Miguel Bosé se viene arriba bailando en su casa y las redes dictan sentencia: «Farmeando aura»
Miguel Bosé ha vuelto a llamar la atención en redes sociales tras compartir un vídeo bailando
A sus 70 años, el cantante aparece descalzo, vestido de negro y acompañado por su perro
El vídeo muestra la faceta más espontánea de Bosé en plena nueva etapa personal y profesional

Miguel Bosé ha vuelto a demostrar que no necesita un gran escenario, focos ni miles de espectadores para convertirse en protagonista. Al cantante le ha bastado el salón de su casa, un conjunto completamente negro, los pies descalzos y la compañía de su perro para provocar una oleada de comentarios en las redes sociales. A sus 70 años, el intérprete de Amante bandido ha recuperado una de las señas de identidad que le han acompañado durante buena parte de su trayectoria: su particular forma de bailar. El artista ha compartido un vídeo en el que aparece completamente entregado a la música mientras suena Surf Rider, de Il Est Vilaine, una canción que acompaña con pasos cortos, movimientos de brazos, flexiones de piernas y desplazamientos por la estancia. Sin escenario ni una coreografía especialmente preparada, Bosé convierte durante unos segundos el salón de su vivienda en Andorra en su particular pista de baile y vuelve a exhibir esa forma tan reconocible de moverse que durante décadas formó parte de su imagen artística.
Como suele ocurrir con muchas de sus apariciones públicas, el vídeo no ha tardado en generar todo tipo de opiniones. Una parte de sus seguidores ha celebrado la espontaneidad del cantante y la energía que continúa mostrando, mientras que otros usuarios han encontrado en las imágenes una oportunidad perfecta para tirar de humor. Entre todos los comentarios ha destacado especialmente una expresión muy popular entre las generaciones más jóvenes: «Farmeando aura». El término, procedente de la jerga de internet, se utiliza de forma humorística para referirse a alguien que está acumulando carisma, presencia o una especie de prestigio imaginario gracias a su comportamiento. La definición parece haber encajado perfectamente con la escena protagonizada por Bosé y ha terminado convirtiéndose en una de las reacciones más comentadas. Incluso su sobrino Nicolás Coronado, hijo de José Coronado y Paola Dominguín, se ha sumado a la broma escribiendo en la publicación: «¿Farmeando aura?».
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El inesperado protagonista del baile de Miguel Bosé
Sin embargo, Miguel Bosé no ha conseguido llevarse todo el protagonismo del vídeo. Mientras el cantante continúa concentrado en sus movimientos, su perro aparece tranquilamente a su lado observando la escena, algo que tampoco ha pasado inadvertido para sus seguidores. «Esta vez, el protagonismo lo tiene el perrete» o «Qué lindo perrito» son algunos de los comentarios que se pueden encontrar entre las numerosas reacciones a la publicación. Otros usuarios, en cambio, han preferido centrarse exclusivamente en el artista y recordar que el baile siempre tuvo una importancia especial en la construcción de su personaje sobre los escenarios. «El baile fue con lo primero que me conquistaste en 80», le ha recordado una admiradora, mientras otros seguidores han optado por mensajes como «Cada día mejor» o «Es que eres lo máximo». Tampoco han faltado las bromas y las críticas, con usuarios que han definido directamente la escena como «qué cuadro», confirmando una vez más la facilidad con la que Bosé consigue dividir opiniones y generar conversación cada vez que comparte una imagen de su vida cotidiana.

La escena también ha despertado cierta nostalgia entre quienes siguen al artista desde los primeros años de su carrera. Durante las décadas de los setenta y los ochenta, Bosé desarrolló una imagen muy particular en la que la música, la estética y su forma de moverse estaban estrechamente relacionadas. Sus movimientos sobre los escenarios se convirtieron en una característica reconocible de sus actuaciones y acompañaron algunos de los momentos más populares de su trayectoria. Décadas después, y lejos de aquellas grandes producciones, el cantante continúa conservando esa manera personal de interpretar la música con todo el cuerpo. La diferencia es que ahora no necesita encontrarse ante miles de personas: un teléfono móvil, una canción y el salón de su casa son suficientes para que sus movimientos terminen circulando por las redes sociales y sean reinterpretados por una generación que utiliza expresiones como «farmear aura» para describir algo que sus seguidores de toda la vida conocen desde hace décadas.
La nueva etapa de Miguel Bosé en Andorra
El vídeo llega, además, en un momento de importantes cambios personales para Miguel Bosé. Después de vivir durante años en México, el cantante decidió trasladarse a Andorra junto a sus hijos Diego y Tadeo. Desde su llegada al Principado han trascendido algunos detalles sobre su nueva vida y, recientemente, también se ha conocido que habría cambiado nuevamente de vivienda. El artista se instaló inicialmente en un chalé de alquiler por el que pagaba alrededor de 10.000 euros mensuales, aunque posteriormente habría optado por una casa más grande situada en otra zona residencial. Precisamente, las imágenes de su último baile permiten observar una pequeña parte de esta nueva etapa doméstica. El espacio que aparece en el vídeo está prácticamente vacío, mientras Bosé se mueve por la estancia acompañado únicamente por su perro y la música, ofreciendo una imagen mucho más cotidiana que la que durante años proyectó desde los escenarios.
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El traslado a Andorra también supone un importante cambio desde el punto de vista familiar. Diego y Tadeo mantienen una estrecha relación con Ivo y Telmo, los hijos de Nacho Palau, ex pareja del cantante, que residen en Valencia. Después de la ruptura entre Bosé y Palau, los cuatro jóvenes continuaron manteniendo el contacto pese a vivir separados con sus respectivos padres biológicos, y suelen coincidir durante determinados periodos del año. La nueva residencia del cantante reduce considerablemente la distancia que existía cuando vivía en México y facilita una mayor cercanía entre los cuatro. Bosé, además, parece haberse adaptado con rapidez a su nueva vida en Andorra, donde mantiene un perfil relativamente discreto y realiza apariciones públicas mucho más contadas, aunque continúa utilizando sus redes sociales para compartir determinados momentos personales con sus seguidores.