Así es Can Gallina, el restaurante al que ha ido Irene Urdangarin con su novio, Fernando Echevarría: bravas a 6,50 euros y canelones a 14,50

Una comida en familia después de una jornada de balonmano. Ese fue el plan que llevó a Irene Urdangarin a Can Gallina Gastrobar, un restaurante de Granollers (Barcelona) donde las tapas y los platos para compartir marcan el ritmo de la mesa. La visita de la hija de la infanta Cristina pone el foco en una dirección que combina cocina de mercado y recetas reconocibles con algunos guiños contemporáneos.
Situado en el número 1 de la plaza Catalunya, el establecimiento plantea una experiencia informal: acercarse a la barra para tomar un vino, reunirse alrededor de unas raciones o sentarse a comer sin demasiadas prisas. A ello suma una terraza abierta a la plaza, equipada con calefactores para los meses más fríos.
Su propuesta gastronómica parte del producto de proximidad y de temporada, con una oferta que cambia a lo largo del año. Las croquetas, los canelones de pollo de granja, los arroces y las carnes a la brasa forman parte del repertorio con el que el restaurante presenta su cocina. Una combinación que permite organizar tanto un aperitivo como una comida más completa.
Según publica ¡Hola!, Irene acudió a Can Gallina Gastrobar después de asistir, el domingo 25 de octubre, al partido que disputó su hermano Pablo en el Palau d’Esports de Granollers. La joven estuvo acompañada en las gradas por su novio, Fernando Echevarría, su hermano Miguel y la pareja de este, Olympia Beracasa, además de Johanna Zott, novia de Pablo. Tras el encuentro, la reunión continuó alrededor de la mesa del restaurante.
Para conocer qué se puede comer allí, su carta de otoño ofrece algunas pistas. Entre los primeros bocados aparecen las croquetas de pollo de granja, a 2,95 euros la unidad, y las patatas bravas, a 6,50 euros. También hay ensaladilla rusa con ventresca de bonito y piparras, por 9,50 euros, y berenjena a la brasa con salsa de yogur y miel de caña, por 10,50 euros.
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Entre las propuestas principales destacan los canelones de pollo de granja con bechamel trufada y parmesano, a 14,50 euros; el arroz de montaña con setas y butifarra, a 19,50 euros por persona; y el bacalao con sanfaina y muselina de ajo, a 18,50 euros. Para terminar, la oferta dulce incluye tarta de queso, tiramisú y una torrija de brioche con helado de vainilla.
La carta reserva asimismo espacio a combinaciones más elaboradas, como los puerros confitados con romesco y jamón ibérico o la burrata con calabaza asada, pesto rojo y avellanas. Son opciones que conviven con platos de sabor más contundente, entre ellos los huevos estrellados con jamón ibérico y los callos de ternera con garbanzos.