FAMOSOS

Madonna abre el histórico primer medio tiempo del Mundial 2026 escoltada por Ronaldo Nazario y Ronaldinho

Madonna con Ronaldinho y Ronaldo Nazario en el Mundial 2026
Ronaldinho, Madonna y Ronaldo Nazario. (Foto: Getty)
Javi Fernández

Madonna ha vuelto a demostrar por qué sigue siendo la auténtica Reina del Pop. A sus 67 años, la artista estadounidense atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera gracias al lanzamiento de su nuevo disco y a una agenda que continúa situándola entre las grandes estrellas de la música internacional. Actuar en un estadio repleto de aficionados no es ninguna novedad para ella. Ya protagonizó el histórico espectáculo del descanso de la Super Bowl de 2012, pero esta vez ha cambiado el fútbol americano por el Mundial 2026. Mientras España y Argentina aprovechaban el descanso de la final para reponer fuerzas, la cantante se ha convertido en la gran protagonista del MetLife Stadium de Nueva Jersey con un espectáculo que promete pasar a la historia.

La FIFA había anunciado que quería convertir el primer show oficial del descanso de una final del Mundial en un evento al nivel de la Super Bowl y Madonna era uno de los nombres imprescindibles para conseguirlo. Junto a artistas como Shakira, Justin Bieber, BTS, Laura Pausini o Jennifer Hudson, la cantante encabezaba un cartel difícil de igualar y que ha reunido a algunas de las figuras más importantes de la industria musical.

Fiel a un estilo tan reconocible como extravagante, Madonna ha inaugurado el espectáculo con una puesta en escena tan impactante como ella misma. La artista ha aparecido interpretando Music, uno de los grandes éxitos de su carrera, mientras dos leyendas del fútbol mundial, Ronaldo Nazário y Ronaldinho, recorrían el terreno de juego a bordo de un vehículo que los conducía hasta el centro del estadio. Un arranque cargado de simbolismo que unía el espectáculo musical con dos de los grandes iconos de la historia del fútbol brasileño.

Pocos segundos después, la Reina del Pop tomaba el escenario completamente escoltada por un impresionante despliegue audiovisual. Pantallas gigantes, efectos de luz y decenas de bailarines acompañaban una actuación que confirmó que, más de cuatro décadas después de comenzar su carrera, Madonna sigue teniendo una presencia escénica difícil de igualar. El público respondió desde el primer momento, coreando una de las canciones más reconocidas de su repertorio y convirtiendo el MetLife Stadium en una auténtica fiesta.

Tras su actuación llegó el turno de BTS, que revolucionó el estadio con Dynamite, el éxito que marcó su conquista definitiva del mercado internacional. El grupo surcoreano apareció con una estética que mezclaba referencias al béisbol, al fútbol y a la moda urbana, levantando de sus asientos a miles de aficionados y demostrando por qué sigue siendo uno de los mayores fenómenos musicales del planeta.

Con este espectacular arranque, la FIFA deja claro que su objetivo va mucho más allá del deporte. La organización pretende que el espectáculo del descanso se convierta en una tradición y en una de las grandes señas de identidad del Mundial, siguiendo el modelo de la Super Bowl. Y, viendo el nivel del cartel y la respuesta del público, todo apunta a que este estreno ha sido un éxito.

Mientras España y Argentina se juegan la Copa del Mundo sobre el césped, el descanso ya ha dejado otra vencedora indiscutible. Madonna ha vuelto a conquistar un estadio entero y ha demostrado que, a sus 67 años, el trono de la Reina del Pop sigue llevando su nombre.