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Reino Unido está lanzando al mar bloques de hormigón con 40 toneladas de conchas marinas para recuperar una especie que está desapareciendo del mar

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Lo que a simple vista puede parecer un simple desechado de grandes bloques de hormigón en el mar es, en realidad, una de las iniciativas de restauración marina más ambiciosas desarrolladas en Europa en los últimos años. El Reino Unido ha comenzado a instalar arrecifes artificiales formados por 20 bloques de hormigón que están especialmente diseñados y más de 40 toneladas de conchas marinas con un objetivo muy concreto, ya que quieren devolver al Mar del Norte las ostras autóctonas, una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas y que prácticamente ha desaparecido de las costas británicas.

Un proyecto para recuperar las ostras

El proyecto se desarrolla en el puerto de North Shields, al noreste de Inglaterra, donde los nuevos arrecifes servirán de base para que miles de organismos marinos vuelvan a vivir en el fondo del mar. Junto a los bloques de hormigón, los responsables de la iniciativa han liberado unas 35.000 ostras juveniles y han depositado 40 toneladas de conchas, creando el hábitat ideal para favorecer su crecimiento y reproducción.

Las ostras necesitan superficies duras donde fijarse durante sus primeras etapas de vida. Sin estos lechos naturales, resulta muy difícil que puedan formar nuevos arrecifes, motivo por el que las conchas marinas desempeñan un papel fundamental en el éxito del proyecto.

Una especie muy importante

Las ostras autóctonas no solo tienen valor gastronómico. Son considerados auténticos filtros naturales del océano, ya que cada ejemplar puede filtrar decenas de litros de agua al día, eliminando partículas en suspensión y mejorando la calidad del agua. Además, sus arrecifes crean refugios para peces, crustáceos y numerosos invertebrados, aumentando la biodiversidad y favoreciendo la reproducción de muchas especies marinas.

Sin embargo, la sobreexplotación pesquera, la contaminación, las enfermedades y la destrucción de los hábitats han provocado una reducción superior al 95% de las poblaciones de ostras autóctonas en Reino Unido desde el siglo XIX. La degradación ha sido tan intensa que muchos arrecifes naturales desaparecieron por completo hace más de un siglo.