La incómoda huida de la infanta Elena al coincidir con su ex cuñado, Álvaro de Marichalar, en el cine: «¡Vámonos!»
La infanta Elena y Álvaro de Marichalar protagonizaron un incómodo reencuentro en el estreno de 'Arriba Tutto'
Ambos coincidieron en el cine Capitol, aunque evitaron posar juntos y no hubo saludo público
Los dos mantienen una relación distante desde la separación de Elena y Jaime de Marichalar en 2010

La Gran Vía madrileña volvió a convertirse este lunes, 5 de octubre, en punto de encuentro de numerosos rostros conocidos con motivo del estreno de Arriba Tutto, la nueva comedia de José Mota, que se estrena en la gran pantalla por todo lo alto y que supone su debut como director, guionista y protagonista. Entre los invitados al cine Capitol se encontraba la infanta Elena, que no quiso perderse una noche tan importante para su amigo y acudió a arroparle en esta nueva aventura cinematográfica. Sin embargo, lo que prometía ser una velada dedicada al humorista terminó dejando una de las escenas más llamativas de la noche en clave de crónica social: el inesperado reencuentro de la infanta Elena con Álvaro de Marichalar, hermano de su ex marido, Jaime de Marichalar, y una persona con la que mantiene actualmente una relación distante. La coincidencia, además, se produjo delante de los medios, aunque ninguno de los dos quiso protagonizar una fotografía conjunta.
La infanta Elena intentó pasar desapercibida a su llegada al cine Capitol y evitó detenerse en el photocall, por donde sí pasaron otros invitados. Una misión complicada para la hija de don Juan Carlos, cuya presencia despertó rápidamente la atención de los periodistas y fotógrafos apostados en la entrada. Tampoco su elección de vestuario ayudaba demasiado a ese intento de discreción: lució una chaqueta de cuadros Vichy en tonos rosa y blanco que se convirtió en uno de los detalles más reconocibles de su look. Elena llegaba, además, con el tiempo justo después de haber pasado buena parte del día fuera de Madrid. Esa misma mañana había viajado hasta Zaragoza para participar en un acto de la Fundación Mapfre, donde trabaja como directora de proyectos sociales, centrado en la inclusión de personas con diversidad funcional. Tras cumplir con ese compromiso, se desplazó hasta el centro de la capital para acompañar a José Mota, con quien mantiene una amistad y a quien quiso apoyar en una noche especialmente importante.

Lo que probablemente no esperaba era encontrarse allí con Álvaro de Marichalar. La relación entre ambos se volvió mucho más distante después de la separación de la infanta Elena y Jaime de Marichalar en 2010, aunque siempre se ha mantenido dentro de la cordialidad. Álvaro, hermano de Jaime y tío de Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, llegó incluso a mostrar públicamente su pesar por la ruptura y su deseo de que algún día la pareja pudiera solucionar sus diferencias. En 2019, durante unas declaraciones a Europa Press, lo expresó claramente: «La infanta Elena se separó de mi hermano, pero ojalá algún día se arreglen». Aquel deseo, sin embargo, nunca llegó a cumplirse y cada uno continuó con su vida. Con el paso de los años, sus apariciones conjuntas han sido prácticamente inexistentes, por lo que su coincidencia en el estreno de Arriba Tutto no pasó desapercibida.
Álvaro de Marichalar sí posó ante los fotógrafos en el photocall de la película, mientras que la infanta Elena prefirió esquivar las cámaras y entrar directamente al interior. Fue precisamente en ese momento cuando se produjo una de las escenas más significativas de la noche. Al ver llegar a su excuñada, Álvaro la miró y, ante los micrófonos que estaban pendientes de sus movimientos, comentó con cierta timidez: «Ahora le voy a decir…». Sus palabras parecían anticipar un posible saludo entre ambos una vez que estuvieran lejos de los focos, dejando entrever que, pese a la distancia que mantienen actualmente, no descartaba acercarse a ella para saludarla. Sin embargo, ese esperado momento no se produjo delante de las cámaras y, al menos públicamente, ambos mantuvieron las distancias.

Cuando posteriormente los periodistas preguntaron a la infanta Elena por el encuentro con Álvaro de Marichalar, su reacción fue bastante reveladora. La hija del Rey Juan Carlos prefirió no contestar y siguió caminando hacia el interior del cine junto a sus acompañantes, haciendo caso omiso a las preguntas sobre su excuñado. «Vámonos, vámonos», se la escuchó decir mientras se alejaba de los micrófonos y ponía rumbo a la sala donde estaba a punto de comenzar la proyección. No hubo, por tanto, ni saludo público, ni conversación, ni fotografía conjunta que pudiera inmortalizar el reencuentro. Si finalmente hubo un «hola» entre ellos, tal y como parecía anunciar Álvaro, tuvo que producirse de puertas para dentro, en la fiesta posterior o en algún momento en el que las cámaras ya no estuvieran pendientes de sus movimientos.
Todo ocurrió mientras José Mota celebraba uno de los momentos más importantes de su carrera. El humorista presenta Arriba Tutto como «una emocionante comedia sobre el poder transformador de la risa y el amor» y afronta con esta película un nuevo reto profesional al ponerse al frente del proyecto no solo como protagonista, sino también como director y guionista. La presencia de la infanta Elena respondía precisamente a esa amistad y a su deseo de acompañarle en una noche tan especial, aunque finalmente su llegada al Capitol acabó generando un interés añadido por una cuestión completamente ajena al cine.
La expectación por conocer qué ocurriría entre ella y su ex cuñado terminó convirtiendo ese reencuentro entre la infanta Elena y Álvaro de Marichalar en una de las imágenes más comentadas de la velada. Y es que la infanta Elena parecía tener claro desde el principio que no quería convertirse en protagonista de la noche. Llegó con el tiempo justo, evitó el photocall, no quiso detenerse ante los periodistas y, una vez finalizada la presentación, abandonó el cine con la misma rapidez con la que había llegado para subir a un coche. Su jornada había comenzado varias horas antes en Zaragoza y todo apunta a que su intención era simplemente cumplir con sus compromisos, acompañar a su amigo José Mota y disfrutar de la película.