscular o incluso dolor.
«No todo es alimentación», insiste. «La inflamación que está tan de moda muchas veces no es sólo digestiva. Puede venir de un cortisol crónico por estrés. Empiezas a tener problemas digestivos y la gente cambia la alimentación, pero no es suficiente. También hay que cambiar la manera de pensar y de tomarse la vida».
Malasana: la postura que masajea el abdomen
Entre las asanas más recomendables para favorecer el tránsito intestinal destaca Malasana, conocida como la postura de la guirnalda. Consiste en realizar una sentadilla profunda con los pies apoyados en el suelo y las rodillas abiertas, llevando las manos en posición de oración frente al pecho. Esta postura favorece la movilidad de la pelvis, relaja el suelo pélvico y ejerce una suave compresión sobre el abdomen, estimulando el movimiento intestinal y ayudando a aliviar la sensación de hinchazón.
Además, mejora la movilidad de las caderas, una zona que Xuan Lan considera clave en una sociedad excesivamente sedentaria. «El movimiento es la base de la buena salud del cuerpo. Si estás seis horas sentada, no vale. Levántate, camina, muévete».