CASA REAL BRITÁNICA

Carlos III hace purga en Buckingham: retira honores a 15 personas en 2026 por delitos como abuso sexual o corrupción

Carlos III revoca títulos
El rey Carlos III. (Foto: Europa Press)
Javi Fernández

Buckingham atraviesa uno de los periodos más delicados de los últimos años. Los escándalos que han salpicado a la familia real británica han puesto a prueba la imagen de la institución y, mientras el príncipe Guillermo busca acercarse al público con inesperadas apariciones, el rey Carlos III ha tenido que afrontar decisiones que afectan directamente a la reputación de la Corona. Una de ellas es la retirada de honores a personas cuya conducta ha desacreditado el sistema de distinciones británico. En lo que va de 2026, son 15 las revocaciones que se han llevado a cabo.

El sistema británico de honores permite reconocer a quienes han destacado por su contribución a la sociedad, ya sea en la cultura, el deporte, la ciencia o el servicio público. Entre las personalidades que conservan sus distinciones figuran David Beckham, Idris Elba y Helen Mirren. Sin embargo, recibir una condecoración no significa que esta sea irrevocable: cuando el comportamiento de una persona perjudica la credibilidad del sistema, puede iniciarse un procedimiento para retirársela.

De esta tarea se ocupa el Comité de Revocación de Honores, que examina los casos en los que una persona distinguida ha podido desacreditar el sistema. Entre los motivos que pueden justificar la retirada figuran las condenas penales, las sanciones profesionales y otras conductas que dañen la reputación de estas distinciones. La decisión se formaliza bajo la autoridad del soberano, siguiendo el procedimiento establecido.

Entre los nombres incluidos en el registro oficial durante marzo de 2026 figuran Nigel O’Connor y Tony Reilly. El primero recibió la distinción de Miembro de la Excelentísima Orden del Imperio Británico (MBE), pero su honor fue revocado por una censura profesional. En el caso de Reilly, que había sido reconocido por su labor en la reconstrucción y la gestión de relaciones culturales y educativas en zonas de conflicto, la retirada también se produjo por censura profesional. Ambos casos quedaron recogidos en la actualización oficial de marzo.

La lista incluye otros nombres que han protagonizado casos de gran repercusión. El exdiputado Jeffrey Donaldson perdió su título de caballero en julio de 2026 tras una condena penal. También figura el exjugador de rugby Stuart Hogg, cuyo MBE fue revocado después de ser condenado por un delito. A ellos se suman Ian Ashbolt, Lloyd Hamilton, Paul Rose, Graham Trewhella y otras personas cuyas distinciones fueron retiradas por condenas penales o por haber desacreditado el sistema de honores. Harvey Weinstein, condenado por delitos sexuales en Estados Unidos, también perdió una distinción británica, aunque su caso se remonta a 2020 y no forma parte de las revocaciones de este año.

El delicado caso del ex príncipe Andrés

Pero si hay una retirada de títulos que ha sacudido especialmente a la familia real británica, es la del ex príncipe Andrés, hermano de Carlos III e hijo de Isabel II. Su relación con Jeffrey Epstein y las acusaciones de abuso sexual formuladas por Virginia Giuffre provocaron una crisis de reputación que se prolongó durante años. Andrés ha negado las acusaciones.

El 30 de octubre de 2025, Buckingham Palace anunció que el rey había iniciado formalmente el procedimiento para retirarle sus títulos, honores y tratamiento. La institución comunicó también que pasaría a ser conocido como Andrew Mountbatten-Windsor y que tendría que abandonar Royal Lodge para trasladarse a una residencia privada. Posteriormente, se formalizó la retirada del título de príncipe y del tratamiento de alteza real.

La decisión fue especialmente significativa porque afectaba directamente al hermano del monarca y evidenciaba hasta dónde estaba dispuesta a llegar la institución para responder a la controversia. El caso de Andrés, sin embargo, es distinto de las revocaciones de honores que figuran en el registro de 2026: se trata de un procedimiento específico que afectó a su posición dentro de la familia real.

Desde la llegada de Carlos III al trono, la monarquía ha tenido que gestionar distintos episodios que han puesto su imagen bajo presión. A la crisis de Andrés se suman las tensiones derivadas de la salida del príncipe Harry y Meghan Markle de la primera línea institucional y las declaraciones públicas que ambos han realizado sobre su experiencia dentro de la familia. En paralelo, Guillermo ha protagonizado apariciones destinadas a mostrar una faceta más cercana, como su conversación con Travis Kelce en el pódcast New Heights y su visita al programa de Graham Norton. Un movimiento con el que salvaguardar su imagen de cara al pueblo británico, puesto que su futuro como rey de Inglaterra no está lejos.

En este contexto, la retirada de honores y las decisiones sobre los títulos reales reflejan dos dimensiones distintas de un mismo desafío: preservar la credibilidad de las instituciones vinculadas a la Corona y responder a las controversias que amenazan su imagen pública.