La vida de Kiko Hernández en Melilla tras dejar la televisión: “Me siento acosado”
El colaborador emitía una denuncia pública contra la policía local de su ciudad por el trato recibido
Hernández comenzaba una nueva vida junto a su marido, Fran Antón, y sus dos hijas tras casarse
Kiko Hernández se encuentra en un gran momento personal, y es que tras haberse casado con Fran Antón, el colaborador comenzaba una nueva vida junto a su marido y sus dos hijas en Melilla. Allí, además de su trabajo en televisión, también ha explotado su faceta como empresario abriendo un restaurante bajo el nombre de «El cielo de Melilla». Y no solo eso, sino que también estaría muy involucrado en la organización de eventos. Sin duda, un giro radical a su vida tal y como la conocía, lo que suma al final de su etapa en Mediaset.
Así, ahora Hernández reparte su tiempo entre Melilla, -donde se casó en 2023- y Madrid, donde él y Antón cuentan con un chalet de 700 metros cuadrados en la urbanización Ciudalcampo. Allí, la pareja vive rodeada por un envidiable entorno natural y la privacidad está más que asegurada. La vivienda, valorada en unos dos millones y medio de euros, está distribuida en una sola planta y dispone de siete habitaciones. De hecho, Hernández nos ha mostrado en redes sociales algunas de sus estancias favoritas.
Mientras que, en Melilla, poseen una casa realmente pintoresca y que se caracteriza por su enorme colorido. Lo que se hace muy evidente en la cocina, que destaca por su diseño acogedor y moderno.
La situación de acoso que denuncia
Sin embargo, y pese a su aparente felicidad, Kiko también ha tenido que hacer frente a ciertas situaciones desagradables, tal y como ha denunciado públicamente. Una situación que él mismo define como insostenible, y en la que se vería implicada la Policía Local de Melilla.
«Lo hice por la familia, por amor, por respeto, por no hacer daño… Pensé que siendo buena persona, todo saldría bien pero cuando te tocan tanto las narices, algo dentro de ti se rompe. Y ese momento, por desgracia, ha llegado para mí», compartía con sus seguidores. «Sin miedo, sin filtros y con el corazón en la mano. Me he cansado de ser fuerte todo el tiempo», sentenciaba. «Denuncio públicamente, y más tarde lo haré ante los organismos correspondientes, que me siento acosado por la Policía Local de Melilla».
Es más, Hernández hablaba incluso de una trama en su contra al ser una figura pública. «Vergüenza os tendría que dar y más cuando se entere la ciudad de Melilla. Vais a alucinar», proseguía. «Jamás pensé que me pasaría esto». Y es que el tertuliano denuncia un delito de homofobia por la divulgación unas imágenes suyas, -generadas con IA-, y en las que aparece besando a otro hombre.
«Yo amo Melilla. Melilla es mi hogar. No me pienso ir. Quiero a su gente, a sus barrios, a su diversidad, a su historia. Sus ciudadanos son lo mejor que tiene esta tierra, muy por encima de cualquier política», ha reividincado. «Seguiré luchando por mis derechos y por los derechos de todas las personas que han sufrido situaciones similares».
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