De lagos alpinos a playas salvajes: cinco rutas en caravana por el mundo que deberías apuntar para tu próxima aventura
La empresaria que ha reinventado el lujo en África: «Creamos el viaje desde cero, no nos limitamos a organizarlo»
Soy periodista de viajes y te explico cómo hacer la maleta en vacaciones y no fallar en el intento

Romantizar un viaje en carretera es una de las filosofías de viaje del verano. Porque hay muchos que dicen que el camino es una gran parte de la experiencia, entonces… ¿Por qué no hacer del camino el motor del viaje? Esta es un poco la filosofía que te acompaña cuando dejas de lado los hoteles para vivir tus vacaciones descubriendo los países a través de sus carreteras. El verano es un buen momento para poder llevar a cabo estas experiencias, ya que es la estación capaz de sacar la mejor versión de los diferentes lugares y, con el buen tiempo, todo siempre se disfruta mejor. Buscamos los mejores destinos para hacer en caravana alrededor del mundo para seleccionar los cinco que más nos han gustado para apuntar en el diario de bitácora de los próximos destinos.
En el caso de los viajes en caravana, el factor que determina que sea prémium viene determinado por la autenticidad de las ubicaciones que recorres. Aquí, el lujo es un factor definido por las experiencias, los lugares de pernocta y la posibilidad de ajustar el viaje a las sensaciones del momento. Antes de viajar, ten en cuenta que muchos de los países no tienen las mismas restricciones para todos los vehículos. Con ello, sólo te queda elegir entre los destinos que mejores panorámicas y experiencias te van a brindar en un viaje de estas características.
Namibia: un safari autoguiado
Si África se está convirtiendo en uno de los destinos más demandados del mundo en los últimos años, es porque su extensión ofrece una de las mejores experiencias del continente para recorrer en autocaravana. Seguramente un lugar como Namibia no sea de las primeras opciones que te vienen a la mente a la hora de planear un viaje de estas características, pero concentra una colección de fauna, paisajes, experiencias y contraste de escenarios del que pocos lugares pueden presumir.
Para poder disfrutarlo, es recomendable reservar un par de semanas, ya que las distancias entre lugares son extensas y habrá sitios que invitan a alargar un poco más la estancia. Desde Windhoek, la capital del país, la ruta comienza en un ambiente urbano y continúa por el desierto, para ver las dunas rojas en Sossusvlei, dentro del Parque Nacional Namib-Naukluft. Cambiando de aires completamente, la inmensidad del Atlántico se abre paso en Swakopmund. Y tras el contacto con el mar, el paisaje más árido y desértico reaparece en Damaraland.

Aquí puedes encontrar grabados rupestres, paisajes lunares y, con suerte, encontrarte con elefantes en libertad. Así, de repente, la escapada se convierte en un safari autoguiado cuando cruzas el límite del Parque Nacional Etosha, donde es habitual ver elefantes, leones, rinocerontes o jirafas, entre otros animales. Para, después, poner rumbo al lugar de origen y dar por concluida la experiencia.

Australia: entre selvas y playas
Elegir un solo rincón donde poder disfrutar de dos semanas al volante por Australia no resulta sencillo. Pero una de las opciones más espectaculares aguarda en la costa este de este país. Porque aquí se concentran algunos de los paisajes más impresionantes del lugar: playas, selva tropical, la Gran Barrera de Coral y las Whitsundays. Todo ello sin necesidad de pasar demasiadas horas al volante.
Partiendo desde Brisbane, recorrerás pueblos de encanto costero, como Noosa, y podrás continuar el contorno del litoral para ver las joyas que guarda este lugar. Puedes incluso dejar uno de los días la caravana de lado y optar por excursiones, como la de K’gari, la isla de arena más grande del mundo. Y continuar hasta llegar a Whitsundays Beach, considerada como una de las playas más bonitas del mundo.

