Todos los famosos españoles que han ido a Coachella 2026: la lista completa
Coachella 2026 ha contado con la esperada actuación de Justin Bieber
Carlota Melendi se ha desplazado hasta el festival con un look muy llamativo
Las influencers Lola Lolita y Marina Rivers también han disfrutado de los conciertos
La nueva edición de Coachella ha estado marcado por un nombre propio incluso antes de que comenzara la música en el desierto californiano: Justin Bieber. Su actuación, una de las más esperadas del fin de semana, ha generado tal expectación que ya hay quien se refiere a esta edición como «Bieberchella», en referencia al peso del artista dentro del cartel y al magnetismo que ha ejercido sobre el público internacional.
A continuación, te presentamos la lista con las influencers españolas que se han dejado ver por el festival y podemos adelantar algo: ¡Hay looks muy sorprendentes!
La lista de Coachella 2026
Más allá del impacto musical, la jornada ha vuelto a convertir el festival en un escaparate global de tendencias. Si en el primer día predominaban las referencias al western más clásico, con sombreros, flecos y denim como protagonistas, esta segunda jornada ha virado hacia propuestas más nocturnas, arriesgadas y con un componente estético mucho más marcado.
En ese contexto, varias creadoras de contenido han vuelto a situarse en el foco mediático con estilismos pensados para destacar en un entorno donde la moda es casi tan relevante como la música.

Entre ellas, Carlota Melendi ha apostado por una continuidad estilística respecto a su identidad habitual, aunque con una evolución evidente hacia una versión más depurada del boho. Su elección ha sido una pieza de Jaded London que se mueve entre vestido y kimono, aportando fluidez y movimiento al conjunto. Debajo, un bikini de Zara introduce el matiz más funcional del look, mientras que un maxi cinturón ayuda a estructurar la silueta en un entorno tan visualmente exigente como el del festival.
Las botas y las joyas de Stradivarius completan una propuesta ligera pero pensada al detalle, concebida para acompañar la transición del día a la noche en el desierto de Indio.
El look de Lola Lolita
En el extremo opuesto de la sutileza, Lola Lolita ha optado por una de las tendencias más comentadas de la temporada: el denominado «naked dress». Su elección ha sido un vestido translúcido en azul noche que deja entrever un conjunto de lencería coordinado, jugando con los límites entre lo sugerente y lo estructurado.
El diseño se refuerza con un cinturón de cadena dorada que introduce un punto de tensión visual y rompe la continuidad del tejido. El contraste llega con los botines blancos, un elemento deliberadamente disruptivo que se aleja de la paleta oscura del conjunto y refuerza el lenguaje estético propio de Coachella, donde el choque de estilos es parte del código visual del festival.
También ha destacado la apuesta de Marta Díaz, que ha optado por alejarse de los códigos más reconocibles del festival para adentrarse en un terreno más oscuro. Su estilismo, de inspiración gothiccore, se articula en torno a un fantasy bra con cruz, combinado con minishort de cuero y un cinturón con flecos que aporta dinamismo al conjunto.
La aparición de Sara Cisneros
En una línea más fiel al ADN clásico del festival, Sara Cisneros ha construido un look basado en la mezcla de texturas y capas. Su elección incluye un top de Heart Spain con plumas, un chaleco de High Spirits y pantalones de Une Concept, en una combinación que busca el equilibrio entre tendencia y comodidad.

Las botas aportan coherencia funcional al conjunto, mientras que el sombrero de Raceu Hats introduce un guiño directo al imaginario festivalero. Las joyas de Agatha Paris terminan de cerrar una propuesta que apuesta por la suma de elementos sin perder armonía visual.
Por su parte, Andi Washington ha optado por una lectura más experimental del estilismo de festival, jugando con el contraste de volúmenes y referencias. Su conjunto se basa en un corsé estructurado en blanco y negro que contrasta con unos pantalones de corte oversize, generando un diálogo entre lo artesanal y lo deportivo. El resultado se ve elevado por accesorios como un cinturón de cadena con pedrería y un tocado floral metálico, que introduce un elemento inesperado y refuerza el significado del look.
Con todo lo anterior, podemos decir que la presencia española en esta jornada de Coachella refleja una evolución clara en el modo en que las creadoras de contenido interpretan el festival.
Más allá del impacto individual de cada estilismo, lo que se observa es una diversificación de códigos: del boho refinado al gothiccore, pasando por reinterpretaciones del naked dress o combinaciones híbridas entre lo técnico y lo artesanal. Un abanico estético que confirma que Coachella sigue siendo, además de un evento musical, una pasarela donde la identidad visual se construye bajo el sol del desierto y las luces de la noche californiana.