El Tronky, el restaurante favorito de las Pombo en Cantabria donde también ha estado Dabiz Muñoz: «Suelen pedir percebes”
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Cantabria es uno de los destinos habituales de la familia Pombo durante los meses de verano y, además de disfrutar de sus paisajes y de la tranquilidad del norte, el clan tiene algunos restaurantes que ya forman parte de sus tradiciones estivales. Entre ellos destaca El Tronky, un asador situado en Pedreña, junto a la bahía de Santander, al que María Pombo, sus hermanas y otros miembros de la familia han acudido en numerosas ocasiones.
La relación de las Pombo con este restaurante no es precisamente nueva. Lucía Pombo llegó a compartir en sus redes sociales que El Tronky era «fundamental en nuestro verano», una frase que resume hasta qué punto este establecimiento se ha convertido en una de sus paradas gastronómicas habituales cuando pasan unos días en Cantabria.
Y si hay un producto que parece tener un protagonismo especial en sus visitas, ese es el percebe. María Pombo incluso compartió una imagen de un plato de este marisco en Instagram acompañada de una frase muy característica: «¿Cómo un animalito tan feo me puede hacer tan, tan feliz?». Pedro Guevara, propietario y chef de El Tronky, confirma que este es uno de los pedidos habituales de la familia: «Suelen pedir percebes… Es lo que suelen pedir siempre que vienen. Y vienen bastante».

Pero los percebes no son el único motivo por el que este restaurante ha conseguido hacerse un hueco entre los lugares más frecuentados por algunos rostros conocidos. Dabiz Muñoz también ha pasado por El Tronky, una visita que el propio Pedro Guevara quiso compartir en sus redes sociales. El propietario publicó una fotografía junto al reconocido chef, una imagen con la que mostró públicamente su orgullo por haber recibido en su restaurante a uno de los cocineros más conocidos de España.
La presencia de Muñoz se suma así a la lista de nombres conocidos que han pasado por este establecimiento cántabro, aunque en el caso de la familia Pombo la relación va más allá de una visita puntual. Para ellas, El Tronky se ha convertido en una parada habitual de sus veranos en Cantabria.
Y es que la cocina del restaurante gira alrededor de la parrilla y del producto del mar, con una carta en la que pescados y mariscos tienen un peso considerable. «Hacemos pescado y marisco a la parrilla, son las especialidades de la casa. Llevamos 32 años trabajando la parrilla», explica Guevara.
Los platos que conviene pedir
Para empezar, entre las opciones que recomienda el propio chef se encuentran las almejas y las croquetas caseras, dos alternativas pensadas para compartir antes de pasar a los platos principales. En el apartado de mariscos también destacan las navajas, mientras que los percebes ocupan un lugar especial para quienes quieran probar el plato que suele pedir María Pombo.
En cuanto al pescado, la elección depende de la temporada y de la disponibilidad, pero entre las especialidades aparecen sardinas, besugo y lubina, además del bonito cuando es temporada. El restaurante apuesta por pescado salvaje del Cantábrico y por cocinarlo directamente a la brasa, una fórmula que permite que el producto sea el principal protagonista.

Quienes prefieran carne también tienen una opción contundente: el chuletón de Simmental, elaborado con carne procedente de una carnicería de Santander. Así, la propuesta permite combinar en una misma comida algunos de los productos más reconocibles de la cocina del norte.
Para terminar, la carta ofrece dos alternativas especialmente golosas: mousse de limón y tarta de queso. El propio Guevara destaca la mousse como «muy rica», una opción más ligera para cerrar una comida marcada por los productos de la parrilla.
Uno de los elementos que diferencia a El Tronky está precisamente en la forma de cocinar. El restaurante utiliza carbón vegetal de encina, en lugar de leña, y acompaña sus pescados con un aliño elaborado a base de aceite de oliva, vinagre de vino blanco, ajo y perejil.
La filosofía que resume su propietario es sencilla: «Intentamos hacerlo lo más natural posible, creo que también es un poco lo que nos caracteriza». Una declaración que encaja con una propuesta gastronómica en la que el restaurante busca que la calidad del producto y el sabor de la parrilla sean los principales protagonistas.
Con los percebes como pedido habitual de María Pombo, una carta en la que también destacan las almejas, las navajas, las sardinas, el besugo, la lubina y el chuletón, y una parrilla por la que también han pasado nombres como Dabiz Muñoz, El Tronky se ha convertido en una de esas paradas gastronómicas que la familia Pombo repite cada verano cuando regresa a Cantabria.