Aunque conceder el primer puesto en belleza a un solo lugar de Australia sería limitar las expectativas del viaje, sabiendo que el viaje puede pasar por Cairns para disfrutar de la Gran Barrera de Coral. Hay excursiones para ver este rincón haciendo snorkel, aunque una de las más impresionantes y exclusivas es poder sobrevolar este espectacular paisaje a vista de pájaro. Un apunte es que las distancias en Australia son muy largas, por lo que conviene dividir algunos tramos para evitar sobrecargar el viaje con horas de coche innecesarias.

Islandia: uno de los más espectaculares
Quien ha ido a Islandia y ha recorrido el contorno de la isla a través de la ruta Ring Road, seguramente podrá confirmar sin riesgo a equivocarse que se trata de uno de los mejores destinos para recorrer en autocaravana. Este camino conecta todo lo que el país ofrece: ríos, cataratas, glaciares, montañas y pueblos. Dos semanas no son suficientes para contemplar todo Islandia, así que lo mejor es focalizarse entre el sur o el este, donde se encuentran los mejores paisajes, y así tener más motivos para volver.
Desde Reikiavik pon destino al Círculo Dorado, que concentra una de las estampas más impresionantes del país. Servirán sólo de antesala para ver lo que los próximos días te aguardan en carretera, cruzando espectaculares cataratas, como Skógafoss, y el glaciar Sólheimajökull. La costa más salvaje se encuentra entre Vík y Reynisfjara, desde donde llegas al Parque Nacional Vatnajökull para observar el glaciar más impresionante de Europa.

El resto del viaje no hace más que aumentar el fandom hacia este lugar, ya que da paso a muchos de los destinos más reconocibles. Entre ellos, la icónica estampa de icebergs flotando que deja Jökulsárlón, la estampa de Diamond Beach o, para terminar, el paisaje de las montañas de Vestrahorn.

Italia: a través de la Toscana
La suma entre cercanía, buen tiempo, gastronomía, historia y arquitectura da como resultado un país: Italia. Y dentro de su recorrido, la Toscana tiene ese algo que tanto cautiva a quienes la visitan. Sus paisajes son reconocibles en todo el mundo; incluso en diferentes lugares podemos ver cómo las extensiones de viñedos secundadas por espectaculares propiedades elevan su discurso, autodenominándose La Toscana.
La posibilidad de recorrer todo ello en caravana te permite recorrer las diferentes regiones, disfrutar de catas exclusivas y dejar que el paisaje se vuelva una parte inagotable del decorado del viaje. Empieza por Costa degli Etruschi, la región de donde salen algunos de los vinos más exclusivos que llevan este sello italiano. El interior aguarda rincones y sorpresas espectaculares, que se tornan más interesantes al paso por Saturnia y sus lugares termales. O por Montalcino, donde nace uno de los mejores vinos italianos, el Brunello di Montalcino.

Si bien es cierto que la Toscana que todos reconocemos, la que colma las postales, se encuentra en Val d’Orcia. También se proyectan a la costa al cruzar pueblos como Castiglione della Pescaia o Castagneto Carducci, dos de los pueblos costeros más espectaculares de la región.

Suiza: entre lagos y montañas
Si buscas enamorarte de la montaña en un viaje, probablemente Suiza sea difícil de superar. Un viaje en autocaravana por este país es suficiente para recorrer pueblitos que parecen salidos de los versos de un poema, algunos de los lagos más bonitos de Europa y montañas que cambian el paisaje a cada curva.
Sólo tener Ginebra como punto de partida ya te puede adelantar cómo va a ser el devenir del viaje. Una vez entras en la montaña, la ruta deja por el camino pueblos como Gruyères, con su particular y conocido castillo, o Thun e Interlaken. En el primero se encuentra uno de esos lagos de aguas turquesas cuyo color resulta inexplicable. Este será el primer lago que se abra paso por el camino, pero le seguirán lugares como el Lago Oeschinen, el Lago de Brienz o el Lago de Lucerna.

Estos lagos tienen la postal que tienen gracias al paisaje montañoso que los rodea. Aprovéchate de ello y asciende en este último destino a picos como el Pilatus o Rigi para así poder apreciar la belleza de estos lugares desde las alturas. Eso sí, ármate de paciencia para las carreteras de montaña, que no están preparadas para conductores primerizos.
