Un psicólogo y una pediatra coinciden sobre ‘Bluey’: «Es buena porque tiene dinámicas familiares realistas»
La famosa serie infantil es la mejor valorada por mostrar una dinámica familiar que los niños pueden reconocer
Los niños no la conocen, pero es una de las mejores series educativas de todos los tiempos y pueden verla en Prime
La serie de dibujos animados que enseña valores positivos y educa a los niños

Las pantallas forman parte del día a día de muchos niños. Están en casa, en el colegio, en el móvil de los abuelos o en la televisión después de merendar. Y aunque durante años el debate se ha centrado en sus efectos negativos, cada vez hay más voces que intentan matizar esa idea a partir del efecto que pueden tener algunas series infantiles, destacando una por encima de cualquier otra y que recomiendan no sólo los pediatras sino también, los psicólogos.
No todo lo que ven los niños es igual. Ese es el punto en el que coinciden muchos profesionales, ya que una cosa es el tiempo que pasan frente a la pantalla y otra muy distinta el contenido que consumen. De hecho, algunos expertos empiezan a señalar que ciertas series pueden aportar más de lo que parece. Y en ese contexto hay un nombre que como decimos, destaca y se repite cada vez más entre padres, educadores y especialistas: ‘Bluey’.
Por qué ‘Bluey’ está mejor valorada que otros dibujos
El psicólogo Medhat Abu Shaaban ha analizado junto a una pediatra varias de las series infantiles más populares del momento. Y el resultado es que ‘Bluey’ es, sin duda, la mejor valorada. Ambos coinciden en darle una nota muy alta y el motivo para ello es que tiene un ritmo tranquilo y muestra dinámicas familiares que se parecen a las de la vida real.
Puede parecer un detalle menor, pero no lo es. Frente a otros contenidos más acelerados o cargados de estímulos, esta serie apuesta por escenas cotidianas, juegos sencillos y situaciones que los niños pueden reconocer fácilmente. Y eso, según los expertos, ayuda más de lo que parece.
Qué tiene ‘Bluey’ que la hace diferente
Parte de su éxito está en cómo está construida. ‘Bluey’ no es una serie cualquiera dentro del catálogo infantil. Se trata de una producción australiana pensada para niños en edad preescolar que se estrenó en 2018 y que, con el tiempo, ha acabado convirtiéndose en un fenómeno global.
La historia gira en torno a Bluey, una cachorra de seis años llena de energía y curiosidad, que vive con su familia: su padre Bandit, su madre Chilli y su hermana pequeña Bingo. A partir de ahí, cada episodio plantea situaciones muy reconocibles para cualquier familia, pero llevadas al terreno del juego y la imaginación.
No hay grandes tramas ni conflictos complejos. Lo que muestra son escenas cotidianas, juegos entre padres e hijos y momentos que reflejan bastante bien cómo es la vida en casa. Y eso es precisamente lo que muchos expertos valoran. Porque no sólo entretiene, sino que también enseña sin que parezca que lo está haciendo.
No todos los dibujos funcionan igual
El análisis no se queda en ‘Bluey’. Otras series muy conocidas también pasan por ese filtro, aunque con valoraciones más ajustadas. ‘La Patrulla Canina’ por ejemplo, recibe una nota intermedia. Se reconoce que puede ser útil para reforzar ciertos valores, como la ayuda o el trabajo en equipo, pero también se señala que está muy centrada en recompensas y en todo lo que rodea al merchandising.
En el caso de ‘Cocomelón’, la valoración es parecida. Tiene puntos a favor, como la repetición, que puede ayudar en el desarrollo del lenguaje o en la creación de rutinas, pero también se considera que puede resultar demasiado intensa a nivel visual para algunos niños.
Series que también se salvan aunque con matices
Más allá de los casos más conocidos, hay otros títulos que se mantienen en una zona intermedia. ‘Bob Esponja’, por ejemplo, recibe una valoración bastante aceptable. Puede ser caótica o ruidosa en algunos momentos, pero también estimula la imaginación, algo que los expertos consideran positivo si se consume con cierta moderación.
Y otras como ‘Masha y el oso’ o ‘PJ Masks’ se quedan en un punto similar. No son las mejores opciones, pero tampoco las más problemáticas. Al final, todo depende de cómo se integren dentro del día a día del niño.
El mensaje final de los expertos sobre las pantallas
Más allá de las notas o de las series concretas, el mensaje que lanzan los especialistas va en otra dirección. No se trata sólo de elegir bien los contenidos, sino de no convertir las pantallas en el eje principal de la rutina. El propio psicólogo explica que hablar con los niños, leerles, cantarles o dejarles explorar sigue siendo mucho más importante que cualquier serie. Las pantallas pueden ayudar, sí, pero no sustituyen a ese tipo de experiencias.
Una serie que ha ido más allá de la televisión
El crecimiento de ‘Bluey’ en los últimos años también ayuda a entender por qué está tan bien valorada. No solo ha tenido éxito en televisión, sino que ha logrado una gran audiencia en plataformas y ha sido reconocida con premios importantes dentro del sector. Pero más allá de los datos, lo que ha terminado marcando la diferencia es su forma de contar las cosas. Sin prisas, sin sobrecargar y con situaciones que resultan cercanas.