CASA REAL BRITÁNICA

El príncipe Harry frustra el esperado reencuentro de Carlos III con Archie y Lilibet por sus exigencias de seguridad

El príncipe Harry y Meghan Markle problemas de seguridad
Meghan Markle y el príncipe Harry. (Foto: Europa Press)
Javi Fernández

Después de meses de especulaciones, el esperado reencuentro entre el rey Carlos III y sus nietos tendrá que seguir esperando. Todo apuntaba a que el príncipe Harry regresaría al Reino Unido acompañado por Meghan Markle y sus hijos, Archie y Lilibet, con motivo de varios compromisos relacionados con los Invictus Games. Sin embargo, los planes han dado un vuelco de última hora. El duque de Sussex viajará solo a Londres después de que no se haya atendido una de sus principales exigencias: contar con protección policial durante toda la estancia de su familia.

La negativa del RAVEC al príncipe Harry

El revuelo ha sido constante durante los últimos días. La posibilidad de que Meghan regresara al Reino Unido por primera vez desde el funeral de Isabel II, en septiembre de 2022, y de que Archie y Lilibet volvieran a pisar suelo británico había despertado una enorme expectación. Pero todo se vino abajo cuando Harry recibió la negativa del Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y las Figuras Públicas (RAVEC), el organismo encargado de decidir qué miembros de la familia real tienen derecho a protección policial financiada con fondos públicos.

La postura de RAVEC es lógica. Desde que los duques de Sussex abandonaron sus funciones como miembros activos de la corona en 2020, Harry dejó de disfrutar de ese derecho de protección permanente sufragada por el Estado. Cada uno de sus desplazamientos al Reino Unido debe analizarse de forma individual y las medidas de seguridad se aprueban caso por caso, un sistema que el hijo menor de Carlos III considera insuficiente para garantizar la seguridad de Meghan y de sus hijos.

No es un asunto menor para el príncipe. Harry ha reconocido en numerosas ocasiones que uno de sus mayores temores es que la historia vuelva a repetirse. En varias entrevistas ha comparado la presión mediática que sufrió Diana de Gales con la que, a su juicio, soporta Meghan Markle. De hecho, siempre ha defendido que una de las razones que les llevó a abandonar el Reino Unido fue precisamente proteger a su familia del acoso mediático y de las amenazas que, asegura, siguen existiendo.

Por ello, será Harry quien viaje en solitario a Londres este lunes. Todavía se desconoce si aceptará la oferta que, según diversos medios británicos, le habría trasladado el rey Carlos III para alojarse en una residencia real. Las informaciones apuntan a que el monarca le habría ofrecido apartamentos privados tanto en Buckingham como en Windsor, aunque ninguna de estas opciones ha sido confirmada oficialmente.

No todo está perdido para Carlos III

Eso sí, la puerta no está completamente cerrada. Según publica el Daily Mail, fuentes cercanas a los Sussex sostienen que Meghan podría incorporarse al viaje más adelante. La duquesa tiene previsto acompañar a Harry el próximo viernes en Birmingham durante un acto de promoción de los Invictus Games de 2027, la competición deportiva para militares heridos que él mismo fundó en 2014. No se descarta, además, que Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, se unan a sus padres durante esa parte del viaje, ya fuera de Londres.

Este cambio de planes respondería, según el entorno del príncipe, a la existencia de amenazas «reales y creíbles» contra Harry y su familia. Inicialmente, el equipo del duque había comunicado que los cuatro viajarían juntos al Reino Unido. Sin embargo, apenas un día después rectificó y anunció que Meghan y los niños no acudirían al no disponer de protección policial permanente. Ahora, la versión vuelve a cambiar y se abre la posibilidad de que la familia se incorpore únicamente a los actos previstos fuera de la capital británica.

Uno de los grandes deseos de Harry durante este viaje sería llevar a sus hijos hasta Althorp, la histórica residencia de la familia Spencer donde creció Diana de Gales y donde hoy descansa, enterrada en una pequeña isla situada en mitad del lago de la finca. Según personas de su entorno, el duque considera fundamental que Archie y Lilibet conozcan sus raíces británicas y el lugar donde vivió su abuela. Sin embargo, insiste en que no está dispuesto a asumir ningún riesgo si no existen garantías de seguridad.

La necesidad de seguir siendo miembros de la familia real

Todo ello llega, además, en un momento especialmente delicado para los Sussex. Algunos de sus proyectos empresariales no han alcanzado el impacto esperado y varias voces en Reino Unido consideran que mantener el vínculo con la familia real continúa siendo clave para su proyección internacional, especialmente en Estados Unidos. De hecho, el Daily Mail cita fuentes que sostienen que buena parte del interés que generan Harry y Meghan sigue estando directamente relacionado con su conexión con la corona británica. En concreto, hablamos del fracaso de la marca de mermeladas de Meghan Markle y el fiasco de su reality, que llevó a cancelar un contrato de 100 millones con Netflix. 

Precisamente por ello, algunos críticos han llegado a acusar al príncipe Harry de utilizar un supuesto «chantaje emocional» al modificar en varias ocasiones su decisión sobre si llevaría o no a sus hijos al Reino Unido. Unas críticas que vuelven a situar al duque en el centro de la polémica, mientras el rey Carlos III continúa sin poder reencontrarse con Archie y Lilibet, a quienes no ve desde 2022.

Como si todo esto fuera poco, el viaje coincide con otra cita decisiva para Harry. Este martes se conocerá la resolución de su demanda contra Associated Newspapers, empresa editora del Daily Mail, a la que él y otros demandantes acusan de haber obtenido información mediante métodos ilícitos, algo que el grupo editorial niega tajantemente. Si la justicia falla en su contra, el príncipe podría enfrentarse al pago de varios millones de libras en costas judiciales.

En definitiva, el regreso de Harry al Reino Unido, que prometía convertirse en el ansiado reencuentro familiar con Carlos III y en la primera visita de Archie y Lilibet en años, vuelve a estar marcado por la controversia.