El violinista mallorquín Francisco Fullana, sin duda el plato fuerte del Festival Bellver 2026
La buena química entre Fullana y la Orquesta Sinfónica de Baleares vino reforzada por el cariño que siente el público por él
Se despide el Festival Castell de Bellver 2026, que viene a ser la cita por excelencia de la Orquesta Sinfónica de Baleares con el patio de armas del castillo durante los meses de verano, desde hace poco más de dos décadas. El concierto que cierra el ciclo contiene un programa que conecta las obras elegidas por darse la circunstancia de que en su día ya fueron expresamente dedicadas a personas que influyeron en la vida de estos tres compositores.
Abriendo se escuchará la Serenata para cuerdas compuesta por Edward Elgar en 1892, especulándose que en realidad se trata de la reescritura de una suite inédita correspondiente a sus años de juventud. Fue, además, la primera vez que el autor de Pompa y circunstancia se mostraba feliz de los resultados, decidiendo dedicársela al mecenas Edward W. Whinfield en señal de agradecimiento por su apoyo en los inicios de su carrera.
Seguirá después la Sinfonía Simple, de Benjamin Britten, escrita en 1934. Una pieza corta para orquesta de cuerdas en la que Britten quiso reutilizar melodías que había compuesto antes de cumplir los 13 años. Tratándose de piezas del período 1923-1926, Britten quiso dedicarla a Audrey Alston, su profesora de viola y a quien solía llamar «mi abuela musical», agradeciendo así que Alston fuera su guía en los primeros años inmerso en la música.
El cierre de velada llegará con Sinfonía nº 5, en la que estuvo trabajando Ralph Vaughan Williams durante el período 1938-1943, absorbido por otros procesos musicales, entre ellos componer bandas sonoras. De hecho, en la obra teatral de E. M. Foster, Englan’s Pleasant Land (1938), se escuchan algunos esbozos que anuncian que estaba trabajando en su Sinfonía nº 5. Vaughan Williams venía atravesando un bloqueo creativo que iba a lograr superar gracias a su admiración por Jean Sibelius y su gran capacidad para construir grandes estructuras a partir de pequeños fragmentos rítmicos. La dedicatoria nos da indicios de por dónde iba a ir su Sinfonía nº 5: «Con la sincera adulación a Jean Sibelius, cuyo ejemplo es digno de ser imitado».
La noche de clausura, jueves 16 de julio, ocupará el atril Michael Francis, y siendo también el británico director musical del Festival Mainly Mozart, ya tenemos la conexión con el concierto anterior y plato fuerte en esta edición.
En efecto, el jueves anterior 9 de julio, otro gran admirador de Mozart era el protagonista, y no un protagonista cualquiera. Los últimos años ocupa un lugar de referencia, como artista residente de la Sinfónica de Baleares, el violinista mallorquín Francisco Fullana, quien en sus días de niño prodigio debutó como solista con la Sinfónica de Baleares. Tenía entonces 9 años, y desde ese momento los vínculos se han mantenido firmes, hasta el punto de que las últimas apariciones de Fullana con la OSIB las ha hecho por partida doble: como solista y director. Esta vez, con Mozart y Mendelssohn.
La presencia de Felix Mendelssohn algo tenía de arraigo sentimental, pues la misma pieza programada, El concierto para violín, op 64, está grabado en su memoria al haberlo interpretado en 2008, a las órdenes de Sir Colin Davis, que dirigía la Bayerische Philharmoniker. De alguna manera sirvió de bautizo internacional, mientras seguía estudiando en The Juilliard School of Music de Nueva York, donde se graduaría el año 2010, para iniciar allí mismo un Máster de Violín que finalizó el 2013.
Hoy, se muestra unánime la crítica mundial al calificar su estilo interpretativo como fresco, cálido, elegante y un excelente dominio técnico. En sus notas biográficas también se subraya «la exploración profunda de la partitura a partir de la inmersión en busca de la verdad sonora». Interesante, además, que, pese a los 290 años de su Guarneri del Gesù, no lo considere una reliquia, sino «una compañera viva de viaje, cuya voz sigue evolucionando en cada nota». Hablamos del mismo Guarnieri que utilizó el gran Fritz Kreisler, entre 1904 y 1920.
Volviendo a Mozart, se trata del pilar fundamental en la carrera de Fullana por ser un compositor clave para explorar la libertad expresiva. Se escuchó su Sinfonía nº 29, donde el violín juega un papel de liderazgo. La buena química entre Fullana y la OSIB vino reforzada por el cariño que siente el público insular por el violinista. Las entradas se agotaron con antelación.
Sin lugar a dudas, ha sido el plato fuerte del Festival Bellver 2026.
Lo último en Cultura
-
El violinista mallorquín Francisco Fullana, sin duda el plato fuerte del Festival Bellver 2026
-
La Catedral de Mallorca publica un cuento infantil para descubrir la huella de Gaudí en la Seu
-
La soprano germano-mexicana Neivi Martínez, el regalo de una voz con autoridad, delicadeza y proximidad
-
Ávoris y Sony Music impulsan una alianza estratégica para crear nuevas experiencias que unen música y viajes
-
Pablo Alborán conquista Mallorca ante 4.500 personas con un concierto cargado de emociones, grandes éxitos y estreno musical
Últimas noticias
-
El Gobierno se rinde al secesionismo: la sede de la Policía en Barcelona declarada lugar de represión franquista
-
El violinista mallorquín Francisco Fullana, sin duda el plato fuerte del Festival Bellver 2026
-
Karlos Arguiñano, emocionado al recordar cómo conoció a su mujer: «Le pedí un baile y…»
-
Miguel de la Quadra-Salcedo, reportero y aventurero, sobre la familia: «Se habla poco de la figura del abuelo, pero creo que es fundamental en la formación de las personas»
-
Luis Miguel reaparece en redes tras su paso por el hospital de Nueva York: su primer gesto público después de su bache de salud