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CASA REAL DANESA

Los reyes también pasan por caja: Dinamarca reclama 40.000 euros a Federico X y a la reina Margarita

El rey Federico X y Margarita II de Dinamarca tendrán que devolver cerca de 40.000 euros al Gobierno danés

La cantidad procede de un error administrativo relacionado con el cambio de reinado de 2024

Tanto la Casa Real como las autoridades han acordado el reintegro dentro del actual ejercicio presupuestario

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, llevo años siguiendo de cerca la actualidad social y los personajes que marcan la conversación pública. A lo largo de mi trayectoria he trabajado en medios como Cadena SER, El Independiente, Revista Capital y Diez Minutos, combinando información, análisis y contenido digital. Hoy cuento las historias que hay detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial atención a la actualidad del corazón, las casas reales y el universo televisivo.

Hay noticias que, por la cantidad económica que implican, podrían pasar completamente desapercibidas. Y luego están las que terminan convirtiéndose en un símbolo de algo mucho más grande. Eso es precisamente lo que acaba de ocurrir en Dinamarca, donde el rey Federico X y la reina emérita Margarita II tendrán que devolver cerca de 40.000 euros después de que el Gobierno detectara que habían cobrado más dinero del que les correspondía por un error administrativo. La cifra, siendo sinceros, no parece capaz de provocar un terremoto institucional. Ni siquiera dentro de las cuentas de la propia Casa Real danesa. Los 300.000 coronas recibidos de más representan apenas un 0,2% del presupuesto destinado a estas asignaciones. Sin embargo, el asunto ha acaparado titulares en todo el país. No porque alguien piense que Federico X intentó quedarse con dinero público, sino porque el episodio sirve para retratar una de las características más llamativas de las monarquías nórdicas: su obsesión por la transparencia.

La historia comienza con la histórica abdicación de Margarita II en enero de 2024. Tras más de medio siglo en el trono, la monarca cedió el testigo a su hijo, Federico X, provocando una profunda reorganización dentro de la estructura económica de la Casa Real. Como ocurre en Dinamarca, las asignaciones destinadas al rey y a determinados miembros de la familia real están reguladas al detalle y se actualizan periódicamente siguiendo la evolución de los salarios de los funcionarios públicos. Sobre el papel, el sistema parece sencillo. Pero incluso los países que suelen presumir de eficacia administrativa pueden equivocarse. Y esto fue exactamente lo que sucedió. El Ministerio del Interior debía aplicar un nuevo índice técnico para calcular las asignaciones tras el cambio de reinado. Sin embargo, el ajuste no se ejecutó cuando correspondía y durante casi un año tanto Federico como Margarita percibieron cantidades ligeramente superiores a las previstas.

La familia real danesa en el 50º cumpleaños de Federico X. (Foto: Europa Press)

Lo interesante llega después. En muchos lugares, una situación así podría haberse resuelto discretamente mediante una corrección interna. En Dinamarca ocurrió justo lo contrario. Fue el propio Gobierno quien informó del error, lo reconoció públicamente y explicó con detalle cómo se había producido. La primera ministra, Mette Frederiksen, remitió una carta oficial al Parlamento calificando lo sucedido como un «error lamentable», mientras el Ministerio de Finanzas y el Tribunal de Cuentas fueron informados del incidente.

Ahora, la consecuencia es tan sencilla como poco habitual: el dinero tendrá que devolverse. Y aquí es donde la noticia adquiere una dimensión mucho más interesante. Porque no estamos hablando realmente de 40.000 euros. Estamos hablando de una cultura política en la que incluso la institución más simbólica del país queda sometida a los mismos mecanismos de control que cualquier otra administración pública. El mensaje es claro: si el Estado paga de más, el dinero vuelve al Estado.