ENTREVISTA

Sassa de Osma, princesa de Hannover: «Mi familia ha crecido tanto que necesitamos varias filas en un coche»

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Javi Fernández

Sassa de Osma atraviesa una etapa en la que las prioridades han cambiado. La princesa de Hannover y cofundadora de Philippa 1970 conversa con COOL sobre la colaboración de la firma con Toyota, un proyecto que comparte con Jorge Vázquez y Pablo Galán (con quienes también hemos hablado). «Mi prioridad es la familia, hemos crecido tanto que necesitamos varias filas en un coche», asegura, reflejando cómo la maternidad ha transformado su forma de entender incluso la movilidad.

La unión de estos tres perfiles ha dado vida a una firma en la que lo atemporal convive con lo contemporáneo y donde cada pieza respira artesanía y personalidad. Una paleta cromática que se mueve entre los tonos neutros y los colores vibrantes, estampados que cuentan historias y bordados que convierten cada diseño en algo reconocible. Calidad, tradición y una estética con intención son las señas de identidad de una marca que ya ha conquistado a nombres como Tamara Falcó, Eugenia Martínez de Irujo o incluso la Reina Letizia.

Preguntar por el origen de esta aventura empresarial es encontrarse con una respuesta sencilla: la amistad. «Conozco a Jorge y a Pablo desde hace muchísimo tiempo, prácticamente desde que llegué a Madrid. Cuando me propusieron crear Philippa 1970 juntos no lo dudé ni un instante. Sabía que los tres íbamos a tener una sinergia muy buena», explica Sassa de Osma. Una complicidad que también se refleja en la propia esencia de la firma, construida a partir de tres miradas muy distintas.

Jorge Vázquez, natural de Betanzos, recuerda que fue allí donde comenzó todo: «Betanzos fue realmente donde nació la marca y donde empezó el proyecto, en plena pandemia. Tiene esas raíces y cada uno ha ido aportando su granito de arena para darle una personalidad propia y diferenciarla de mi universo como diseñador». Pablo Galán, por su parte, tiene claro cuál es el punto de encuentro entre los tres socios: «El origen creativo de todos nosotros está en la elegancia. Nos gusta lo clásico, lo atemporal y las cosas bien hechas». Sassa añade el componente internacional del proyecto: «Yo he aportado ese toque sudamericano y cosmopolita que forma parte del universo de la marca».

Sassa de Osma: «Lo que busco hoy en día es comodidad y pensar en la familia»

En este cruce entre moda y motor surge inevitablemente una pregunta: ¿qué busca alguien dedicado al diseño cuando se pone al volante? Para muchos, el automóvil se ha convertido en una extensión de la personalidad y el diseño vuelve a ocupar un papel protagonista. En el caso de Sassa de Osma, madre de tres hijos junto a su marido, el príncipe Christian de Hannover, la respuesta es clara: «Lo que busco hoy en día es comodidad y pensar en la familia. Hemos crecido y ahora necesitamos varias filas en un coche». Entre risas, Pablo añade: «Y que sea cero emisiones para poder entrar en Madrid Central», a lo que Sassa responde rápidamente: «¡Eso también!».

Sassa de Osma
Sassa de Osma durante la presentación. (Foto: EP)

La conversación sirve además para descubrir la faceta más desconocida de Jorge Vázquez, un apasionado del mundo del automóvil. «La moda y el motor son dos de mis grandes pasiones. Me encantaría tener el poder adquisitivo suficiente para hacer mi pequeña colección de coches clásicos, cuidarlos y mimarlos. Creo que ambos mundos están mucho más relacionados de lo que parece», confiesa el diseñador gallego.

Si algo despierta curiosidad en una colaboración así es imaginar el destino perfecto para ponerse al volante de un diseño firmado por Philippa 1970 y Toyota. Jorge no duda ni un segundo: «La costa portuguesa». Sassa de Osma apuesta por las carreteras mediterráneas: «He viajado mucho en coche, pero diría que el sur de Francia hasta llegar a Italia. Ir haciendo paradas y descubriendo ciudades durante el trayecto». Pablo, sin embargo, mira hacia el norte: «Pasar por Biarritz y Burdeos. No hace falta irse demasiado lejos para disfrutar de un gran viaje».

«Marisa Berenson es un icono absoluto de los años setenta. Una mujer divertida y con ganas de ponerse al volante de este coche»

La conversación deriva inevitablemente hacia las mujeres que podrían encajar con un diseño de estas características. Nombres como la princesa de Gales, Kate Middleton, o la Reina Letizia aparecen sobre la mesa, aunque Sassa tiene otra figura en mente: «No me imagino a una royal. Me imagino más a Marisa Berenson, un icono absoluto de los años setenta. Una mujer divertida y con ganas de ponerse al volante de este coche».

Jorge aprovecha entonces para reivindicar una idea cada vez más presente en el lujo contemporáneo: la exclusividad no tiene por qué estar reñida con la accesibilidad. «Lo exclusivo también tiene que ser accesible. No todo tiene que ser un coche de 300.000 o 400.000 euros. Se pueden hacer cosas exclusivas, divertidas y cuidadas a un precio mucho más razonable», defiende.

Antes de despedirse, pedimos a los tres creadores que definan esta colaboración con una sola palabra. Jorge la resume como «divertida». Para Sassa inspira «verano, autenticidad y feminidad». Pablo, fiel al ADN de la firma, se queda con un concepto tan sencillo como poderoso: «elegancia».

Quizá ahí esté la clave de esta alianza entre Philippa 1970 y Toyota: demostrar que la moda puede salirse de la pasarela y que un coche también puede convertirse en una declaración de estilo. Porque cuando la creatividad se sienta al volante, el viaje deja de ser únicamente un trayecto para convertirse en una experiencia.