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Carlos Herrera se sincera: «Nací para la Medicina, pero degeneré para el Periodismo»

Carlos Herrera se ha convertido en una de las voces más reconocidas de la radio

"El periodismo no es una verdad absoluta", ha comentado sobre su profesión

Lleva años en los medios, pero su primera opción era la Medicina

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Carlos Herrera en televisión. (Foto: Canal Sur)

Carlos Herrera es la voz más famosa de la radio. Su trayectoria le ha situado entre los comunicadores más influyentes del país. Sin embargo, hubo un momento en su vida en el que su futuro parecía encaminado hacia un oficio muy diferente. El periodista estudió Medicina, aunque nunca llegó a ejercer, y su relación con aquella etapa sigue formando parte de su historia personal.

El comunicador, que actualmente tiene 69 años, fue investido doctor Honoris Causa por la Universidad Europea en 2021, un reconocimiento que sirvió también para recordar los primeros pasos de una carrera que comenzó muy lejos de los grandes estudios de radio.

Carlos Herrera y la Medicina

La elección de Medicina no fue fruto de una vocación profesional plenamente definida. En su entorno familiar pesaba la tradición: su padre era dermatólogo y en casa se consideraba prácticamente natural que siguiera sus pasos. Carlos Herrera terminó matriculándose en la carrera y logró completarla, aunque su verdadera inquietud estaba en otro lugar.

Años después, durante el discurso pronunciado con motivo de su nombramiento como doctor Honoris Causa, el periodista resumió aquella contradicción con una frase que refleja su particular sentido del humor: «Yo nací para la Medicina, pero degeneré para el Periodismo. Para la radio».

Carlos Herrera en televisión. (Foto: Mediaset)
Carlos Herrera en televisión. (Foto: Mediaset)

Herrera reconocía entonces que había necesitado mucho tiempo para consolidarse profesionalmente, aunque aseguraba sentirse satisfecho con el camino elegido. «Después de muchos años, he conseguido ser un periodista regular, pero feliz», afirmó.

En aquella intervención también reivindicó la importancia del periodismo y advirtió sobre uno de los riesgos que, a su juicio, afronta la profesión: la pérdida de análisis. «No podemos acostumbrarnos a la falta de análisis en el periodismo actual», sostuvo.

Su definición de la profesión tampoco partía de la idea de que el periodista posea una verdad absoluta. «El periodismo no es una verdad absoluta. Es un acercamiento a los hechos para poder contárselo a los ciudadanos con una versión respetuosa», explicó. Una concepción que conecta con aquella fascinación infantil que, según sus propias palabras, terminó encaminándole hacia los micrófonos: «Yo era un niño con un oído pegado a la radio».

La profesión de Herrera

Aunque completó sus estudios, Herrera nunca llegó a colegiarse ni a trabajar como médico. Y, visto con perspectiva, él mismo bromea con lo que habría supuesto tomar el camino contrario.

«Cada vez que veo ahora los exámenes de ingreso en la universidad, sobre todo la nota que te exigen para entrar en Medicina…», comentaba al recordar las condiciones de acceso actuales. El periodista considera que tuvo que obtener una buena calificación en aquella época para conseguir una plaza.

«Debí hacer un examen muy bueno de ingreso. Entonces, hacíamos exámenes de ingreso en la universidad y, particularmente, en la Facultad de Medicina», explicaba. Y volvía a recurrir a la ironía para describir su paso por la carrera: «Tuve que hacerlo muy bien porque no me lo explico, que admitieran a un tipo como yo».

Su valoración sobre lo que habría ocurrido si finalmente hubiese ejercido como médico es todavía más contundente: «Afortunadamente para la salud del país, nunca ejercí la medicina». Una frase que pronuncia con humor, pero que acompaña de un reconocimiento sincero hacia quienes sí han elegido esa profesión.

La historia detrás de sus estudios

La carrera de Medicina tampoco se entiende sin conocer las circunstancias familiares que rodearon su juventud. Tras la muerte de su padre, su madre tuvo que sacar adelante a la familia y los recursos económicos eran limitados. Herrera ha explicado en diferentes ocasiones que pudo estudiar gracias a varias ayudas.

«Recuerdo a mi madre que era la que tenía que salir adelante todos los meses. Yo estudiaba con dos tipos de ayudas», relató. Una de ellas era una beca para estudiar el bachillerato y la otra procedía de la Fundación Patronato de Huérfanos, que le permitió continuar su formación en la Facultad de Medicina.

Por ese motivo, el periodista siempre ha mantenido una profunda gratitud hacia el Colegio de Médicos y las instituciones que facilitaron sus estudios. «He tenido siempre una sensación de deuda permanente con la Fundación de Protección Social de la Organización Médica Colegial y al colegio de médicos porque gracias a las ayudas que me prestaron cuando yo era un chiquillo pude estudiar la carrera de Medicina», explicó a la Revista OMC.

También recuerda la responsabilidad que suponía saber que tenía que responder al esfuerzo de quienes habían hecho posible que pudiera continuar estudiando. «Sabía que tenía que sacar buenas notas o que, cuando menos, no podía meter mucho la pata», contó. Él mismo reconoce que no fue «el estudiante más brillante de la historia», pero consiguió avanzar hasta completar una carrera que, por momentos, se le hizo especialmente complicada.

«No sabía exactamente bien lo que quería hacer; a mí, la dermatología no me gustaba, pero la medicina sí. La estudié porque en mi casa no se hubiera contemplado otra cosa», explicó. La influencia familiar fue determinante, pero también reconoce que aquellos años le aportaron conocimientos y experiencias que después formarían parte de su historia.