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Sylvester Stallone, actor y cineasta: «Yo no compito con nadie, mi único rival es la persona que era ayer y cada día intento convertirme en una versión mejor de mí mismo»

Sylvester Stallone empezó a trabajar en el mundo del cine a finales de los 70

Es uno de los actores más famosos de su generación y se ha convertido en un referente para muchos

Estudió arte dramático en la Universidad de Miami y siempre ha sido inquieto a nivel cultural

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Sylvester Stallone posando. (Foto: YouTube)

Sylvester Stallone es una de esas figuras de Hollywood cuya trayectoria resulta difícil de separar de la idea de perseverancia. Mucho antes de convertirse en una estrella internacional, el actor y cineasta tuvo que enfrentarse a rechazos, dificultades económicas y trabajos muy alejados del mundo del espectáculo.

«Yo no compito con nadie, mi único rival es la persona que era ayer y cada día intento convertirme en una versión mejor de mí mismo». La frase resume una filosofía basada en la superación personal frente a la comparación con los demás y conecta con algunos de los episodios más conocidos de la vida de Stallone.

Una adolescencia complicada

La juventud de Stallone estuvo marcada por dificultades. Durante su adolescencia fue expulsado de varios colegios por problemas de comportamiento, aunque finalmente consiguió terminar sus estudios mientras vivía con su madre en Filadelfia.

Más tarde se trasladó a Suiza para estudiar en el American College de Leysin. Allí compaginó su formación con diferentes trabajos que le permitieron mantenerse económicamente. Fue profesor de gimnasia, ejerció como portero de una residencia y también trabajó vendiendo hamburguesas en el campus.

Precisamente durante aquella etapa comenzó a crecer su interés por el mundo de la interpretación y, especialmente, por la escritura. Stallone no quería limitarse a convertirse en actor: también aspiraba a crear sus propias historias y a encontrar una vía de entrada en una industria que, por entonces, parecía reservada para otros.

Posteriormente continuó sus estudios en la Universidad de Miami, aunque terminó abandonando esa etapa para trasladarse a Nueva York. Allí comenzó a presentarse a audiciones mientras buscaba trabajos que le permitieran sobrevivir.

La primera oportunidad de Stallone

Los primeros años en Nueva York estuvieron muy lejos del glamour asociado actualmente a su nombre. Stallone trabajó como acomodador en un cine y también se encargó de limpiar las jaulas de los leones en un zoológico.

Una de las historias más curiosas relacionadas con aquella época cuenta que perdió su empleo en el cine después de intentar vender entradas por su cuenta a un cliente. El problema llegó cuando descubrió que aquella persona era precisamente el propietario del establecimiento.

Mientras tanto, Stallone seguía intentando abrirse camino como intérprete. Las oportunidades eran escasas y su situación económica llegó a ser especialmente delicada. En ese contexto aceptó participar en Party at Kitty and Stud’s, una película de 1970 en la que aparecía desnudo.

La decisión estuvo condicionada por sus circunstancias personales. Según se ha contado posteriormente, el actor atravesaba entonces una situación económica extrema y llegó a dormir en una estación de autobuses. Por aquellos dos días de trabajo recibió alrededor de 200 dólares, una cantidad que en aquel momento suponía una oportunidad para salir adelante.

Tras el éxito de Rocky, aquella película fue recuperada y comercializada con el título de El semental italiano, aprovechando el nuevo reconocimiento adquirido por Stallone. Décadas después, en 2010, un negativo de 35 milímetros y los derechos mundiales de la cinta llegaron a subastarse por más de 400.000 dólares.

La historia de Butkus

Uno de los episodios que mejor refleja las dificultades que atravesó Stallone antes de alcanzar la fama tiene como protagonista a Butkus, su perro.

Durante sus años de precariedad, el actor compartía un pequeño apartamento con su mascota. Sin embargo, hubo un momento en el que ni siquiera podía permitirse alimentarlo y terminó vendiéndolo por una cantidad que distintas versiones sitúan entre 25 y 40 dólares.

La historia tuvo un desenlace completamente distinto pocas semanas después. Stallone consiguió vender el guion de Rocky y recibió un adelanto de unos 35.000 dólares. Una de sus primeras prioridades fue recuperar a su perro.

Después de varios días de búsqueda logró localizar al animal, aunque su nuevo propietario no estaba dispuesto a devolvérselo por la misma cantidad que había pagado. Finalmente, Stallone tuvo que desembolsar 15.000 dólares para recuperar a Butkus.

El perro acompañó posteriormente al actor en las dos primeras películas de Rocky y llegó a aparecer en los créditos. Butkus murió en 1981, pero su historia quedó para siempre ligada a los años más difíciles de la carrera de Stallone.

‘Rocky’, el guion que cambió su vida

La gran oportunidad llegó con Rocky, una película que Stallone escribió y que terminaría convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de su carrera. El proyecto nació de su voluntad de escribir sus propias historias y de interpretar al personaje protagonista.

Antes de Rocky ya había trabajado en otros guiones. Entre ellos se encontraba Paradise Alley, una historia centrada en tres hermanos relacionados con el mundo de la lucha libre profesional en el barrio neoyorquino de Hell’s Kitchen. Stallone convirtió posteriormente aquel proyecto en una película que él mismo dirigió y protagonizó en 1978.

Desde entonces llegarían Rambo, nuevas entregas de Rocky, grandes producciones de acción y una carrera que se extendería durante décadas. Stallone acabaría convirtiéndose también en director, guionista y productor, consolidando una trayectoria que nació mucho antes de que su nombre apareciera en las marquesinas de los grandes cines.