Ciencia
Presas

Solo la supera China: la 2º mayor presa del mundo está en Latinoamérica, mide casi 8 km de largo y une dos países

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Latinoamérica alberga una de las obras de ingeniería más potentes del planeta, una infraestructura que solo se ve superada en capacidad por la planta de las Tres Gargantas en China. Se trata de Itaipú Binacional, la central hidroeléctrica que aprovecha el río Paraná para unir energéticamente a dos países del Cono Sur. Con una estructura que se extiende a lo largo de casi 8 km, este complejo binacional es el pulmón eléctrico de la región.

El proyecto nació del Tratado de Itaipú firmado en 1973, un acuerdo histórico entre Brasil y Paraguay que resolvió antiguos litigios fronterizos para explotar un recurso en común.

La obra requirió un despliegue técnico sin precedentes para desviar el curso del río Paraná y levantar un muro de hormigón equivalente a un edificio de 65 plantas. Hoy en día, la infraestructura se ha consolidado como un referente en producción acumulada de energía limpia a nivel mundial.

Itaipú Binacional: la presa gigante en el límite de dos países

Con una potencia instalada de 14.000 megavatios (MW), esta central hidroeléctrica batió en 2025 su propio récord de productividad media, tras lograr un aprovechamiento del recurso hídrico de 1,1000 MW por metro cúbico por segundo.

Según los datos compartidos por Itaipú Binacional, este rendimiento se sitúa un 5,69% por encima de su media histórica, lo que supone una ganancia de eficiencia equivalente a dos meses de suministro para Paraguay.

El complejo cuenta con 20 unidades generadoras de 700 MW cada una. Para entender la escala de su estructura, la altura de la presa alcanza los 196 metros, una cota similar a la de un rascacielos de 65 plantas. Tal es su volumen de hormigón utilizado, unos 12,7 millones de metros cúbicos, que con ese material se podrían levantar 210 estadios como el Maracaná. En cuanto al hierro y acero empleados, la cifra es abrumadora debido a que equivale a la construcción de 380 Torres Eiffel.

Un hito histórico para Latinoamérica

El origen de este titánico proyecto se remonta al litigio por el Salto de Sete Quedas, una disputa territorial que Brasil y Paraguay resolvieron mediante la cooperación. El acuerdo definitivo llegó con el Tratado de Itaipú en 1973, año en el que también se eligió el emplazamiento actual, bautizado en lengua tupi como «la piedra que canta». La construcción, que arrancó en 1974, movilizó a 40.000 trabajadores en sus períodos de mayor actividad.

El impacto geográfico de la obra fue masivo. El embalse de Itaipú inunda una superficie de 1.350 kilómetros cuadrados, una extensión que sobrepasa el área urbana de São Paulo. Durante la creación de este lago artificial, se llevó a cabo la operación Mymba Kuera, destinada a rescatar a más de 36.000 animales de la zona anegada. Además, la entidad impulsó una reforestación masiva con 24 millones de árboles nativos en la franja de protección del embalse.

¿Cómo funciona la presa de Itaipú?

El funcionamiento diario de la central hidroeléctrica depende de una precisión milimétrica en la Casa de máquinas de Itaipú, una estructura que alberga tanto las turbinas como también los sistemas de excitación y reguladores de velocidad.

Para que los 700 megavatios de cada unidad lleguen a la red, el agua debe pasar por una caja espiral y un conducto forzado que transforma la presión en movimiento giratorio. Según los registros de Itaipú Binacional, este proceso convierte la energía hidráulica en mecánica con una eficiencia que permite abastecer a ciudades de un millón y medio de habitantes con una sola turbina.

Su funcionamiento requiere una gestión técnica constante que se refleja en un índice de disponibilidad del 95,99%, lo que supera con creces las metas fijadas. Esta operatividad se coordina desde las salas de control (CCR) y despachos de carga, donde el personal técnico supervisa el caudal turbinado, que en 2025 alcanzó un promedio de 7.563 metros cúbicos por segundo. Gracias a esta vigilancia, la planta genera electricidad a Brasil y a Paraguay, incluso en periodos de condiciones hidrológicas variables.

Vista panorámica de la presa de Itaipú Binacional. (Foto: Naiara Philpotts)

A pesar de llevar más de cuatro décadas operativa, la central no deja de evolucionar. En el año 2025, Itaipú Binacional puso en marcha la primera Planta Solar Flotante de Paraguay, un proyecto piloto con más de 1.500 paneles bifaciales que complementa la generación hidráulica. Esta infraestructura solar se suma a otros esfuerzos de diversificación que incluyen estudios sobre hidrógeno verde y almacenamiento de energía.

En términos financieros y sociales, la planta es clave para la estabilidad regional. Genera unos ingresos anuales de 1.500 millones de dólares y sustenta aproximadamente 10.000 empleos directos e indirectos. Además de su función industrial, se ha consolidado como un referente turístico, ya que atrae a un millón de visitantes cada año que acuden a presenciar el vertido de agua por su aliviadero, cuyo caudal máximo es 40 veces superior al de las Cataratas del Iguazú, en Argentina.