Ciencia
Megaingeniería

China no entiende de límites naturales: construye 664 km de canales y túneles para llevar agua a una zona remota

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Expertos de China han puesto en marcha el proyecto de desvío de agua más ambicioso de su territorio. Se trata de una obra de ingeniería diseñada para paliar la escasez hídrica en una zona remota y castigada por la sequía. Con una inversión multimillonaria, el plan busca transformar la realidad de la provincia de Yunnan, donde el agua escasea de forma crítica.

Este sistema de abastecimiento, conocido como el Proyecto de Trasvase de Agua del Yunnan Central es una verdadera obra de megaingeniería debido a su complejidad técnica y la dificultad que implica su construcción. La obra supervisada por organismos como el Ministerio de Recursos Hídricos pretende movilizar caudales desde los cauces principales del río Jinsha.

664 km de canales y túneles que transforman China

Un enorme canal artificial de 664 km de longitud total que conectará el noroeste de Yunnan con su centro neurálgico. La solución de los expertos de China está en la modificación del subsuelo de sus paisajes, ya que casi 612 kilómetros del trayecto corresponden a túneles de desvío.

Esta red subterránea artificial es el sistema de su tipo más largo del mundo. Se trata de una estructura necesaria para sortear las dificultades geológicas de una zona remota que, hasta ahora, dependía de recursos locales insuficientes.

Según China Daily, esta infraestructura hídrica en China resolverá el cuello de botella que frena el crecimiento económico en ciudades como Kunming, Yuxi o Chuxiong. El plan contempla el agua para el consumo humano de más de 11 millones de personas y asegura el riego para 460.000 mu (unidad de medida china que equivale a unas 30.666 hectáreas) de tierras cultivables y el soporte vital para la industria pesada del suroeste del país.

El desafío de China de escavar túneles en medio de las montañas

La construcción en esta región de China se enfrenta a condiciones extremas que ponen a prueba la ingeniería moderna. El túnel de la Montaña del León, una pieza clave de casi 30 kilómetros, atraviesa ocho zonas de fallas geológicas distintas.

Los equipos de trabajo han lidiado con áreas de alto riesgo sísmico y bolsas de gas subterráneo, factores que elevan la peligrosidad de la obra. Según informa el portal de la Comisión para la Supervisión y Administración de los Activos Estatales del Consejo de Estado de China, empresas como China Railway lideran estas perforaciones.

A pesar de que el terreno parece imponer sus propios límites naturales, el avance tecnológico permite seguir adelante con una inversión total que supera los 82.000 millones de yuanes. La complejidad es tal que el Ministerio de Recursos Hídricos de China califica el proyecto como uno de los más exigentes jamás emprendidos en el país.

El objetivo final es llevar el caudal desde el tramo superior del río Yangtze, el Jinsha, hasta los hogares de 35 condados que actualmente sufren una disponibilidad de agua de apenas 700 metros cúbicos por habitante.

Impacto en la economía y el ecosistema de Yunnan

Más allá del abastecimiento urbano, la infraestructura tiene un peso específico en la agricultura y la recuperación ambiental. El proyecto de desvío en China servirá para alimentar el embalse de Longtang y diversas zonas de riego, garantizando que el sector primario no colapse ante las sequías recurrentes. El uso de canales y túneles permitirá, además, mejorar la salud de los ríos y lagos locales, cuya ecología se ha visto degradada por la sobreexplotación de los acuíferos existentes.

Basados en los datos técnicos de Shandong Longquan Pipe Industry, la segunda fase del aprovechamiento de recursos de la central hidroeléctrica de Ludila ya anticipa estas necesidades. Se prevén suministros específicos de millones de metros cúbicos para el condado de Binchuan y el de Xiangyun, asegurando el futuro de un millón de residentes en áreas que, sin esta intervención, quedarían fuera del circuito de desarrollo nacional. La finalización de este coloso de hormigón y acero está prevista para el año 2026, consolidando una red de agua que redefine la geografía del suroeste chino.

Según información citada por medios locales como China Daily, estimaciones del Ministerio chino, indican que para 2040 se desviarán anualmente alrededor de 3.400 millones de metros cúbicos de agua como recurso complementario para los residentes y las industrias de la región.