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Uñas estriadas: cuáles son las principales causas y cómo fortalecerlas

Cambios en el color, la textura o la forma suelen llamar la atención con rapidez

Algunas personas las desarrollan con el paso de los años

Las estrías verticales son las más frecuentes

Las uñas pueden decir mucho más sobre nuestra salud y nuestros hábitos de lo que parece a simple vista. Cambios en el color, la textura o la forma suelen llamar la atención con rapidez, especialmente cuando aparecen marcas o líneas poco habituales. Entre las alteraciones más comunes están las uñas estriadas, esas pequeñas líneas verticales u horizontales que recorren la superficie de la uña y que muchas personas descubren casi de repente. Aunque en la mayoría de los casos no representan un problema grave, sí pueden estar relacionadas con el envejecimiento, el estrés o determinadas carencias nutricionales que conviene tener en cuenta.

La aparición de estrías en las uñas genera muchas dudas porque no siempre existe una única causa clara. Algunas personas las desarrollan con el paso de los años, mientras que otras las notan tras periodos de cansancio, cambios hormonales o rutinas agresivas de manicura. Según la American Academy of Dermatology, las alteraciones ungueales pueden reflejar tanto procesos normales del organismo como señales relacionadas con la salud general. Por eso, aunque las uñas estriadas suelen ser benignas, observar cuándo aparecen y cómo evolucionan puede ayudar a entender mejor qué está ocurriendo en el cuerpo y qué hábitos conviene modificar para cuidarlas correctamente.

Qué son las uñas estriadas y por qué aparecen

Las uñas estriadas presentan líneas o surcos visibles sobre la superficie de la uña. Estas marcas pueden aparecer en sentido vertical, desde la cutícula hasta la punta, o en sentido horizontal, atravesando la uña de lado a lado.

Las estrías verticales son las más frecuentes y, en muchos casos, forman parte del envejecimiento natural. Las horizontales, en cambio, suelen generar más atención porque pueden relacionarse con alteraciones puntuales en el crecimiento de la uña. Su intensidad también varía mucho. Algunas apenas se perciben y otras provocan una textura rugosa bastante evidente.

El envejecimiento como causa habitual

En un video de TikTok, la usuaria @zaidatroyano explica que una de las razones más comunes por las que aparecen uñas estriadas es simplemente el paso del tiempo. Igual que la piel pierde elasticidad o el cabello cambia de textura, las uñas también sufren modificaciones naturales con la edad.

Con los años, la producción de queratina puede alterarse ligeramente y hacer que la superficie ungueal pierda uniformidad. Esto explica por qué muchas personas empiezan a notar estrías verticales a partir de cierta edad sin que exista ningún problema médico asociado. En estos casos, se consideran completamente normales.

La influencia del estrés y el cansancio

El estrés prolongado también puede influir en la salud de las uñas. Durante periodos de tensión física o emocional intensa, el organismo prioriza funciones esenciales y puede afectar temporalmente al crecimiento ungueal.

Por eso, algunas personas notan cambios en las uñas tras épocas de ansiedad, falta de descanso o sobrecarga emocional. El cuerpo refleja muchas veces estos desequilibrios en pequeños detalles que pasan desapercibidos hasta que se observan con atención. Las uñas, igual que la piel o el cabello, reaccionan a los cambios internos del organismo.

Carencias nutricionales y deshidratación

Las uñas necesitan nutrientes específicos para mantenerse fuertes y lisas. Una alimentación pobre en hierro, zinc, proteínas o vitaminas del grupo B puede favorecer la aparición de fragilidad y estrías.

La deshidratación también influye bastante. Cuando las uñas pierden hidratación, se vuelven más quebradizas y ásperas al tacto. Esto ocurre especialmente en personas que utilizan productos agresivos de limpieza o que lavan sus manos constantemente sin aplicar crema hidratante después.

Según los Laboratoires Bailleul International, mantener una alimentación equilibrada y unos buenos hábitos de hidratación es fundamental para conservar unas uñas sanas.

El impacto de la manicura y los productos químicos

Otro factor importante es el uso frecuente de esmaltes permanentes, limados agresivos o productos con componentes químicos fuertes. Las manicuras continuas pueden debilitar progresivamente la superficie de la uña y alterar su textura natural.

Además, retirar esmaltes semipermanentes de forma incorrecta o utilizar acetona en exceso puede resecar las uñas y favorecer la aparición de líneas visibles. Por eso, muchos dermatólogos, como es el caso de la publicación en Instagram del dermatólogo @rodrigoderma, recomiendan dejar periodos de descanso entre manicuras para permitir que la uña recupere su equilibrio natural.

Cuándo conviene consultar con un profesional

Aunque las uñas estriadas suelen ser inofensivas, existen algunos casos en los que conviene prestar más atención. Si las líneas aparecen de forma repentina, cambian de color, provocan dolor o afectan solo a una uña, puede ser recomendable consultar con un especialista.

También es importante observar si existen otros síntomas asociados, como caída del cabello, cansancio extremo o cambios en la piel.

En la mayoría de las ocasiones, las uñas estriadas forman parte de procesos normales del organismo. Aun así, cuidarlas correctamente y prestar atención a los cambios ayuda a mantener no solo una mejor apariencia, sino también una visión más completa de la salud general.