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CASA REAL NORUEGA

Haakon jura como rey de Noruega con Mette-Marit ausente por las complicaciones tras su trasplante

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Noruega ya tiene nuevo rey. Haakon VIII ha jurado este martes su cargo ante el Parlamento noruego, culminando así uno de los primeros actos institucionales tras la muerte de su padre, Harald V, fallecido el pasado viernes a los 89 años. El nuevo monarca ha acudido al Storting para comprometerse formalmente a respetar y defender la Constitución y las leyes del país, en una ceremonia marcada por la solemnidad y por una ausencia especialmente significativa: la de su esposa, Mette-Marit. Haakon ha llegado al Parlamento a bordo de un espectacular Lincoln Continental descapotable de los años 60, con la princesa Ingrid a su lado y arropado durante el recorrido por numerosos ciudadanos que han salido a las calles para saludar al nuevo soberano. La imagen del monarca llegando en solitario, sin su mujer, ha dejado patente el delicado momento que atraviesa la familia real noruega.

La ausencia de Mette-Marit no responde a una cuestión protocolaria ni a una decisión personal. La esposa del nuevo rey se ha visto obligada a permanecer alejada de la ceremonia debido a las complicaciones que ha sufrido después del trasplante de pulmón al que se sometió el pasado mes de junio. Según ha trascendido, la reina consorte permanece bajo vigilancia del personal sanitario. Así, la situación médica de Mette-Marit ha vuelto a quedar en primer plano precisamente cuando la familia real afronta uno de sus momentos históricos. Desde su intervención, la princesa heredera ha tenido que enfrentarse a diferentes complicaciones que han requerido seguimiento médico. Su ausencia del juramento de Haakon pone de manifiesto que su recuperación todavía no está completamente encarrilada.