Ciencia
Astronomía

La sonda china que quiere aterrizar sobre un asteroide y estudiar una de las cuasi lunas de la Tierra

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

China continúa avanzando en la carrera espacial con una de sus misiones más ambiciosas hasta la fecha. El gigante asiático ha desarrollado una sonda que tiene como objetivo alcanzar y aterrizar sobre un asteroide cercano a la Tierra, concretamente Kamoʻoalewa, uno de los pocos cuasi satélites conocidos de nuestro planeta.

Esta misión supone un nuevo paso en la estrategia espacial china, que en los últimos años ha incrementado su presencia en la exploración del Sistema Solar. El propósito es recoger muestras del asteroide y estudiar su composición para conocer mejor su origen y la evolución de estos pequeños cuerpos celestes.

Aunque popularmente se conocen como «cuasi lunas», estos objetos no orbitan la Tierra como lo hace la Luna. Se trata de asteroides que comparten una órbita muy similar alrededor del Sol y que, debido a su peculiar trayectoria, permanecen cerca de nuestro planeta durante largos periodos de tiempo.

Kamoʻoalewa es uno de los casos más llamativos. Según explica Culturacientífica, es el cuasisatélite más estable de los siete confirmados hasta la fecha. Su reducido tamaño ha dificultado su observación, aunque en los últimos años diversos telescopios han permitido conocer algunos detalles sobre su composición.

Las primeras investigaciones revelaron que está formado principalmente por silicatos, minerales muy comunes en los asteroides rocosos. Sin embargo, los análisis espectroscópicos mostraron una característica inesperada: su superficie presentaba un grado de alteración mayor del habitual para este tipo de asteroides.

Podría ser un fragmento de la Luna

Al comparar esos datos con muestras de la superficie lunar, los investigadores encontraron una sorprendente similitud. Esta coincidencia ha dado fuerza a la hipótesis de que Kamoʻoalewa podría ser un fragmento de la Luna expulsado al espacio tras un gran impacto ocurrido hace millones de años.

Un estudio publicado en Nature Astronomy por Jiao y su equipo desarrolló simulaciones para comprobar qué tipo de colisión habría sido capaz de lanzar un fragmento lunar hasta una órbita como la que ocupa actualmente este objeto. Los resultados apuntan a que el impacto debió producirse en un pasado relativamente reciente desde el punto de vista geológico, antes de que las perturbaciones gravitatorias del Sol y los planetas modificaran significativamente su trayectoria.

Si la misión china logra aterrizar sobre el asteroide y traer muestras a la Tierra, los científicos podrán comprobar si realmente Kamoʻoalewa es un antiguo fragmento de nuestro satélite natural. De confirmarse esta teoría, supondría un importante avance para comprender tanto la historia de la Luna como la formación y evolución de los objetos cercanos a la Tierra.

Además del enorme valor científico de la misión, el proyecto refuerza la posición de China como uno de los principales actores de la nueva carrera espacial, en la que la exploración de asteroides y el regreso de muestras se han convertido en algunos de los grandes retos de la próxima década.