El giro radical de Ylenia Padilla: así ha cambiado desde que abandonó la televisión hace seis años
Ylenia Padilla asegura que se ha abrazado a la fe para superar sus problemas
La colaboradora ha estado mucho tiempo apartada de la televisión
Ylenia Padilla ha regresado al mundo del espectáculo gracias a '¡De Viernes!'
Tras mucho tiempo alejada de los focos, Ylenia Padilla ha regresado al panorama televisivo a través del programa ¡De Viernes!, donde ha dado una extensa entrevista que permite analizar no solo su imagen actual, sino también la profunda transformación personal que ha experimentado desde que decidió apartarse de la televisión. Durante años, fue uno de los rostros más polémicos de Mediaset, pero a partir de 2020 optó por un retiro que, en un principio, muchos interpretaron como un descanso temporal, aunque terminó siendo una ruptura definitiva.
Ylenia Padilla saltó a la fama en 2012 gracias al reality Gandía Shore, un programa que se convirtió en fenómeno mediático por su combinación de juventud, polémica y espectáculo. Su fuerte personalidad, unida a frases virales que rápidamente se propagaron en redes sociales, la convirtieron en un icono instantáneo de la televisión de aquel momento.
Posteriormente, Ylenia participó en Gran Hermano VIP 3, compartiendo plató con figuras como Belén Esteban y Kiko Rivera, donde su faceta como colaboradora se consolidó. Paralelamente, sorprendió a su audiencia con su faceta musical gracias al single veraniego Pégate, que alcanzó un éxito comercial considerable y la situó como un fenómeno mediático multifacético.
Durante gran parte de la década pasada, Ylenia fue habitual en debates de programas como Supervivientes, en Sálvame y en los espacios derivados de Gran Hermano, consolidando un perfil televisivo caracterizado por la espontaneidad, la controversia y un estilo directo que le granjeó tanto seguidores como detractores. Sin embargo, a partir de 2020, empezó a distanciarse de los platós.
Este periodo ha marcado una etapa de introspección y de aprendizaje que, según ella misma reconoce, resultó fundamental para recuperar la estabilidad que había perdido a causa de la exposición mediática y el estrés acumulado por su problema crónico, la enfermedad de Crohn.
Así es la nueva Ylenia Padilla
El regreso de Ylenia Padilla a la televisión permite comprobar visualmente su transformación. Según las imágenes difundidas por Mediaset, se observa una mujer más serena, con un estilo cuidado y menos explosivo que en su etapa de mayor exposición mediática. Ha dejado atrás los looks excesivos y el rubio platino extremo que caracterizaban su imagen, apostando por un estilo más natural y acorde con sus 37 años.

La entrevistada ha reconocido que este tiempo fuera del foco le permitió trabajar su salud mental, seriamente afectada por el estrés y las exigencias del medio televisivo. Confiesa que en su etapa más activa no se sentía valorada ni feliz: «Era una dinámica tóxica que dejó de ser constructiva para ser destructiva», asegura.
Ha aprendido de sus errores
Además de la transformación estética, la Ylenia que se sienta ante las cámaras de Telecinco muestra un discurso más medido. Reconoce que los directos polémicos y los mensajes extremistas que protagonizó en redes sociales fueron producto de un momento de fragilidad y mala salud mental. Aunque mantiene su esencia combativa, hoy muestra una capacidad mayor para reflexionar sobre sus palabras y sus consecuencias, consciente de que sus antiguas salidas de tono derivaron en problemas judiciales por delitos de odio y en un cierre casi total de oportunidades profesionales en televisión.
«No me sentía a gusto ni valorada», ha explicado en la entrevista. «Sentía que no podía dar más, entonces decidí que lo mejor era echarme a un lado. La tele la saqué de casa cuando me pasó todo esto», añade. Esta declaración revela que su alejamiento no fue simplemente voluntario, sino una medida de autoprotección frente a un entorno que percibía como dañino.
Ylenia se ha refugiado en la fe
Durante la entrevista en ¡De Viernes!, Ylenia ha mostrado también un lado más cercano y humano, volcada en su vida personal y en su entorno afectivo, especialmente en la relación con Jesús, mencionada durante su intervención. Su vuelta, aunque limitada a la participación en un espacio televisivo puntual, genera expectativas sobre su posible reincorporación a otros formatos, aunque de manera selectiva y controlada.
Según se ha adelantado, es probable que la colaboradora también participe en próximos programas de Telecinco para ofrecer un testimonio más directo y profundo sobre su experiencia y transformación.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, podemos decir que la historia de Ylenia Padilla ilustra un recorrido marcado por el éxito mediático, la controversia y la recuperación. Su retorno a los platós no solo permite reencontrarse con una audiencia que la conoció hace más de diez años, sino también mostrar un ejemplo de resistencia. Su caso demuestra que, incluso en un medio que premia la espectacularidad, es posible reinventarse sin perder la esencia que la convirtió en un icono.