Sale a la venta la mansión donde Lady Di le declaró la guerra a Camila: casi 30 millones por un pedazo de historia
Ormeley Lodge ha salido a la venta por 25 millones de libras tras la muerte de Lady Annabel Goldsmith
Fue en esta residencia donde Diana le confesó a Camila que conocía su relación con el entonces príncipe Carlos
La propiedad se convierte ahora en una de las viviendas con mayor carga histórica de la Familia Real británica

Hay casas que destacan por su arquitectura, por sus propietarios o por su precio. Y después está Ormeley Lodge, una de las residencias privadas más exclusivas de Londres, cuyo mayor atractivo no está en sus casi 1.500 metros cuadrados, sus diez dormitorios, su piscina, su pista de tenis o sus espectaculares jardines, sino en el episodio histórico que acogió entre sus paredes. La propiedad acaba de salir al mercado por 25 millones de libras —cerca de 30 millones de euros— tras el fallecimiento, el pasado octubre, de su propietaria, Lady Annabel Goldsmith, una de las grandes figuras de la aristocracia británica y amiga íntima de la princesa Diana. Sin embargo, el anuncio de venta omite el detalle que ha convertido a esta elegante mansión en un lugar de culto para los seguidores de la Familia Real británica: fue allí donde Lady Di protagonizó el único enfrentamiento directo conocido con Camila Parker Bowles, la mujer que mantenía una relación con el entonces príncipe Carlos y que décadas después se convertiría en la actual reina.
Construida en el siglo XVIII y situada entre Richmond Park y Ham Common, Ormeley Lodge ha sido durante décadas uno de los grandes refugios de la alta sociedad londinense. La residencia dispone de amplios salones de recepción, biblioteca, bodega, varias viviendas independientes para invitados y más de dos acres de jardines privados completamente amurallados. Fue adquirida por el multimillonario Sir James Goldsmith en los años setenta y durante más de cincuenta años constituyó el hogar familiar de los Goldsmith. Allí crecieron sus hijos y allí también recibió en numerosas ocasiones a la princesa Diana, que mantenía una estrecha amistad con Lady Annabel Goldsmith y acudía con frecuencia acompañada por los príncipes Guillermo y Harry.

La noche en la que Diana decidió dejar de callar
El episodio que convirtió a esta mansión en parte de la historia de la monarquía ocurrió en 1989, durante la fiesta organizada por Lady Annabel Goldsmith para celebrar el 40 cumpleaños de Annabel Elliot, hermana menor de Camila Parker Bowles. Aunque Diana figuraba entre los invitados, prácticamente nadie esperaba verla aparecer. La propia anfitriona reconocería años después que siempre había dado por hecho que la princesa evitaba cualquier acto social en el que estuviera presente Camila, consciente de los rumores que desde hacía tiempo rodeaban la relación entre ella y el heredero al trono. De hecho, la propia Camila, al enterarse de que Diana asistiría, expresó abiertamente su malestar antes incluso de llegar a la fiesta.

La velada transcurría con aparente normalidad hasta que la princesa Diana comenzó a buscar a su marido. La mayoría de los invitados ya se encontraba en uno de los salones de la planta superior, pero Carlos no estaba con ellos. Al regresar a la planta baja descubrió al entonces príncipe de Gales sentado junto a Camila Parker Bowles, conversando tranquilamente con otro invitado. Fue entonces cuando Diana tomó una decisión que marcaría un antes y un después en la historia reciente de la Corona británica. Con una serenidad que sorprendió a todos, pidió a Carlos y al otro hombre que abandonaran la estancia porque quería quedarse a solas con Camila. Sin rodeos, le dijo que conocía perfectamente la relación que mantenían y le pidió que dejara de tratarla como si fuera una ingenua. La respuesta de Camila fue igualmente contundente: le recordó que tenía dos hijos maravillosos, el cariño del pueblo y el futuro rey como marido, preguntándole qué más podía desear. La contestación de Diana acabaría convirtiéndose en una de las frases más célebres de su vida: «Quiero a mi marido».
Una mansión de lujo con un capítulo imborrable de la realeza británica
Aquel intercambio de palabras permaneció oculto durante años, hasta que fue revelado por la propia princesa Diana y posteriormente recreado en la exitosa serie The Crown, consolidándose como uno de los episodios más simbólicos del progresivo deterioro del matrimonio entre Carlos y Diana. Hoy, más de tres décadas después, Ormeley Lodge vuelve a ser noticia, esta vez por su venta. Tras la muerte de Lady Annabel Goldsmith, su hijo Ben Goldsmith explicó que la familia había decidido desprenderse de una casa que había sido su hogar durante toda la vida, convencidos de que había llegado el momento de que otra familia pudiera disfrutarla.

Quien finalmente adquiera esta impresionante propiedad no solo comprará una de las mansiones más exclusivas de Londres, sino también un pedazo de la historia de la Familia Real británica. Porque entre sus elegantes salones no solo se celebraron fiestas de la aristocracia inglesa, sino que también se vivió uno de los momentos más recordados del triángulo formado por Carlos, Diana y Camila, el instante en que la princesa dejó de guardar silencio y pronunció unas palabras que, aún hoy, siguen simbolizando el dolor detrás de uno de los matrimonios más mediáticos y turbulentos de la historia de la monarquía británica.